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Jorge A. Meléndez
Jorge A. Meléndez
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01 Junio 2019 03:59:00
Ganar jugando mal
Tigres es campeón por quinta vez en 10 años. ¡Yes! En una final dura y tensa, dobló al León. El súper líder, el equipo más goleador y con la mejor defensa no pudo meter un gol.

Si metía uno, para mí hubiera terminado ganando. Pero no pudieron.

La crítica de algunos a este campeonato de Tigres va más o menos así: “Con ese equipote, ¿cómo ganan con tan poco?”.

Es cierto. En papel, el plantel del “Tuca” debería arrasar siempre. Y sin embargo, a veces en los deportes, los negocios o la vida, los grandes equipos no funcionan bien por alguna circunstancia.

Una lesión, una expulsión, una jugada sorpresiva del competidor, un error, un mal planteamiento, mala suerte o lo que sea. Le cuento que soy tenista de hueso colorado. Y los tenistas de época encuentran la forma de ganar cuando juegan mal.

“Las victorias que logras jugando mal cuentan más que cuando juegas bien. Son las que cambian la dinámica. Y yo soy uno de los que ha ganado más partidos jugando mal”.

¿Sabe quién dijo esto? Rafael Nadal en una entrevista en el 2013 tras un difícil partido que apenas ganó contra un oponente muy malito. Yo se lo he escuchado muchas veces. Estoy totalmente de acuerdo.

Le propongo que la organización, equipo o persona que gana cuando las cosas no salen bien son las que destacan, las que crean dinastías, las que revolucionan industrias, las que dejan huella que perdura.

Son las que impactan. Suena fantástico, pero: ¿cómo lograrlo? Le propongo una receta de cinco partes:

1. Diseñando para la excelencia. Los triunfos no llegan por casualidad. Requieren una estrategia detallada. Reclutar talento con características específicas.

Y no sólo técnicas, sino humanas. En cualquier ámbito, un mal vestidor tumba al mejor equipo.

2. Preparándose para el campeonato. Como dice un viejo refrán japonés: “La disciplina tarde o temprano vencerá a la inteligencia”. Totalmente... y sobre todo en las grandes ligas, donde el talento abunda. La preparación de todos los departamentos es clave. De nada sirve una gran delantera si la defensa es fatal, la media inoperante y el portero una coladera.

3. Anticipando problemas. Poco se habla de la redundancia, pero es clave. La organización que no está preparada se atora, porque en algún momento del campeonato habrá que hacer un cambio.

Cuando esto pase, la calidad no debe sufrir. El desempeño del equipo será tan bueno como su banca, pues ésta siempre juega precisamente en los momentos más difíciles.

4. Ajustes tácticos. Las circunstancias del partido, de la competencia o del entorno determinarán los movimientos a realizar. El técnico (director, gerente) debe saber utilizar sus piezas para ganar el

partido, triunfar en la negociación o mejorar el rendimiento de su equipo para alcanzar la meta deseada.

5. Planear para el largo plazo. La organización que cumple lo anterior tendrá muchos triunfos, pero también fracasos. A fin de cuentas la competencia cuenta. El éxito sostenido se da al mantener la mira en el objetivo final.

En ser ecuánime ante la derrota si las piezas del rompecabezas están en su lugar. En saber detectar qué requiere ajustes menores y qué ajustes mayores. Esto es particularmente relevante en la era de la hipercomunicación, donde todo tiende a sobredimensionarse. Donde la exageración reina.

Si revisa la historia reciente de Tigres verá que están presenten estos elementos. Y, claro: también en la consecución de la séptima estrella.

Tigres no jugó bien por varias razones: Aquino venía de una lesión y, aunque mejoró, no estaba en el gran nivel que siempre tiene. Salcedo venía a la baja.

Dueñas sufrió una conmoción cerebral. Gignac también venía de una lesión y, aunque metió goles, físicamente no estaba en su punto óptimo. Por eso el equipo no estaba a su nivel.

¿Qué sí funcionaba muuuy bien? La defensa, la media y nuestro porterazo.

Por eso Tigres jugó así. Fincó su triunfo en la parte del equipo que estaba en excelencia.

Le propongo que lo mismo puede pasar en su empresa o en sus proyectos. Ojalá que le sirvan estos consejos para que, aun cuando juegue mal, pueda ganar el

campeonato. Suerte en el torneo.


En pocas palabras...

“El talento gana juegos, los equipos

ganan campeonatos”. Michael Jordan

Posdata. Bien por los casos contra Lozoya y Ancira. Ojalá se vaya hasta las últimas consecuencias.

Y faltan más. Si no se castiga la corrupción, no se acaba.
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