×
Juan Latapí
Juan Latapí
ver +

" Comentar Imprimir
15 Diciembre 2019 03:10:00
Justicia cotidiana
Escuchar Nota
La noche del jueves, en la Cañada Sur, dos jóvenes asaban elotes tranquilamente en el exterior de su domicilio cuando de pronto encapuchados de Fuerza Coahuila irrumpieron para detenerlos sin más. Al escuchar el alboroto el padre de uno de aquellos jóvenes salió para ver qué sucedía cuando de pronto varios de esos encapuchados -sin mediar palabra alguna- la emprendieron a golpes en contra de ese padre de familia, el profesor Raúl Campos; le fracturaron la nariz, un dedo y le ocasionaron hematomas en el rostro.
Al día siguiente acudió a pagar la multa para liberar a su hijo de la injusta aprehensión y aprovechó para presentar la denuncia del abuso.

Desafortunadamente, aunque se trate de barrios tranquilos, arbitrariedades como esta suceden prácticamente a diario. Pero al contrario, en las colonias problemáticas, donde los conflictos vecinales están a la orden del día, rara vez se hacen presentes las fuerzas policíacas y de nada sirve que los vecinos ofendidos se quejen porque son ignorados y llamar al 911 suele ser una pérdida de tiempo.

Los problemas vecinales son los conflictos que con mayor frecuencia nos afectan a los mexicanos. Según datos del INEGI, en los últimos tres meses, 1 de cada 3 mexicanos reportó que ha enfrentado algún conflicto con sus vecinos. Los reportes más comunes son por ruido excesivo, seguido por problemas de basura, problemas con mascotas y por consumo o venta de bebidas alcohólicas en la vía pública. La mayoría de quienes se enfrentan a estos conflictos vecinales dice vivir con estrés, una tercera parte reporta otro tipo de enfermedades, ruptura de relaciones personales, afectaciones en sus ingresos o en su trabajo, según se puede apreciar en la Encuesta a Población General en México 2019, elaborada por World Justice Project (WJP), y publicada en el portal de Animal Político.

La frecuencia con la que ocurren conflictos con los vecinos suele resultar grave porque es el origen de actos violentos. Por ejemplo, el 57% de dichos problemas deriva en gritos e insultos, pero hay un 8% que terminan en golpes y heridas con armas de fuego para intentar resolver el conflicto. Expertos en seguridad pública y justicia cívica coinciden en que es claro que la mala atención de problemas vecinales y cotidianos deriva en hechos violentos. Este tipo de conflictos vecinales, que tiene que ver con coches, con los animales, o con cualquier diferencia, como no se pueden resolver lo que hacen es escalar; de las ofensas pasan a las amenazas, luego a las lesiones y a veces hasta en homicidios.

Además de la pésima preparación de las policías, de acuerdo con el INEGI, en México hay poco más de 150 mil policías municipales y según los expertos en la materia debería haber el doble. Por lo que respecta a la impartición de justicia en el país hay casi 4 mil jueces cívicos o similares -sin contar la CDMX- lo que equivale a una tasa de 3.5 jueces por cada 100 mil habitantes. Si se toma en cuenta que hace dos años de registraron 2 millones 175 mil procedimientos en esos juzgados, cada juez tendría que despachar al año 548 casos, es decir, 1.5 casos diarios durante los 365 días del año.

Aunado a la mala preparación de esos juzgadores -según un diagnóstico de la Comisión Nacional de Seguridad- el servicio profesional de carrera no existe en el sistema de justicia donde hay jueces que no son jueces y en el mejor de los casos son burócratas que califican faltas y que siguiendo la ley establecen sanciones en automático sin valorar siquiera las pruebas.

La deficiente impartición de justicia aunada a la baja confianza en la policía ocasiona que las personas se resignen a padecer el problema o peor aún, a buscar justicia por propia mano. La encuesta de WJP muestra que 83% de quienes tienen conflicto con un vecino optan por tratar de resolver el problema por su cuenta y deciden no acudir ante la autoridad.

Porque cuando se acude ante la autoridad para presentar alguna denuncia -como lo hizo el Profesor Campos- de antemano se sabe que, además de ser revictimizado, no pasará nada porque esa es la justicia cotidiana que padecemos en todo México pero peor aun cuando se trata de abusos policíacos.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
Imprimir
COMENTARIOS