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Juan Latapí
Juan Latapí
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03 Febrero 2019 03:10:00
Es la educación
NADIE DUDA QUE UNA DE las principales causas de la situación en que se encuentra nuestro país ha sido la mediocridad de su clase gobernante y de la élite empresarial que se encuentran atrapadas entre la partidocracia y el enriquecimiento salvaje, anteponiendo sus intereses individuales al bien común.

TAMPOCO NADIE DUDA QUE EL futuro de un país depende de su educación y es por ello que frente a un mundo cada día más complicado, ante una realidad cada vez más opresiva y una feroz competencia, se supone que es en la escuela donde las nuevas generaciones deben prepararse para ser gente de bien y de provecho para alcanzar un futuro más justo y de bienestar.

DESAFORTUNADAMENTE ESTO NO SUCEDE ASÍ ya que en todos los niveles la calidad de la educación deja mucho que desear; y esto no es exclusivo de las escuelas públicas, sino que también la ausencia de calidad está presente en las elitistas y onerosas instituciones educativas privadas.

Y AUNQUE LAS AUTORIDADES HAN hecho diferentes intentos por mejorar la calidad, los resultados han sido pobres; tenemos de muestra la reciente reforma educativa que nomás no funcionó. Por su parte, los deficientes planes y programas de estudio, así como la mala preparación de los profesores, también han incidido en la pobre calidad de la educación.

POR EJEMPLO, CABE PREGUNTARSE POR qué las Normales no se han transforman a fondo, dejando a los expertos en educación se hagan cargo de esta renovación y los políticos se hagan a un lado. Esto sería el punto de partida para que los profesores enseñen a los alumnos a aprender a aprender.

EL SISTEMA EDUCATIVO QUE AÚN prevalece ha convertido a los maestros en prácticamente burócratas sin un compromiso real por la calidad en la educación. La conveniencia prevalece sobre la vocación; el amor por sus alumnos y el compromiso con su superación son prácticamente nulos; la responsabilidad, su preparación profesional y el cumplimiento con sus obligaciones, son críticos. Por eso, cuando hay evaluaciones al magisterio le da pavor.

ES FÁCIL SEÑALAR LAS DEFICIENCIAS de los maestros pero también se deben reconocer las injusticias que padecen, básicamente por un sindicalismo opresivo y absorbente. Y también, el acoso de los padres de familia que sobreprotegen a sus hijos anteponiendo caprichos individuales a la enseñanza y a la disciplina.

TAMBIÉN, POR AÑOS EL SINDICATO de maestros se ha extralimitado en sus funciones al subordinar y hacer dependientes a los maestros. Ha sido una profesión despojada, sin iniciativas profesionales propias, sin espacios autónomos para actualizarse y donde puedan ventilar sus asuntos académicos y sin posibilidades de interactuar con las autoridades para influir en las políticas educativas.

ASÍ MISMO, PARA PODER CAPOTEAR al poderoso sindicato magisterial se ha preferido nombrar en los puestos claves de la SEP a políticos en lugar de conocedores de la materia educativa, lo que ha dado como resultado De que se privilegian más los intereses sindicales y políticos que la calidad educativa. Estas autoridades tampoco han sabido ni querido aprovechar la experiencia cotidiana de los maestros del conocimiento que tienen de la realidad de niños, jóvenes y sus familias, lo cual permitiría elaborar planes y programas educativos más efectivos.

FRENTE A ESTA SITUACIÓN, LAMENTABLEMENTE, los maestros prefieren navegar sin comprometerse, buscando su zona de confort, sus privilegios personales y evitando las amenazas de algunos padres de familia de denunciarlos ante Derechos Humanos por disciplinar a sus hijo. Todo esto ha ocasionado que vayan haciendo a un lado la educación.

ES APREMIANTE QUE CUANTO ANTES recuperemos el sentido de la educación y volvamos a tener profesores con liderazgo y que además de enseñar conocimientos y habilidades, fomenten los valores, eduquen para la paz y la justicia, para preservar el medio ambiente, para dominar los conocimientos fundamentales, la comprensión del mundo, el pensamiento científico, la justicia social, los derechos humanos y la identidad nacional.
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