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Jorge A. Meléndez
Jorge A. Meléndez
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11 Abril 2020 04:08:00
Empatía
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“Entender o ser sensible a sentimientos, pensamientos o experiencias de otro sin que te los comunique”. Así define “empatía” el diccionario Webster. Algunos sicólogos señalan que existen tres tipos de empatía. Según un artículo en Inc. de Justin Bariso, autor de EQ aplicado, son:

1. Cognitiva. Entender cómo piensa o se siente una persona. Importante para mejorar comunicación interpersonal.
2. Emocional o afectiva. Compartir emociones con alguien. Es clave para conectar mejor.
3. Compasiva. Ir más allá del entendimiento; llegar a la acción. A ayudar al otro.

Te propongo que la empatía se vuelve clave en tiempos del Covid-19. La pandemia nos afecta en todos los ámbitos. Los nervios están crispados personal y organizacionalmente.

A nivel individual reina la preocupación:
* Para los que (gracias a Dios) seguimos trabajando, está la duda del contagio personal. Y de luego llevar la enfermedad a casa.
* Los que están en home-office se estresan ante una situación rara sin el contacto personal normal de la oficina.
* Las relaciones familiares pueden tensarse. Una esposa le escribió hace poco a Josefina Leroux para contarle cómo antes le reclamaba a su esposo (deportista y activo) su ausencia... ¡y ahora que está en casa todo el tiempo ya no lo aguanta!
* Todo esto se exacerba según el tamaño de la casa. Pero aún los que tienen más espacio se hartan. A fin de cuentas somos entes sociales. No estamos fabricados para estar aislados. Y, claro, la empresa tampoco se salva del Covid-estrés:
* El frenón de la economía causa estragos terribles en las finanzas, inclusive amenazando la supervivencia. Especialmente en empresas pequeñas que viven de mes a mes.
* Existe el temor del riesgo de contagio entre compañeros de trabajo. Sobre todo si el empleado sale de la oficina.
* Impera el riesgo patente de perder el trabajo en tiempos donde encontrar chamba será casi imposible.

En parte por todo eso vemos tantas caras largas y a muchos que pierden los estribos. La tensión es palpable y con justa razón.

Por eso hoy la empatía ayuda mucho. En términos generales, pero sobre todo con acciones específicas. Por ejemplo en la empresa:

1. Educar al empleado sobre cómo cuidarse. Y brindarle medios para que lo haga en el trabajo: baños, gel, oficinas limpias, etcétera.
2. Identificar población en riesgo y mandarlos a home-office. Si no se puede, tener especial cuidado en aislamiento e higiene.
3. Si se requieren recortes, evaluar primero una rebaja temporal generalizada de salarios. Quizá una baja de 10% a todos por un trimestre sea mejor que recortar 10% el personal.
4. Tratar con calidez a los que se enfermen. Asistirlos lo más posible. En tiempos duros es cuando se nota el sentido humano.

No puedo dejar de hablar de nuestros gobernantes. Su empatía con sus jefes, los ciudadanos, se demuestra en discurso y en hechos. Es imperdonable que en estos tiempos se fomenten discursos de odio y división de clases. Sé que es políticamente redituable para reforzar popularidad con bases electorales. Pero ahorita no se vale.

Y sobre las acciones, es obtuso no apoyar con recursos y programas a empresas y trabajadores que sostienen el 84% de la economía. No solo demuestran cero empatía, sino que es un comportamiento suicida.

La empatía en tiempos del Covid-19 es vital. Todos debemos poner nuestro granito de paciencia y calidez. ¿Te apuntas?

En pocas palabras...

“La empatía tumba barreras y las reemplaza por energías positivas”.

Stephen Covey, autor estadunidense.

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