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Joel Almaguer
Joel Almaguer
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Inició sus estudios en la Universidad Autónoma de Coahuila, donde tuvo como maestros a Gerardo Monjarás y en sus últimos años al reconocido pianista regiomontano Gerardo González. Ha desarrollado su actividad musical como pianista en danza y como acompañante de cantantes principalmente. Ha participado en musicales como pianista. Imparte diplomados en historia de la música para la UAdeC. El año pasado vivió en Francia donde tuvo oportunidad de compartir su talento musical. Música Sobre Ruedas es un proyecto que ha desarrollado para compartir música en espacios públicos. Actualmente también es miembro de la Orquesta Filarmónica del Desierto donde participa activamente en el Coro Filarmónico. [email protected]

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17 Mayo 2020 03:50:00
Invocación
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Comienza el cello en un registro medio agudo apenas con tres notas ligadas que descansan al final, en un re de tiempo suspendido. Después de la respiración comienza un asenso más confiado de seis notas para después hacer una pausa más para de nuevo intentar ir más lejos.

El oboe y fagot se unen a la invocación, alternando con el cello que ahora toca notas dobles. Las flautas, como un fauno, se unen tímidas y evocadoras al diálogo junto con un clarinete más osado. Y así, las maderas dan pie a una conjunto de cuerdas que irrumpen con fuerza inusitada, provocando el anhelo de unos metales ansiosos por llevar la música.

Luego, un crescendo apasionado en donde el cello solista sigue danzando en silencio, esperando que la calma regrese y le dé pie a una pequeña línea solista ad libitum, sin medida. ¿Son los metales y maderas una llamada del destino que demanda la respuesta de un cello más insinuante? Tal parece que la frase que sigue, con el arpa en glissado, nos da la respuesta: El cello, como una Giselle, baila entre la bruma al tempo de un arpa y cuerdas dulces.

El pulso nos guía en el canto del solista, en medio de respuestas del viento y el cello que no cesan de dialogar entre sí. Los cornos, como sabios, son breves en sus frases, pero llenos de sentido y sabiduría. Momentos más tarde, la trompeta anuncia luminosa que la invocación está por llegar a su fin. El triángulo y címbalos en trinos acompañan la anunciación.

El arpa, con ligeros arpegios, lo siguen también, de la mano de un cello que retomará el tema inicial: Un solo de pocas notas que se amplía entre respiro y suspiro, a su tiempo, a su paso. Al final, el arpa casi imperceptible se une a los violines en sus notas agudas y sutiles en la nota final del cello.

Invocación es una obra para cello y orquesta del gran compositor inglés Gustav Holst (1874-1934) compuesta en 1911. Una obra breve, de escasos 10 minutos, pero llena de vitalidad y misticismo.

Conocido principalmente por su obra The Planets (1914-1916), la obra de Holst no se queda ahí. Su obra abarca desde la ópera (tiene ocho), el ballet (compuso cuatro), hasta la música incidental, orquestal, vocal y de cámara y de piano solo.

Luego de escuchar su Invocation, sin duda vale cada minuto invertido en descubrir su música más allá de lo popularmente conocido. La primera parte de este texto describe la evolución de su invocación y creo que será útil para una apreciación mas detallada de la obra. Que la disfruten.


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