×
Luis Carlos Plata
Luis Carlos Plata
ver +
Luis Carlos Plata (Saltillo, 1984) es abogado (UAdeC), maestro (UPF, Barcelona) y candidato a doctor (URV, Tarragona), pero practica el periodismo desde hace 17 años, y su trabajo de investigación le ha merecido premios estatales e internacionales. Ha sido articulista de catorcenarios, revistas y periódicos del norte del país desde 2002, además de fungir como director editorial de medios de comunicación en Veracruz.

" Comentar Imprimir
11 Enero 2020 04:09:00
El niño que gestó el Torreón violento de 2008
Escuchar Nota
Un viernes por la mañana, a 48 horas de reiniciar las clases en un colegio privado de Torreón luego de 19 días de vacaciones decembrinas, un niño que cursaba el sexto grado de primaria y, por tanto, tenía 11 años de edad, acudió con dos armas cortas de fuego (calibres .22 y .40) y las vació contra el objeto de su frustración: dos profesores y cinco alumnos de la institución, como él. Se cambia en el baño. Sale ya disfrazado de Eric Harris, autor de la masacre de Columbine (1999) en Estados Unidos quien a su vez, como él, reivindicaba en su camiseta el videojuego Natural Selection. Luego se suicidó. Su maestra también murió.

De entrada, el caso debería explicarse desde una perspectiva que contemple situaciones personales y familiares. Sin embargo cada uno canaliza estas de acuerdo al contexto y sus circunstancias. Padres ausentes y enajenación digital pueden producir lo mismo un Steve Jobs que un asesino solitario. Hay quienes construyen un muro con las piedras que le son arrojadas y hay quienes quedan enterrados en ellas. Difícil determinar un denominador común.

El foco de atención, por tanto, está en otra parte. El menor nació en 2008. Durante su primera y única década de vida en la ciudad donde habitaba, Torreón, ocurrieron 2796 homicidios de alto impacto (de 2008 a 2018) según cifras del Inegi, y 543 desaparecidos de 2000 a 2017 de acuerdo con el reporte “Historia, retos de mejora y cifras del registro de personas desaparecidas”, elaborado por el Instituto Belisario Domínguez del Senado en 2019.

Torreón fue catalogada en 2012, cabe señalar, como la quinta ciudad más peligrosa del mundo, a consecuencia de una guerra paramilitar por el control territorial del municipio.

Pero ha sido el 10 de enero de 2020 nuestro rebautizo de fuego. Lo sucedido ayer no se trata de un caso aislado, sino estructural. Para dimensionar: existen 4 mil 5 niños huérfanos (que perdieron a padre o madre a causa de homicidio de 2008 a 2012), de acuerdo con el Instituto Municipal de Planeación de aquella ciudad.

En Torreón 98 mil niños de 6 a 11 años de edad son usuarios de internet, siendo la séptima ciudad en el País con mayor número en ese segmento poblacional (y primer lugar en Coahuila), según la Encuesta Nacional Sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información y Comunicación en los Hogares 2018. Lo anterior conlleva, inevitablemente, exposición sin consentimiento parental a redes sociales.

Al respecto el pasado 28 de diciembre el periódico El País, de España, publicó una encuesta reveladora. Sí, analiza los niños y jóvenes españoles nacidos después de 1997, pero hoy, en tiempos de la globalización digital, los menores se parecen más a su generación y a los tiempos que se viven, que a sus padres y la formación que proveen estos independientemente del país donde se desarrollan. Como conclusión del estudio demoscópico “la Generación Z (entre 8 y 22 años actualmente) es cauta”. Fuman poco, beben menos, consumen menos drogas y salen menos de noche; parecen más responsables, se alimentan mejor, son más estudiosos, más familiares y mejores compañeros que los Millennials.

Aunque hay evidencia de que disciernen de otra manera. Resuelven de otra forma. Aparentan. Han desarrollando una sociopatía en el mundo 2.0. Un desdoblamiento de la personalidad. Sin frenos morales. Con menor tolerancia a la frustración.

El reto, no obstante, está en su formación. Particularmente cuando una de las últimas iniciativas aprobadas por el Senado de la República el año pasado fue la conocida coloquialmente como ‘Ley Antichanclazo’, a fin de prohibir el castigo corporal en todos sus ámbitos, como método correctivo o disciplinario.


Cortita y al pie

Sucedió el 2017, en Monterrey, en el Colegio Americano del Noreste. También en enero, casualmente, y antes de las 9 de la mañana. Igualmente se usó una pistola calibre 22 y las víctimas fueron la maestra y el perpetrador, en este caso estudiante de secundaria de 15 años. Cinco compañeros más, heridos de gravedad, sobrevivieron.

¿Entonces cada ciudad que sufrió violencia en el pasado (cito, por ejemplo, a otras norteñas como Ciudad Juárez o Reynosa) está condenada a ser parte del fenómeno?


La última y nos vamos

A quién de los tres niveles de Gobierno culpar. ¿Al Ayuntamiento panista, a la administración estatal del PRI, o a la Federación representada por Morena? A ninguno, y a todos a la vez.

El Estado puede a partir de ahora revisar mochilas a niños y jóvenes, pero, ¿y las familias? Cuándo van a revisar lo verdaderamente importante: los pensamientos/sentimientos que cargan estos en la mochila imaginaria.

Bien dice la propaganda de la campaña “Juntos por la paz”, a propósito de la Estrategia Nacional para la Prevención y Atención de las Adicciones: “escucha su mirada, escucha su habitación, escucha sus amistades, escucha sus horarios, escucha su soledad, escucha su corazón… y muéstrale que no está solo”.

De lo contrario ya perdimos. Todos. Como sociedad.
Imprimir
COMENTARIOS