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Columnista Político

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14 Agosto 2011 04:10:49
Ernesto Cordero, secretario a medias
De cara a la elección presidencial del 2012, el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa planea acortar el manejo presupuestal de los gobernadores. Se trata de una estrategia electorera con la que el primer panista del país pretende disminuir el campo de acción de los mandatarios estatales en materia de obra pública y asistencia social.

De manera paralela, el próximo año, el último de su sexenio, Calderón pondrá en marcha diferentes proyectos de inversión pública para hacerse notar y de paso enviar el mensaje a los electores de que, con su partido al frente, el Gobierno federal desarrolla acciones para su beneficio.

Esta realidad también va de la mano con la intención de Felipe Calderón para impulsar a Ernesto Cordero Arroyo como el candidato del Partido Acción Nacional a la Presidencia de México, pero tanto al Presidente como al titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público les tiene sin cuidado que ese interés mezquino esté vigente cuando el país enfrenta condiciones económicas adversas.

Calderón envió a Cordero a la palestra electoral con dos propósitos fundamentales: el primero, detener la creciente aceptación que entre los panistas del país está teniendo Santiago Creel Miranda, a quien hoy mismo todas las encuestas ubican como el preferido de los militantes de la derecha para contender por la silla presidencial. El segundo, llegar a los comicios de julio del próximo año con la fortaleza suficiente para mantener al PAN en Los Pinos.

Sin embargo Cordero no repunta. Entre los panistas está desdibujado y frente al grueso de los electores su imagen aparece deteriorada debido al fracaso de las políticas públicas que impulsa desde la Secretaría de Hacienda.

PRIMERA LLAMADA… PRIMERA… Este año el Congreso de la Unión autorizó al gobierno de Calderón un presupuesto de 3 billones 438 mil 895 millones 500 mil pesos, de los cuales a Coahuila correspondieron alrededor de 6 mil 500 millones.

El total de las asignaciones para el Estado se consiguieron ante la intervención de los legisladores federales del Partido Revolucionario Institucional, pues en el proyecto presupuestal que la Secretaría de Hacienda envió al Poder Legislativo descartó a Coahuila de cualquier tipo de beneficios, en una acción interpretada como la reacción de Calderón a los constantes reclamos de trato justo que durante su administración le reiteró el entonces gobernador Humberto Moreira Valdés.

Finalmente, la intervención de los entonces legisladores Rubén Moreira Valdez y Miguel Ángel Riquelme Solís metió a la entidad de lleno en la repartición, al grado de conseguir partidas históricas en materia de educación, salud y cultura.

Pero la actitud del Gobierno federal para boicotear el acceso de algunas entidades del país al pastel económico no sólo sigue vigente, sino que se registra con mayor crudeza, al grado de que Coahuila podría dejar de recibir más de mil 500 millones.

La intención de Calderón, como ya decíamos, es meter a los gobernadores en camisas de fuerza y limitar su participación económica para que las obras y acciones de gobierno que se desarrollen el próximo año sean atribuidas completamente a la Federación.

En pocas palabras, los mandatarios estatales tendrían dinero justo para cumplir compromisos administrativos, como el pago de nóminas y el manejo de la deuda pública.

Cuando las posibilidades para que el PRI recupere el poder presidencial son amplias, Calderón intenta dar un golpe bajo reduciendo la distribución de la riqueza económica del país y la medida no es para menos, si se considera que de los 32 gobernadores, incluyendo la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, 19 forman parte del tricolor, ocho de Acción Nacional y cinco del Partido de la Revolución Democrática.

SEGUNDA LLAMADA… SEGUNDA… Por lo pronto, los gobernadores del PRI se pusieron de acuerdo, y abanderados por el presidente del Comité Ejecutivo Nacional, Humberto Moreira, empujan para evitar el madruguete presidencial.

El tricolor diseñó una propuesta para reformar la Ley de Coordinación Fiscal, a través de la cual se distribuyen los ingresos, mediante la cual aspiran a conseguir una suma hasta de entre 45 mil y 72 mil millones de pesos de participaciones federales, con lo cual garantizarían el cumplimiento de compromisos de obras de infraestructura urbana y carretera y de mejoramiento de la calidad de vida de sus representados.

De cristalizar el intento priísta, el próximo año los gobiernos estatales, sin importar el partido político que esté en el poder, tendrían entre 25 y 28% de la recaudación federal y no 20% como ahora ocurre, lo cual ha sido calificado por el propio Humberto Moreira como “migajas”.

TERCERA LLAMADA… PRINCIPIAMOS… Pero mientras el debate nacional se concentra en los recursos de los que dispondrán los estados en el 2012, el titular de la Secretaría de Hacienda está en campaña, intentando convencer a los panistas de los distintos estados del país que es la mejor alternativa para garantizar la permanencia de su partido en el Gobierno federal.

La medida ocasiona que la dependencia federal encargada de mantener la estabilidad económica y financiera se encuentre trabajando a medias, debido a que su titular tiene un pie en el tema de la recaudación y la distribución de los ingresos, y el otro en la grilla interna del albiazul.

Este fin de semana trascendió que Cordero dejaría la SHCP en septiembre, en un intento del Gobierno federal por desprenderse de la presión que le han impuesto los partidos opositores para despolitizar y, más aún, despartidizar la función de la dependencia.

Sin embargo, para el infortunio colectivo, el candidato de Calderón deberá conservar su nombramiento hasta que pase el riesgo de colapso de la economía mundial, pues la ley orgánica impide al secretario en turno dejar el barco cuando el país esté en vísperas o dentro de una crisis monetaria.

Ante esta situación, Cordero seguirá trabajando a medias como secretario de Hacienda, pues entre semana se mantendrá al tanto del debate presupuestal y en sus días hábiles (como si la situación económica del país no demandara atención permanente) trabajará en la construcción de su candidatura.

SE CIERRA EL TELÓN… Con el octavo gasolinazo del año y el número 32 desde que en diciembre del 2009 Felipe Calderón quitó los candados al precio de los combustibles, la brecha en el costo por litro de las gasolinas Magna y Premium es apenas de poco más de un peso.

De acuerdo con estadísticas de la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (AMEGAS), el elevado costo de la Premium desplomó su consumo, no obstante a ser la única gasolina mexicana que cumple con los estándares ambientales internacionales.

El organismo señaló que ante las políticas equivocadas del Gobierno federal, la gasolina Premium en las estaciones de servicio está prácticamente de adorno, pues de los casi 200 millones de litros de combustibles que a diario se venden en México, 65% son de Magna, 31% de diesel y 4% restante de Premium.
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