0
×
1
Dan T
Dan T
ver +
[email protected]

" Comentar Imprimir
25 Octubre 2018 04:00:00
La consulta cuacuá
Si camina como pato, tiene pico de pato y se casó con una pata... ¡es un pato! Si la consulta de AMLO para el aeropuerto es ilegal, no se sabe quién la paga, las preguntas son inducidas y sus resultados no tienen garantías... ¡es patito! Como los patos, la consulta que hoy inicia hace cuacuá. Ya sabemos que la consulta está más manoseada que un pasamanos del Metro y que es tan confiable como un té que cura el cáncer.

De que la consulta es una tomadura de pelo, de eso no hay duda. Sin embargo, hoy la pregunta que nos debemos hacer todos los mexicanos es: ¿participo o no participo en la consulta? Si quieres entrarle a la consulta convocada por el amado líder, dios de los manglares, señor de las turbulencias, querubín de las ocurrencias, tienes que acudir a una de las mil 73 casillas que se instalarán en todo el país (¡uy, cuántas!).

Y aunque supuestamente puedes votar entre hoy y el domingo, la realidad es que tendrás que apurarte porque se espera que sólo puedan participar poco más de 100 mil personas. ¡Así es! Por increíble que parezca, la decisión más importante del sexenio –después de la elección del soberano cabecita blanca– la tomarán menos del 0.1% de los mexicanos.

Que sólo 100 mil personas vayan a decidir por 120 millones de mexicanos sobre una obra de 150 mil millones de pesos, es igual a que el perico de la familia que vive en un departamento del tercer piso, decida si se construye el puente peatonal de la colonia. Pero, bueno, el punto es ¿vas a ir a votar o no vas a ir a votar?

Si decides que finalmente sí vale la pena participar en esto que los lopezobradoristas llaman “un ejercicio democrático”, te van a plantear una pregunta con dos opciones. Pero no es tan sencillo, las opciones están planteadas de tal manera que te sientas muuuy idiota por no escoger la opción de Santa Lucía.

Puedes escoger la de Texcoco, que es la mejor, pero te lo ponen de tal forma que parece que estás traicionando a la patria. Es como cuando mi mamá me decía para que confesara alguna travesura: “¿Me estás diciendo la verdad?, ¿que me muera?”. El truco le funcionó algunos años, hasta que descubrí que no se moría si le mentía. Pero mi madre nada tiene qué ver con el aeropuerto, salvo por el hecho de que siempre me daba el avión.

Uno de los mayores absurdos de esta consulta es que los fanáticos del jilguero de la democracia, el ruiseñor de la cuarta transformación, el quetzal de alternancia, es que han convertido el debate en tener que escoger entre el aeropuerto. ¡y el lago de Texcoco! ¡Ah, china! ¿En qué momento pasó eso? No tengo la menor idea, lo único que tengo claro es que Andrés Manuel es buenísimo para cambiar la conversación. En fin, si vas a votar, cuéntame cómo te fue y, sobre todo, si crees que valió la pena. Por lo que a mí respecta, iré a la casa de transición de López Obrador para exigir que se aproveche el gasto que se está haciendo en la consulta y, de una buena vez, se pida la opinión a los ciudadanos sobre asuntos que resultan realmente trascendentes para todos los mexicanos. Estas son las preguntas que propongo:

1. ¿Si no llevan queso también son quesadillas? a) no, son tavos; b) ya cállate, provinciano.

2. ¿Que chingue a su madre el América? a) sí, que la chingue; b) no, ni madre tiene.

3. ¿La chancla debe ser prohibida como arma maternal? a) sí, llamen a la comisión de derechos humanos; b) nomás que lleguemos a la casa, a ver si sigues de chistocito.

4. ¿Fue primero el huevo o la gallina? a) ¡ya supérenlo!; b) lo que importa es cómo se cocina.

5. ¿Cuál es el coeficiente intelectual de Peña) a) es igual a la talla de su camisa; b) no, menos, como 80.

¡Nos vemos el domingo!
Imprimir
COMENTARIOS


9

1 2
  • 3 4
  • 0
6 7
8 9 0 1 2 90 91 92 93 94 95