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Columnista Político

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23 Enero 2011 05:10:39
El precio de las alianzas
En Coahuila, más que abonar a eventuales triunfos, la incorporación de partidos políticos “menores” o “emergentes” a las principales potencias electorales, llámense Partido Revolucionario Institucional y Partido Acción Nacional, tiene el propósito de acuerpar a los principales contendientes, arroparlos y enviar a los electores señales positivas de unidad.

Otra de las intenciones primarias tiene que ver con las garantías de sobrevivencia que la medida implica para organismos partidistas que, de llegar por sí solos a una contienda como la del 3 de julio de este año, firmarían su sentencia de muerte y estarían condenados a desaparecer del escenario político estatal.

En el PRI, los amarres con sus aliados son prácticamente un hecho. Como lo informan hoy las páginas principales de Zócalo, partidos que recién emergieron con un registro del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana manifestaron su respaldo a la candidatura de Rubén Moreira Valdez, quien el pasado 5 de enero resultó electo abanderado del PRI a la Gubernatura.

Pero en el PAN la situación es distinta. A poco más de una semana de que concluyan las precampañas, siguen sin “cuajar” las negociaciones que los dirigentes estatales y nacionales cocinan con el Partido de la Revolución Democrática.

PRIMERA LLAMADA… PRIMERA… Postulado solamente por el PRI, el diputado federal con licencia Rubén Moreira Valdez se encuentra a la cabeza de las preferencias electorales en Coahuila.

Sin embargo, su candidatura fue cobijada ayer por los partidos Verde Ecologista de México (PVEM), Primero Coahuila (PPC) y Social Demócrata de Coahuila (PSDC) y está por anunciarse la incorporación del Partido Nueva Alianza (Panal) a la lista de partidos que postularán a Moreira Valdez.

La adición del PVEM y del Panal a candidaturas impulsadas por el PRI no es nueva, y por lo tanto cobra relevancia la decisión que al respecto adoptaron el PPC y el PSDC.

El primero de ellos lo encabeza el profesor Jesús Contreras Pacheco, un ex militante del PRI que ha hecho del municipio de Matamoros un bastión electoral siempre adverso a los intereses de la derecha influyente en la Región Laguna de Coahuila.

En el otro caso, más que votos, lo que el PSDC suma al PRI y a su postulado es la trayectoria que en la militancia de izquierda tiene su dirigente Samuel Acevedo Flores.

Pero en política nada es gratuito y, a cambio del gesto los aliados del PRI, aspiran a obtener la suficiente cantidad de votos para garantizar su registro y en el mejor de los casos a sujetar una de las nueve diputaciones locales de representación social que estarán disponibles en la contienda.

Esto último también es positivo para el PRI, pues la relación con las fuerzas minoritarias continuaría en la siguiente legislatura, en el supuesto de que el Verde, el Panal, Primero Coahuila y el PSDC tengan acceso a sendas curules plurinominales.

SEGUNDA LLAMADA… SEGUNDA… Pero si en materia de sociedades electorales el PRI tiene el asunto resuelto, Acción Nacional no ha podido cantar victoria en ese sentido.

A costa de lo que sea, la dirigencia del PAN quiere firmar una alianza con el PRD para enviar a los electores coahuilenses la señal de que repetirá el estilo y los resultados de las elecciones estatales que el año pasado hubo en Puebla, Oaxaca y Sinaloa.

En esas tres entidades, el PAN y el PRD fueron juntos y ganaron la contienda, pero como se ha dicho en otras funciones, las circunstancias políticas y gubernamentales de aquellos estados eran opuestas a las que ahora existen en Coahuila.

Sin embargo, la coalición PAN-PRD significaría para el primero la posibilidad de dar un empujoncito al senador José Guillermo Anaya Llamas y tratar de que mejore en la posición que ocupa en las preferencias electorales.

TERCERA LLAMADA… PRINCIPIAMOS… El PRD en Coahuila significa, históricamente, el 3% de la votación, por lo que su eventual alianza con el Partido Acción Nacional no sería determinante para llevar al triunfo a Guillermo Anaya.

Pero en política todo se vale y al estar consciente de que la mayoría de las preferencias electorales no se encuentran de su lado, el PAN está resuelto a intentarlo todo.

El albiazul está preocupado porque en el arranque del proceso eleccionario la expectativa que tenían de su candidato era mayor o por lo menos más positiva.

El problema para los dirigentes del PAN es que Anaya se la pasó cinco años ausente de Coahuila. El candidato se refugió en su curul del Senado y en las responsabilidades que se le fueron dando en la dirigencia nacional del albiazul.

Quienes están a cargo del PAN en Coahuila saben qué es que en cinco años Anaya se olvidó de la entidad, y cuando se mostró resuelto a aceptar la nominación para la Gubernatura, ya no había tiempo para posicionarlo en las preferencias electorales y tratar de remontar.

La realidad para Anaya y los panistas no es alentadora. De acuerdo con los sondeos electorales, si hoy fueran las elecciones, de cada 100 votantes que acudieran a las urnas sólo 13, o a lo mucho 14, cruzarían el logo de Acción Nacional.

Por eso, para los panistas no está de menos el 3% que representa el PRD en la entidad, e incluso sigue negociando con el Partido Unidad Democrática de Coahuila para que éste se sume a la cruzada que le significaría otros 30 mil votos.

Por ahora Anaya es en buena medida el único aspirante que está aprovechando el periodo de precampañas, pero éste finalizará el 27 de enero y después habrá un periodo de silencio hasta el 16 de mayo, cuando arrancará el periodo de proselitismo.

En el mejor de los casos, el candidato panista cerrará esta primera etapa de promoción con 18 puntos porcentuales en la tabla general de preferencias electorales y después de eso le quedarán solamente 45 días en su estrategia promocional.

Desde que en el 2006 Acción Nacional confirmó su permanencia al frente de la Presidencia de México, y hasta mediados del año pasado, Guillermo Anaya se ausentó de Coahuila y ahora electoralmente está enfrentando las consecuencias de su decisión.

SE CIERRA EL TELÓN… El español Antonio Solá sigue rondando Coahuila. Es claro que el experto en marketing electoral y en campañas sucias está convertido en el principal asesor del abanderado panista Guillermo Anaya.

Sin embargo, no sólo en Coahuila se anticipan golpes bajos generados por esta situación. En Guerrero, donde el siguiente domingo habrá elecciones de Gobernador, también tienen experiencia en el tema y lo peor del caso es que en su intento por ganar terreno entre los electores, engañar a la sociedad y desprestigiar a los adversarios, el PRD y el PRI involucran a los medios de comunicación.

El pasado miércoles circuló en diferentes ciudades de Guerrero una versión apócrifa del periódico “La Jornada Guerrero”, donde se manipuló la información respecto al debate entre candidatos a la Gubernatura que ocurrió el día anterior.

“Utilizan el nombre de ‘La Jornada Guerrero’ en libelo contra Aguirre”, denunció el encabezado principal del rotativo, que presentó la denuncia correspondiente.

En la portada de la edición falsa se da por hecho que Ángel Aguirre, abanderado de la alianza “Guerrero nos Une”, integrada por el PRD, el Partido del Trabajo y Convergencia, incurrió en contradicciones que lo llevaron a perder un debate que sostuvo con el resto de los contendientes.
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