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Luis Carlos Plata
Luis Carlos Plata
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Luis Carlos Plata (Saltillo, 1984) es abogado (UAdeC), maestro (UPF, Barcelona) y candidato a doctor (URV, Tarragona), pero practica el periodismo desde hace 17 años, y su trabajo de investigación le ha merecido premios estatales e internacionales. Ha sido articulista de catorcenarios, revistas y periódicos del norte del país desde 2002, además de fungir como director editorial de medios de comunicación en Veracruz.

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22 Septiembre 2019 04:08:00
Ese paraíso del dinero fácil llamado Instituto Electoral de Coahuila
Cuánto tiempo libre, y qué tantos recursos públicos a su disposición tendrá el Instituto Electoral de Coahuila (IEC) para gastar que, a falta de actividades electorales y sobra de dinero, se permite organizar una “carrera de botargas” a fin de “promover la participación y la democracia”.

Si hace un siglo la entidad se distinguió por las ideas democráticas de Madero y Carranza, plasmadas entonces en la Constitución de 1917, hoy el IEC acaba de realizar por segundo año consecutivo el referido evento con monigotes (no es significativo, pero costó 25 mil 706 pesos de acuerdo con el oficio DEA/186/2019 con fecha 12 de septiembre). Años luz de distancia ideológica entre una cosa y otra. O dicho de otra forma: las instituciones al nivel intelectual de los funcionarios que las dirigen actualmente. Botargas de sí mismos.

Mientras la Legislatura LXI ha discutido en el Congreso del Estado iniciativas y temas relacionados con los próximos procesos electorales (la mayoría desde la ignorancia, justo es decirlo), el IEC ni siquiera se pronuncia como parte interesada. No se mojan. Prefieren pasar inadvertidos antes que tomar una postura que los comprometa y, eventualmente, los perjudique. Comprometerse a qué o con quién, es la pregunta, y por qué tendría que perjudicarles, si, en el papel, son un órgano autónomo.

No propone foros de consulta ciudadana ni mesas de análisis con expertos y sociedad civil acerca de los tópicos electorales del momento. Ni siquiera para fingir talento, o simular que son autoridad en la materia, como se suelen hacer en otros Oples en el país. Su rol queda reducido a un simple organizador de jornadas electorales trianuales. Y aquí es donde llegamos al punto medular de la cuestión: si su función solo es instalar urnas y mamparas, mesas de votación cada tres años, ¿por qué deberían recibir un presupuesto millonario todos los ejercicios fiscales?

Una reingeniería institucional a las delegaciones del INE en los estados -incluyendo reasignación económica, por supuesto- permitiría que sean estas quienes organicen las elecciones locales, además de ahorrar recursos y evitar la duplicidad de funciones. Para ello es necesario desaletargar las Juntas Locales y eficientar el Servicio Profesional de Carrera.

Particularmente cuando en tiempos de austeridad gubernamental para muchos, paradójicamente, el IEC no halla en qué gastar ni cómo dispersar la partida que recibe. Por ello se han vuelto el paraíso de las “asesorías” y las “consultorías”; de los “estudios” y la “difusión de imagen”; “alimentos” y “viáticos”.

Sin embargo, un tema destaca por su cuantía económica: la construcción de su edificio sede (luego de pagar alrededor de 10 millones de pesos en renta durante cuatro años) a cargo de su proveedor favorito: Efrén Miguel Ayala de la Garza.

De 2005 (Enrique Martínez) a 2016 (Rubén Moreira), el citado constructor facturó 192 millones 333 mil 907 pesos al Gobierno del Estado, como se reseñó en este mismo espacio el pasado 23 de abril. En 2017 incursionó en el IEC con cinco contratos, y siete más en 2018.
En total sumó 6 millones 592 mil 521 pesos en ese tiempo, la mayoría por remodelaciones y adecuaciones al edificio que actualmente rentan.

