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Eduardo Castañeda Sarabia
Eduardo Castañeda Sarabia
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Eduardo Castañeda Sarabia es originario de la Ciudad de México(1976) Periodista, devenido maestro, columnista, arreglista y compositor, empresario restaurantero y crítico cinematográfico-musical. Mitad capitalino, mitad regiomontano, escribió seis años para el diario Reforma, ofreció cátedra durante un año, y llenó estómagos por el resto de sus días en El Hijo de la Tostada, el restorán de su propiedad".

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14 Octubre 2008 04:00:06
¿Hoy tengo que decirte papá?
El sube y baja de la fama y popularidad de los actores de Hollywood debe de ser como la paridad del dólar: la mayoría de la gente no lo entiende, y sólo los expertos pueden explicar las razones.

De Antonio Banderas se sabe que es un actor segundón, bueno solamente para los papeles de latino conquistador. Y Meg Ryan, bueno, con ella nunca supe qué pasó desde que la dejó Dennis Quaid.

“El nuevo novio de mi Mamá”, que bien podría ser una película mexicana, por sus lugares comunes, clichés e insulso sentido del humor, no es una película mala, pero de ahí a instalarla en el cerrado círculo de buenas películas, hay un buen trecho.

Meg Ryan es Marty, una gorda cuarentona que cae en cuenta de que el físico lo es todo en la vida, y decide ponerse a dieta, y salir con cuanto hombre se le antoje. En tanto, su hijo, se convierte en agente del FBI. Luego, ambos conocen a Tommy (Banderas), un ladrón de piezas de arte, que también se roba el corazón de la madre del muchacho.

Luego de eso, ya sabrá, enredos, situaciones poco cómicas exageradas al máximo y un ritmo semilento que no lleva a ningún lado.

Caí en cuenta de lo avejentada que luce Meg Ryan. Y vaya: hace 19 años que brincó al estrellato con "Harry y Sally", la genial obra de Rob Reiner, en la cual George Gallo hace un ligero guiño de homenaje: ella tiene un intento de orgasmo en una silla de masajes shiatsu, casi como ella lo hizo (de manera fingida) en un restorán, en una de las escenas más cómicas del celuloide.

Aparte del fingidísimo romance entre el hispano y la rubia, la cinta no trae nada: son las pequeñas tribulaciones de una madre, a quien todos le dicen que es muy ardiente, y su hijo, quien también carga con su dosis emocional por la ausencia de una figura paterna, y la soledad de su trabajo como agente del
FBI.

“Me siento vacía y tonta”, dice la Ryan en cierta parte de la cinta, cerca del predecible clímax. Y vaya, cómo no hacerle caso: repite casi con papel calca su papel que la hizo famosa. Se queda instalada en la mujer dulce y sexy, débil y necesitada de un hombre que la fortifique. Y claro, para eso, los latinos nos pintamos solos, o por lo menos, en el guión de George Gallo.

Colin Hanks tiene el carisma de su padre, pero necesita de cintas como "Orange County" para demostrarlo. Selma Blair aparece como un muy bonito adorno, que en eso se queda instalado.

Entonces, "El Nuevo Novio de mi Mamá" se queda a medias en todo. Causa gracia, sí, pero nada para recordar. No memoricé un sólo chiste de la película. y ese es el veredicto: es una película totalmente olvidable.
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