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Voces de la Región
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Zócalo se preocupa por tener a sus lectores al tanto de la economía y cómo afecta sus finanzas, por lo que este espacio es una ventana dedicada a economistas locales para expresar sus puntos de vista sobre la economía estatal, nacional e internacional. Asimismo opinan sobre sucesos financieros e indicadores de interés general como la inflación, los precios del petróleo y la paridad peso-dólar, entre otros.

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28 Diciembre 2015 04:00:36
Grandes desafíos económicos para 2016
Guillermo Garza de la Fuente*

La semana anterior comentábamos sobre los logros alcanzados en el año que está por expirar en lo concerniente a temas económicos. Algunos de ellos dignos de presumirse por ser inéditos.

Recapitulando un poco, se mencionó la baja inflación, el blindaje de las finanzas públicas, el nulo traspaso del tipo de cambio a los precios, el fortalecimiento del mercado interno, así como un buen comportamiento en las remesas, IED y en el sector automotriz, como las mayores conquistas en 2015.

Sin embargo, sería pecar de optimismo desbordado si no señalamos también los retos que habrá que enfrentar. Bombas de tiempo que será necesario desactivar a la brevedad posible para evitar un daño mayor.

Es justamente ahí donde radican los principales desafíos en los que deberán poner atención tanto las autoridades económicas y financieras, como el mismo sector empresarial.

1.- Concebida en su forma más amplia, la deuda pública, medida a través del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), pasó en sólo 10 años de representar un 30% en 2005 a un 41% del PIB en 2014.

Aunque se comente que la ratio deuda/PIB se encuentra en niveles manejables comparados con otras naciones -lo cual es cierto-, inquieta el ritmo al cual se ha incrementado. En un escenario de bajos ingresos petroleros, ausencia de una reforma fiscal integral, alza de tasas de interés y con ello del costo de la deuda, no sería nada sorpresivo alguna rebaja en la calificación crediticia si no ponemos manos a la obra.

2.- Mayor politización en el tema del salario mínimo. Mientras continúen las propuestas descabelladas y sin sustento sólido de incrementar el salario mínimo podría contaminarse aún más el ambiente económico.

Más allá del inacabado debate macroeconómico en torno a si aumentos significativos por encima de la inflación y de la productividad, acaban provocando mayor inflación o no, lo que es un hecho es que a nivel microeconómico un aumento por decreto del salario mínimo podría ser un golpe mortal para cientos de micro y pequeñas empresas que sobreviven al día.

3.- La ansiada y necesaria reforma fiscal. Aunque el secretario de Hacienda y el mismo Presidente de la República han reiterado que no habrá aumentos de impuestos en el resto del sexenio, es una realidad que en el actual contexto local y global al Gobierno le urge incrementar la recaudación tributaria.

No dudamos de que el Gobierno cumpla su palabra. Pero hacerlo implicaría desperdiciar una oportunidad histórica e inigualable para justificar ante la población la necesidad de aumentar la base contributiva.

Si ante la caída libre en los precios del petróleo, el alza en la deuda pública y la complicada situación financiera por la que atraviesa Pemex, no nos damos cuenta que es el momento ideal para recaudar más impuestos y depender menos de los ingresos de la paraestatal, entonces habrá que ir buscando a qué santo nos habremos de encomendar para este 2016.

¡Feliz Año Nuevo!


*Economista y catedrático de la Universidad La Salle Saltillo.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo) / @guillermo_garza
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