Pero la joya de la corona llegó en 2019, al asignarle el IEC la construcción de sus oficinas, tasada en 74 millones 699 mil pesos. Y aquí viene un rosario de inconsistencias interesante.

Al 30 de septiembre de 2015, fecha en que se liquida el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Coahuila sin justificación legal, este contaba en su relación de bienes inmuebles con un terreno identificado con el código 101020001, y un valor de 6 millones 906 mil 534 pesos, que fue transferido a la Tesorería del Estado.

Pese a ello, era de esperarse que la Secretaría de Finanzas transmitiese la propiedad posteriormente al IEC, sin embargo no sucedió así. El predio que pretende ocupar ahora el IEC está inscrito en el Registro Público bajo la partida 209845, folio 167037, y se desincorporó del Gobierno del Estado y enajenó a título gratuito conforme al Decreto 47 del Congreso, publicado en el Periódico Oficial del 13 de julio de 2018. En libros, pues, no es el mismo.

Ahora bien, la escritura pública -de número 109- se autorizó definitivamente hasta el 5 de abril de 2019 en la Notaría 83 de Saltillo, a cargo de Sergio Antonio Almaguer Beltrán, cuando ya estaba en proceso la “licitación” desde el 19 de marzo. El orden del proceso no es el más lógico.

Por lo demás, ¿qué pasó entonces con el terreno que dejó el IEPC, quién se lo quedó?

Cortita y al pie
En el balance correspondiente a marzo de 2019, desde la cuenta bancaria operativa del IEC cuya terminación es 2039 (BBVA) en poder de quien esto escribe, el día 11 aparece un “traspaso entre cuentas” por 48 millones 879 mil 491 pesos con la referencia de una presunta “obra pública”. Y el 29 del mismo mes otro “traspaso entre cuentas” de 13 millones 300 mil pesos por el mismo concepto: “obra pública”.

Pero el contrato asignado el 12 de abril a Efrén Miguel Ayala de la Garza estipula que no habrá anticipos “para la ejecución de los trabajos”. Y el IEC a la fecha no ha iniciado alguna otra obra que justifique las transacciones por 62 millones 179 mil 491 pesos.

Además, entre la firma del contrato y la fianza 3743-01967-0 contratada por Efrén Miguel Ayala de la Garza con aseguradora Aserta por 7 millones 469 mil 907 pesos, en poder de quien esto escribe, median solo minutos, aun cuando debía entregarla dentro de los siguientes siete días.

Tienen prisa. Si en un plazo de 18 meses contados a partir de que les fue donado el terreno no edifican, volverá este a manos del Gobierno de Coahuila. Es decir, si en enero de 2020 no hay obra, pueden despedirse de él, y del negocio, por supuesto.

La última y nos vamos
Por si fuera poco, existe una sociedad mercantil favorecida también por el IEC: Movi Technology, S.A. de C.V., cuyo domicilio fiscal es el mismo que usa Efrén Miguel Ayala de la Garza en la colonia República de Saltillo.

La empresa se compone por dos presuntos socios: Mario Morales Villarreal, con 80%, y Juan Carlos Villarreal Garza, con 20% restante. De raíces regiomontanas, el primero de ellos es hijo de Mario Morales Ayala, quien a su vez es primo de Efrén Miguel Ayala de la Garza. Ahí radica el vínculo entre ambos proveedores.

En 2017 se agenció un millón 746 mil 200 pesos, y otro millón 842 mil 738 pesos en 2018 por conceptos como grabación de video, rehabilitación del sistema eléctrico (en unas oficinas nuevas a estrenar, justo es decirlo) e instalación de cámaras de monitoreo (adquiridas al proveedor de moda: Dahua, de China, el de los dispositivos de video con reconocimiento facial).

Luego está el afán de la presidenta del IEC, Gabriela de León, por introducir la urna electrónica en los procesos electorales constitucionales. Otro negocio millonario entre manos.

Pero esa es otra historia…
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