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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

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18 Febrero 2020 04:05:00
Indolencia e indiferencia al Centro Histórico de Saltillo
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Cuando nos referimos al termino de centro histórico, sabemos que se trata de todas esas edificaciones en donde nuestros antepasados o generaciones pasadas, hicieron alguna estructura física y con el pasar del tiempo, así como la evolución de una comunidad se han mantenido íntegros, muy a pesar de la evolución de nuevas construcciones de la modernidad. Por lo general están ubicadas en las zonas que están consideradas como el primer cuadro de la ciudad.

Uno de los principales objetivos del concepto del centro histórico es precisamente el reactivar aquellos sectores de las ciudades que se vieron afectadas con el paso de la modernidad y así poder competir con las grandes plazas comerciales en donde aparte del comercio ofrecen vida social a la población.

Aunque no se trata de un concepto exclusivo de nuestro país, los centros históricos, ya sea en ciudades mexicanas, así como otros países tienen otro propósito, que es la de tener un espacio seguro y libre movilidad para causar al turismo una buena impresión.

También el concepto es el proporcionar a los visitantes el mínimo de incomodidades que causa todo aquello como es el intenso tráfico, tendrá otro tipo de reglamentación para mantener una buena apariencia, pero sobre todo el contar con medidas que faciliten el acceso vehicular.

En muchos municipios del país, ese concepto se ha respetado irrestrictamente, beneficiándose los consumidores locales, así como turistas y obviamente los comerciantes locales de cada entidad.

Solo por mencionar algunas ciudades que han conservado el concepto de centros históricos, está el de Zacatecas, Guanajuato, Durango, siendo este último el más reciente con un aproximado de siete años de antigüedad de haberse creado y se mantienen de manera inmaculado no solo por su limpieza, sino también por tener un tráfico ágil y la permanente vigilancia que se brinda no solo a la ciudadanía, sino al comercio local y turistas.

Sin dudas una distinción que debe de ser considerado como un verdadero y hermoso centro histórico, así como la erradicación total del comercio informal, es decir, la desaparición de vendedores ambulantes, la tranquilidad para poder caminar en sus calles, seguridad pública en el tráfico, no existe privilegios de cajones exclusivos; en pocas palabras se trata de una zona de buena imagen para propios y visitantes. Pero algo que se distingue en esos lugares es la limpieza que se conserva y se mantiene durante el día en esas zonas.

Hay que enfatizar que toda esta buena imagen que tienen esos centros históricos, está en manos de la participación ciudadana y de las acciones de parte de los diferentes departamentos de las autoridades municipales. Un ejemplo de ello es, primeramente, colocar cestos de basura en lugares estratégicos para que tanto ciudadanos como visitantes depositen la basura en su lugar.

Con lo anterior se trata de decir que la participación de la ciudadanía es el mantener limpio esos espacios, el cuidar y no dañar jardineras, macetones, etc., el respeto de la señalización, no tirar chicles al piso y una serie de normas de urbanidad o social que se tiene que respetar.

La participación de parte de las autoridades municipales, tendrán que ser todas aquellas como la Dirección de Policía y Tránsito, Ecología, y Limpieza, entre otros más que deberán involucrarse para mantener el centro histórico impecable y en orden, cumpliendo el propósito de cuidar un patrimonio de la ciudad.

En la capital de Coahuila, su centro histórico, es realmente considerado como todo una antítesis de lo mencionado anteriormente, porque para comenzar los saltillenses no cuidan estos espacios, ya que arrojan la basura en el piso, chicles, todo tipo de envoltura, la economía informal está a simple vista con todos esos vendedores ambulantes, la ausencia o apatía de parte de los agentes de tránsito que no se ven en ninguna parte, así como la falta de presencia de policías para vigilar no solo al comercio local sino también a los ciudadanos que van a visitar no solo de placer sino por alguna compra necesaria o visitar algún edificio de gobierno, tampoco se hace presente la policía ambiental, para controlar los decibeles de los ruidosos comerciantes que sacan una bocina para anunciar ofertas y lo mismo sucede con vehículos con megáfonos altavoz para ofertar algo, también aquellos negocios con la música super alta para llamar la atención de los consumidores pensando equivocadamente que entre más ruidoso habrá más ventas.

Y no se diga la falta de respeto por parte de los conductores hacia los peatones, y también viceversa en donde el peatón no respeta las zonas para cruzar las calles, ni mucho menos los semáforos peatonales. Pero ante la falta de presencia de vigilancia y apatía de los elementos de seguridad pública, hace que tanto conductores, así como peatones hagan lo que quieran de manera descarada frente a estos agentes de tránsito y eso cuando llegan hacer presencia.

Ante todo, ese desorden hay que agregar aquellos comerciantes que se adueñan de los espacios frente a sus negocios poniendo cajas de madera o cartón, sillas, llantas o cualquier otro objeto que sirva para evitar que cualquier vehículo se estacione bajo cualquier argumento hasta que llegue la persona indicada, ya sea dueño o dueña, proveedor, o familiar. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018) http://www.intersip.org

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