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Luis Carlos Plata
Luis Carlos Plata
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Luis Carlos Plata (Saltillo, 1984) es abogado (UAdeC), maestro (UPF, Barcelona) y candidato a doctor (URV, Tarragona), pero practica el periodismo desde hace 17 años, y su trabajo de investigación le ha merecido premios estatales e internacionales. Ha sido articulista de catorcenarios, revistas y periódicos del norte del país desde 2002, además de fungir como director editorial de medios de comunicación en Veracruz.

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23 Junio 2019 04:15:00
La descobijada del INAI a la simulación en Coahuila
Sorpresivamente, el pasado 27 de mayo el Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI) resolvió un caso relevante para Coahuila. Uno de los más importantes de la última década. Y no lo hizo de cualquier forma, como si se tratase de un asunto rutinario. Por el contrario, tomó partido abiertamente y puso en la agenda otra vez el tema de la deuda pública
contratada entre 2009 y 2010.

Es decir, a una década del mayor desfalco en la historia contemporánea de la entidad, ordenó a la Auditoría Superior del Estado (ASE) ubicar y difundir los archivos que justifiquen obras y acciones financiadas con recursos obtenidos a través de créditos, tal y como lo solicitó una ciudadana de Torreón el 16 de octubre del año anterior. Lo que nunca se ha hecho, pues. Por Increíble que parezca.

Mediante el recurso de inconformidad 69/19 la comisionada del INAI, Blanca Lilia Ibarra, descobijó con su argumentación a la ASE y también al Instituto Coahuilense de Acceso a la Información (ICAI). Su ponencia, cabe señalar, fue aprobada de forma unánime.

Del ICAI señaló su mala praxis al validar “sin analizar su contenido” ligas electrónicas entregadas como respuesta por la ASE a la ciudadana que solicitó la información, a través del expediente 856/2018. Dichos links electrónicos, dicho sea de paso, conducían a ninguna parte.

Con la ASE, en cambio, fue más allá. Le acusó de mentir al afirmar que no contaba con atribuciones para entregar datos cuando sí las tiene, y de no turnar la solicitud a sus direcciones administrativas correspondientes.

En resumen: los señaló de cómplices y tapaderas. Uno ni siquiera buscó. Y el otro ni siquiera corroboró. Entre ambos, eso sí, desestimaron de plano la petición sin entrar al fondo del asunto. Y con una rapidez inaudita, además. Lo anterior reafirma lo que aquí se ha diagnosticado en diversas ocasiones: la simulación en los órganos integrantes del Sistema Anticorrupción.

En defensa de sus atribuciones, el ICAI podrá argumentar que desde hace meses tienen una baja que no ha sido cubierta en su Consejo General, y que al ser cuatro y no cinco comisionados en este momento, no tienen la capacidad para resolver de forma más profunda cada expediente. ¿Y eso justificaría entonces un análisis superficial y por consecuencia negligente de los recursos de revisión?

Pero la ASE no tiene perdón de Dios. El 16 de octubre por la tarde la ciudadana introdujo la solicitud de información en el sistema. Para el día 19 por la mañana ya tenía la respuesta negativa en su buzón.

Tampoco hay que ser ingenuos. El grupo en el poder mantiene a una burocracia enquistada en los consejos ciudadanos para cuando se necesite. Por si se ofrece. Y ésta es precisamente la coyuntura ideal.

Manuel Gil Navarro, por ejemplo, fue consejero del ICAI hasta 2009, y ahora es secretario ejecutivo del Sistema Anticorrupción. Jesús Homero Flores Mier, consejero del ICAI en el periodo cuando reservaron los documentos de la deuda, es Fiscal Anticorrupción ahora. O Teresa Guajardo, consejera del ICAI en esas mismas fechas, es titular de la Secretaría de Fiscalización y Rendición de Cuentas.

Los tres arriba mencionados, directa o indirectamente, tuvieron que ver con los temas que se ocultaron en su día, y que ahora serían responsables de sancionarlos.

Cortita y al pie

Rescato dos párrafos interesantes del INAI, en el caso que nos ocupa:

“Un país en plena lucha anticorrupción requiere de acciones comprometidas con la transparencia en la administración de los recursos públicos, más aún cuando implica adquirir deuda pública y condicionar la economía de las entidades federativas y el margen de acción de sus futuras administraciones”.

“El acceso a la información sobre el destino que tuvieron los recursos adquiridos a través del endeudamiento público en el estado de Coahuila, posibilite un ejercicio de rendición de cuentas efectivo de cara a los ciudadanos interesados en valorar si el ejercicio de estos fue realizado con pleno apego a los principios constitucionales de eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez”.

Y el que tenga ojos para ver su intención, que vea.

La última y nos vamos

El 11 de junio el ICAI revocó su decisión original y, de acuerdo con el plazo legal, la próxima semana la ASE deberá entregar la información. Nadie, en su sano juicio, esperaría algo de su actuación. El trabajo, en cambio, deberán hacerlo los ciudadanos. ¿Aprovecharán estos la oportunidad para detonar por fin el tema más importante de la última década en Coahuila?
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