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Marcelo Torres Cofiño
Marcelo Torres Cofiño
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Marcelo Torres Cofiño es miembro del Partido Acción Nacional desde 2006, fue Diputado Federal del Estado de Coahuila en la LXII Legislatura. Fue Presidente del Partido Acción Nacional y actualmente es Diputado Local, coordinador del grupo parlamentario del PAN y Presidente de la Junta de Gobierno en la LXI Legislatura del Congreso del Estado de Coahuila.

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05 Mayo 2019 03:55:00
En defensa de la Cuenca
La falta de información completa y confiable conduce a errores lamentables. Tal es el caso de quienes, como el Presidente, suponen de manera equivocada la inviabilidad de la Cuenca Lechera de La Laguna. Aquí, algunos datos que seguramente desconoce el Mandatario.

La alimentación del ganado lechero se compone de grano y forraje en una proporción de mitad y mitad. Los granos son básicamente maíz y soya, que son importados desde los Estados Unidos; en menor medida, canola traída desde Canadá y semilla de algodón que se trae de la Unión Americana, Chihua-hua y Baja California.

El cultivo del forraje está compuesto de alfalfa, avena, ensilajes de maíz y de sorgo. Este es el de mayor consumo de agua. Por tal motivo, desde hace al menos un par de décadas, la producción en la Comarca Lagunera detuvo su crecimiento; de tal manera que tres cuartas partes del forraje que consumen las vacas es llevado a la región desde otros estados del país, principalmente desde Chihuahua, Durango (quitando la Laguna) y Zacatecas.

Además, gran parte de la malta de las plantas cerveceras de Zacatecas, de Nava al norte de Coahuila y de Monterrey es llevada a La Laguna para consumo de las vacas en sustitución de la alfalfa. Y la pasta de cítricos que está compuesta con desechos de plantas de jugos de naranja del área de Montemorelos, Nuevo León, también se lleva a la Comarca como remplazo del ensilaje de maíz. De manera similar se usan los rastrojos que es lo que queda después de recoger el grano, avena, trigo y cebada que se producen en Chihuahua, Tamaulipas y Sinaloa.

Tales esfuerzos por replantear la cadena de suministros de la producción lechera en La Laguna han tenido como resultado que, mientras la producción de leche se ha quintuplicado desde la década de 1990, la siembra de cultivos como la alfalfa es menor que la de entonces. Una prueba de que se ha estado trabajando en reducir el impacto ambiental que deja esa actividad en la Comarca.

Pero, también, queda demostrada la enorme capacidad que tiene esa industria para incrementar su productividad. Hoy en día, la totalidad de las empresas lecheras de México se abastece en la región. La Laguna es, también, segundo lugar en México en producción de carne de res y de pollo. Tales logros generan para los laguneros mejores condiciones para su prosperidad y progreso.

Por eso, faltan a la verdad quienes dicen que los industriales de la ganadería no están preocupados y ocupados en hacer que su actividad sea cada vez más sustentable. Y nadie niega que haya un problema por atender y que deberá ser resuelto lo más pronto posible y de la manera más eficaz. Pero sí, que para lograrlo, se deba destruir toda una historia de esfuerzo y dedicación por parte de quienes han apostado a producir leche en la Comarca.

Es innegable la importancia que tiene esa actividad para la región y, por eso, lo que procede es que se continúe trabajando en la disminución del impacto ambiental y en garantizar la sostenibilidad de la industria en el largo plazo. Debe ser un esfuerzo que involucre a científicos, tecnólogos, ambientalistas, autoridades y empresarios. Todos juntos deben aportar para lograr la defensa de la Cuenca.
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