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Salvador García Soto
Salvador García Soto
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Salvador García Soto es periodista. Nació en Guadalajara Jalisco, donde cursó la licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. En Guadalajara colaboró en varios medios locales y en oficinas de los gobiernos estatal y federal. Fue reportero de la fuente política en El Heraldo de México y en el diario La Crónica de Hoy. Desde 1998 escribe la columna política Serpientes y Escaleras que se ha publicado en los periódicos La Crónica, El Independiente y actualmente en el Universal Gráfico. Fue director general de Crónica y ha colaborado en revistas como Vértigo y Cambio. Durante dos años fue conductor del programa Cambio y Poder que se transmite por Cadena Raza y desde noviembre 2003 colabora en W Radio como comentarista del noticiario Hoy por Hoy tercera emisión y en el programa El Weso.

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29 Mayo 2019 04:00:00
ESP, la doctrina de Raniere en México (II)
Los cursos de Executive Success Program en México, se convirtieron no sólo en un negocio millonario, sino en el vehículo perfecto para seleccionar y reclutar –de entre los ricos de las élites mexicanas: políticos, empresarios, artistas y sus respectivas familias– a los futuros integrantes de la secta dirigida por Keith Raniere, que llegó a tener 11 mil miembros a nivel mundial. Desde la primera sesión, a los participantes en los cursos impartidos por Emiliano Salinas, se les inculcaba el valor del “tributo” y el reconocimiento a Raniere, a quien debían siempre llamar “Vanguard” (fundador de un movimiento filosófico, decían) y hacer reverencia frente a su retrato, lo mismo que a Nancy Salzman, presidenta internacional de ESP, a quien debían referirse como “Prefecta”.

“El tributo es una forma de pago y honor. Es dar honor a quien honor merece. Usaré el tributo para ensalzar a otros más allá de mis mezquinos agrados y desagrados. Como resultado, definiré mi ser y mi verdadera aportación a la humanidad”, reza el punto 5 del “Manifiesto de 12 puntos” elaborado por Keith Raniere y que los estudiantes tenían que repetir en voz alta al inicio de cada sesión de los cursos. “La Misión de 12 puntos de ESP es una piedra angular del programa. Por lo tanto se recita al principio de cada sesión…

La repetición de esta misión trae consigo un significado más y más profundo del propósito de ESP. Al completarse la lectura de la misión, todos dicen “Gracias Vanguardia”, como tributo a su autor, dice otro manual de Reglas y Rituales del estudiante.

Con esos conceptos y una serie de reglas y materiales “estrictamente confidenciales”, que incluían saludar con dos manos, aplaudir y hacer reverencia a los “Procuradores” que dirigían las sesiones, y portar cintas o mascadas de distintos colores en el cuello, que indicaban el grado de ascenso de cada integrante (procuradores, coaches, etc.) que se obtenían pagando y tomando cada vez más cursos con valor de hasta 6 mil dólares, casi 8 mil mexicanos desfilaron por los cursos de ESP en sus 12 años de funcionamiento.

Pero de todos los que tomaban el curso, sólo una mínima parte, la de mayores recursos económicos y necesidades emocionales, continuaba con su adoctrinamiento y “preparación para el éxito”, y regularmente eran hombres o mujeres con problemas de adicciones, conflictos personales o matrimoniales o incluso vacíos existenciales, que era uno de los temas más recurrentes de muchos de los ricos que avanzaban en NXIVM, especialmente las mujeres jóvenes con padres millonarios, a las cuales conforme tomaban y pagaban más cursos aquí, se les mandaba a continuar “ascendiendo de niveles” a Albany, en Estados Unidos.

“Entre más confundida y vacía era la chica, mejor candidata se volvía porque encontraba en la filosofía y doctrina de Raniere un sentido para su vida”, dice uno de los participantes en el curso que conversaron con el columnista. “Entre más se metían las personas en los cursos de ESP y de NXIVM, más los aislaban de sus círculos personales y familiares, y más fácilmente eran manipulados para pagar, ya no sólo cursos, sino tributos”, añaden los participantes.

El resto del “Manifiesto de 12 puntos” de Raniere, obtenido por esta columna, dice: “El éxito es un estado interior de conocimiento claro y honesto de lo que soy, mi valor en el mundo y mi responsabilidad de las reacciones… Ultimadamente no hay víctimas; por lo tanto no elegiré ser una víctima… Estoy comprometido con mi éxito. Comprendo que todos debemos elevarnos a nosotros mismos y por lo tanto elevar a los demás… El éxito obtenido por mis propios medios es éxito ganado. El verdadero éxito no se puede robar, copiar u obtener por azar… La gente exitosa no roba y no tiene deseo ni necesidad de robar. No robaré cosa alguna… La honestidad interior y la integridad son los más altos valores humanos… Los métodos e información que aprenda en ESP son para mi uso personal únicamente. No hablaré de ellos ni daré a otros conocimientos… El verdadero éxito nunca es a expensas de los demás… Aceptaré sin reservas el éxito que me he ganado… Las personas controlan el dinero, las riquezas y los recursos del mundo. Es esencial para la supervivencia de la humanidad… Un mundo de personas exitosas será sin duda un mundo mejor, prometo compartir e inscribir personas en ESP”.
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