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Luis Carlos Plata
Luis Carlos Plata
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Luis Carlos Plata (Saltillo, 1984) es abogado (UAdeC), maestro (UPF, Barcelona) y candidato a doctor (URV, Tarragona), pero practica el periodismo desde hace 17 años, y su trabajo de investigación le ha merecido premios estatales e internacionales. Ha sido articulista de catorcenarios, revistas y periódicos del norte del país desde 2002, además de fungir como director editorial de medios de comunicación en Veracruz.

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28 Julio 2019 04:06:00
El negocio con las placas en Coahuila: $25.4 millones de sobrecosto
Aprovechando el reemplacamiento que debe realizarse cada tres años por ley, el Gobierno de Coahuila pagó el primer bimestre del año láminas con sobrecosto a un proveedor cuestionado por sus negocios previos: 25 millones 416 mil 984 pesos de más, por las mismas placas troqueladas que vende a otros estados.

Tres facturas en poder de quien esto escribe, emitidas el 11 de enero y el 12 y 14 de febrero de 2019, la primera por 59 millones 919 mil 411 pesos y las otras dos por 48 millones 175 mil 327 pesos cada una, suman 156 millones 270 mil 065 pesos en total a favor de la razón social Lazos Internacionales, S.A. de C.V.

Se trata de una sociedad mercantil constituida durante 1998 en Puebla, la cual anteriormente tenía un objeto distinto y permaneció más de una década inactiva (de 2002 a 2013), aunque con domicilio fiscal en la Ciudad de México. Pertenece a Carlos Antonio González Ortiz Mena, hermano del exdirector de Banobras y el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) en el Gobierno Federal 2012-2018, Francisco Antonio González Ortiz Mena.

A dicha empresa la Secretaría de Finanzas compró 626 mil 691 juegos de láminas a 215 pesos el par. Así, considerando que al contribuyente se venden a 765 pesos, por cada unidad hay una ganancia neta de 550 pesos para la administración estatal. Otro ingreso adicional proviene de su disposición final: el reciclaje, sin embargo esa es otra historia.

En el caso que nos ocupa se trata de impuestos estatales. Aquí se cobran y aquí se quedan. No financian al sur del país y no aplica, por tanto, la falacia del “a Coahuila lo que le corresponde”, utilizada para ocultar la incompetencia administrativa propia, argumentando una falsa redistribución de ingresos a través de la Federación.

Pero vayamos al punto. ¿Acaso grabarles la leyenda “MágiCoahuila” (o como se escriba) y pintarles un dinosaurio y un teleférico sale más caro?

Falso. Se trata de las mismas láminas troqueladas. Si bien cada entidad federativa elige los motivos que le plazcan, de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-001-SCT-2-2016 éstas deben pasar un control de calidad uniforme a los 32 estados del país, además de incluir especificaciones técnicas y números de serie aprobados por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Para ello se revisan, y autorizan, las instalaciones de los fabricantes de placas metálicas y calcomanías. Lazos Internacionales, S.A. de C.V. por ejemplo, fue aprobado apenas en 2014 y está inscrito en el padrón de proveedores de Oaxaca, Tlaxcala, Morelos, Jalisco, Baja California y Baja California Sur, Tamaulipas, Michoacán, Aguascalientes, Quintana Roo, Durango, Ciudad de México, Campeche, Puebla, Chihuahua, Nuevo León, Hidalgo, Tabasco, Guerrero y Sinaloa.

Y aquí viene lo interesante: el 19 de febrero de 2018, es decir un año antes de la compra que realizó el Gobierno de Coahuila, la referida persona moral vendió unas placas similares al Gobierno de la Ciudad de México en 180 pesos, como consta en el contrato “tipo 180013”. Si a Coahuila le hubiesen ofrecido ese precio en total habría desembolsado 130 millones 853 mil 080 pesos y no los 156 millones 270 mil 065 pesos que pagó. De la comparativa resulta, por tanto, un sobreprecio de 25 millones 416 mil 984 pesos en nuestra contra.



Cortita y al pie

Las contribuciones no son opcionales; de acuerdo. Todos deberíamos aportar la parte que nos corresponde; correcto. Pero entre mayor sea la percepción de corrupción en el Gobierno, menor será la recaudación que este haga de sus ciudadanos. Desincentiva, pues. Y no lo digo yo, sino un informe del Fondo Monetario Internacional (Fiscal Monitor: Curbing Corruption, 04/04/19).

Si el ciudadano no ve obra pública de calidad y servicios públicos eficientes, dejará de pagar impuestos bajo la premisa –o pretexto, según se vea– de que los roban quienes gobiernan. Para qué contribuir si no se invierten ésas contribuciones. Serpiente que muerde su cola. Se puede verificar en la realidad.

Al cierre de mayo, para dimensionar, el Gobierno de Coahuila llevaba cobrado sólo 54% del padrón vehicular que asciende, según sus datos, a 850 mil unidades. Y aquí cabe señalar un fenómeno: la Administración Fiscal General cuenta sólo a los empadronados. Es decir, en la estadística no existen quienes mantienen su residencia habitual en el estado y circulan por él con matrículas de Durango (en La Laguna), de Nuevo León (en la Región Sureste), y de la Onappafa (en las regiones Centro, Carbonífera y Norte) que se cuentan por miles.

A la fecha de corte había 300 mil remisos con adeudos de 2017 a la fecha. Debido a lo anterior Recaudación de Rentas estableció retenes operativos con el apoyo de Fuerza Coahuila. El proceso es sencillo: habrá notificación, multas y eventualmente retiro de la circulación.



La última y nos vamos

Todo está mal. Unos no aportan lo que deberían, y otros compran caro -lo que supone hacer negocio privado con bienes públicos-. Así nos va.
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