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Ricardo Alemán
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30 Septiembre 2020 04:00:00
¡Fascismo puro: es delito ser mujer, según Claudia!
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En los gobiernos de Morena –sea el federal, los estatales o municipales–, existe un evidente desprecio a la mujer. Por eso no es casual que, durante la gestión de López Obrador, a nivel federal, y de Claudia Sheinbaum, en la Ciudad de México, se haya producido la mayor movilización de mujeres en la historia –en marzo pasado–, en protesta contra la violencia criminal que viven las mujeres en todo México.

Y es tal el acoso oficial contra las mujeres que, por ejemplo, Obrador, canceló todos los apoyos a mujeres, sea en salud, educación, y sobre todo en defensa de ataques a su condición de mujeres, como cancelar los refugios. Sin embargo, en la capital del país –gobernada por Claudia Sheinbaum–, las agresiones a las mujeres van más lejos.

Por decreto, según la jefa de Gobierno, es un delito ser mujer; es delito la solidaridad de una mujer con otras mujeres y son delitos que una mujer acceda a “un alto cargo” y posea “altos recursos económicos” y viaje “en un auto de lujo”.

Es decir, la solidaridad y la solvencia económica de una mujer resulta satanizada por la jefa de Gobierno, quien obligó al despido de una de esas mujeres. Peor aún, es delito la protesta callejera y la ocupación de instalaciones públicas, como la CNDH; protesta que se reprime con todo el peso del Estado.

Y esa represión –al estilo fascista– la vimos el pasado lunes, cuando la jefa de Gobierno montó un cadalso político y mediático –con todo el peso de su cargo–, para estigmatizar, calumniar difamar, satanizar y ofender a una mujer cuyo delito fue… ¡la solidaridad con otras mujeres!

Así presentó Claudia Sheinbaum el cadalso oficial, político y mediático contra una mujer, trabajadora, que “cometió el delito” de la solidaridad.

“Queremos decirles que la semana pasada, en las videoaudiencias me hicieron llegar información de una mujer de altos recursos económicos que me dijeron que estaba financiando directamente al grupo de mujeres que mantiene ocupada la CNDH…

“A partir de ahí, hicimos una revisión de información pública… no tiene nada que ver con inteligencia política… todo está en portales y redes. (...) El nombre de esta persona es María Beatriz Gasca Acevedo… y el 12 de septiembre se le vio entregando víveres desde un auto de lujo.

“El 14 de septiembre fue una de las oradoras principales de lo que se llamó ‘antigrita’, y desde mayo de 2018 es vicepresidenta de recursos humanos de GIM group, empresa facturera que ha estado denunciada por la Secretaría de Hacienda y el IMSS.

“Es considerada (María Beatriz Gasca Acevedo), como brazo derecho del presidente del grupo, Raúl Beyruti Sánchez… y el SAT dio a conocer un listado de compañías factureras vinculadas a evasión de impuestos y por lo menos cinco empresas de esta persona… estarían vinculadas a esa lista.

“El empresario Raúl Beyruti estuvo vinculado al poder político en la pasada Administración y dos perfiles de alto nivel están vinculados a la empresa…

“¿Por qué lo hacemos público… la causa es justa, erradicar la violencia contra las mujeres, pero no es una casualidad ¿o por qué hay un vínculo directo de apoyo a la toma de la CNDH, con el brazo derecho de una empresa vinculada con las factureras que cometieron fraude de miles de millones de pesos en la administración de Peña Nieto…?” Hasta aquí la cita.

¿Se percataron de la barbarie –propia de una persecución fascista–, que puso en práctica Claudia Sheinbaum? Queda claro que la jefa de Gobierno recurre al linchamiento político y mediático de quienes cree son sus enemigos.

Pero lo que pocos saben es que Claudia violenta postulados constitucionales y garantías fundamentales de la mujer a la que sataniza.

Y es que no es delito que una mujer “de altos recursos económicos” sea solidaria; tampoco es delito que “entregue comida y vestido” a las manifestantes “en un auto de lujo”; no es delito “ser brazo derecho” del dueño de una empresa –cualquiera que sea–, y según el Artículo 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, “Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su domicilio, su familia ni de ataques a su honra o su reputación”.

Pero, además, el Artículo 16 constitucional establece que “nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de autoridad competente”.

No es todo, el Artículo 6 constitucional dice que “la manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición o administrativa, sino en caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros…”.

A su vez, el Artículo 5 constitucional dice que “a ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode, siendo lícito… nadie puede ser privado del producto de su trabajo, sin resolución judicial”.

¿Por qué la jefa de Gobierno acude a la persecución mediática y la satanización de las mujeres que no piensan como ella? ¡Porque en Morena se impuso el fascismo, sobre la cultura democrática!

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