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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

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05 Febrero 2019 03:32:00
¿En verdad, hay algo qué conmemorar?
El día de ayer fue un día de asueto, es decir, un día de descanso obligatorio, pero también con pocos años con una modalidad de mover aquellos días festivos al día lunes, con la finalidad de fomentar el turismo, entre los mismos mexicanos y puedan realizar algún viaje corto o bien, tener un mayor descanso.

Este lunes fue festivo para celebrar el 5 de febrero que es la conmemoración de la Promulgación de la Constitución Mexicana de 1917, siendo ésta con la que actualmente sigue rigiendo el país, y sin haber cambios sustanciales en ellas sino cada vez que entra un nuevo Presidente de la República solamente hacen un parche a la misma Constitución dejándola cada vez peor.

Pero con el tiempo ha ido perdiendo el peso de la importancia la Promulgación de la Constitución Mexicana de 1917, porque su nuevo significado e importancia se resume en un día más para descansar o de un puente de fin de semana, quedando en el baúl de los recuerdos la verdadera celebración del 5 de febrero.

Para muchos tan solo significa un montón de páginas llenas de palabras o leyes que no se cumplen y todo por las corruptelas existentes en el sistema de gobierno, así como en sus instituciones en donde se dice que se ejerce la ley queda en la interpretación y aplicación de la misma, así como los derechos constituciones a la merced del que tenga más poder, dinero e influencia política.

Hay quienes consideran que la Constitución Mexicana, no sirve de nada, y no es culpa de la Carta Magna sino de aquellos funcionarios públicos, así como abogados que se aprovechan de esos vacíos legales o la falta de cambiarla totalmente a tiempos modernos, es decir, actualizarla a las problemáticas que la sociedad mexicana está viviendo porque en 1917 fue creada con problemas sociales de aquella época.

Esa carencia de hacer el cambio sustancial de la Constitución Mexicana, es un llamado urgente porque las garantías individuales de cada mexicano son cada vez pisoteadas con más frecuencia, dejando vulnerable el derecho de muchos mexicanos en donde en apariencia solamente funciona para aquellos que cometen delitos mayores que pagan con la impunidad del castigo que se merecen.

Se está perdiendo cada vez su importancia de la existencia de nuestra Constitución Mexicana pues existen ahí derechos y obligaciones necesarias para cualquiera sociedad para la subsistencia de una comunidad con armonía, sin embargo, la realidad es que se requiere de darle una reestructura de fondo para poder reactivarla con una actualización a los tiempos que necesita México.

Cuando la Constitución Mexicana fue creada o escrita nunca se pensó que nuestro país estaría compitiendo en un comercio internacional, tampoco nadie de aquella época se imaginó que México tendría tratados mundiales de comercio, así como derechos y garantías para la humanidad.

En sus tres modificaciones que ha sufrido en su historia han sido pensando en los ideales de aquella época y la última fue en los problemas sociales que se vivían con Venustiano Carranza en donde se trató de garantizar la seguridad de los bienes y las personas principalmente y el reparto de la tierra como la protección laboral.

Las reformas energéticas, comunicaciones y educación en años recientes han sido todo un fiasco, una burla a la Carta Magna y a los mexicanos en donde solamente repite lo mismo cada Presidente de México que es hacerle un curita o un parche para salir de paso.

Pero desde Venustiano Carranza no ha existido otra reforma sustancial más que puros remedios o parchecitos con iniciativas y modificaciones que han servido únicamente para exprimir más al mexicano con menos dinero que llevar a los hogares, sin fomento al trabajo, y aumentando el hambre.

Eso sin mencionar que esas reformas pequeñas solamente han favorecido los intereses de los partidos políticos para no verse afectados con el costo del voto del castigo y el abuso de los líderes sindicales que muchos de ellos no han querido soltar el “hueso” que llena los bolsillos de quienes son representados en las Cámaras de Diputados, Senadores y Legisladores.

Aunque es muy cierto las leyes secundarias no pueden contradecir o violentar la Constitución Mexicana también es una realidad que no se les ha tomado muy en cuenta la constitucionalidad porque el proceso o quienes están en el sistema lo hacen disfuncional dejando cada vez más un amargo sabor donde la gente empieza a sentir que en México no hay leyes. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria “Antonio Estrada Salazar” 2018) http://www.intersip.org

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