×
Juan Latapí
Juan Latapí
ver +

" Comentar Imprimir
30 Septiembre 2018 03:10:00
Esos gandallas
CADA VEZ SON MÁS Y avanzan como un ejército invasor, a veces calladamente y otras no, pero ahí están, sin importar género ni edad. Aparecen cuando menos se les espera, rondan por las calles en vehículos y a pie, están en las escuelas -desde primaria hasta profesional-, también están presentes en el trabajo y hasta en la familia; es raro el lugar donde no están.

SON LOS GANADALLAS, ESOS QUE con tal de llevar agua a su molino les vale pasar por encima de los demás por medio de engaños, la simulación y el cinismo. Desde luego que hay de gandallas a gandallas; desde la señora entufada que se mete en la fila de la caja para pagar, hasta el político que abusa de su puesto para beneficio propio; pero al fin y al cabo, son gandallas.

SON ESOS QUE ABUSAN DE la buena fe de sus semejantes, los que dan gato por liebre, los de la puñalada trapera, los que pican los ojos; son los que piden prestado lloriqueando necesidades extremas y que nunca pagan, que se ofenden cuando se les cobra y luego se jactan de no cumplir.

EL REINO DE LOS GANDALLAS empieza en las calles, metiéndose sin hacer fila, estacionándose en lugar prohibido, en doble fila, estorbando sin importarles; creen que poniendo las intermitentes ya no estorban, que se sienten amos de la calle. Son las señoras de las camionetotas que les vale, son los taxistas y los choferes del transporte público, pero más gandallas aún son los escoltas –guarros- de funcionarios y magnates.

GANDALLA ES EL POLÍTICO QUE dice amar a su comunidad, a la honestidad, al trabajo y la responsabilidad, pero que en los oscurito se aprovecha del cargo para hacer jugosos negocios, son esos mismos que predominan cambiando de color para seguir lucrando. Son también gandallas quienes presionan, engañan y chantajean para comprar los votos y se quedan con lo que tienen que repartir; y cuando su candidato llega a ganar no cumplen con lo prometido. Gandalla es la autoridad que en vez de dialogar usa el poder para reprimir. También lo son los servidores públicos que humillan, que abusan, que en lugar de servir a la comunidad, se sirven de ella con desprecio.

SON GANDALLAS QUIENES PRACTICAN EL bullying, que agreden, que humillan con saña y no toleran que a ellos se les haga lo mismo, que se justifican como bromistas pero ignoran que la primer regla para hacer bromas es saber aguantarlas.

SON GANDALLAS LOS VECINOS QUE a altas horas de la noche tienen la música a todo volumen y les vale si vas de primera; son gandallas esos vecinos que tienen varios perros sueltos en la calle, que les vale que hagan destrozos y se ensucien donde sea, llenos de garrapatas, que agreden a cuanto cristiano pase por ahí, pero cuando alguien se atreve a reclamar, no sólo les vale, sino que se ofenden y agreden.

GANDALLAS SON QUIENES ESCONDEN SU cobardía y frustración tras el machismo, que ofenden, someten y agreden a las mujeres, a los niños, a la comunidad LGBT y también a los más débiles. Son gandallas que saben que serlo no está penado por la Ley, pero que desconocen que serlo sólo es cuestión de educación.

POR ELLO, EL GANDALLA ES quien piensa sólo en sus intereses particulares, que hace lo que sea para su beneficio propio, que le vale y que no le importan sus semejantes. A final de cuentas es el avasallamiento del bienestar común, la empatía y la solidaridad a manos del egoísmo, del cinismo y de la prepotencia, presentes en todo momento y lugar.

GANDALLAS SIEMPRE HAN EXISTIDO Y seguirá habiendo, pero lo que no se vale es ser parte de ellos. De cada quién depende preferir la ley de la selva, la del abuso del más fuerte sobre el débil y del vivales sobre el confiado, o bien, decir basta y ponerles el ejemplo; de lo contrario, quien calla, otorga.

Imprimir
COMENTARIOS



0 1 2 3 4 5