×
Rubén Aguilar Valenzuela
Rubén Aguilar Valenzuela
ver +
Rubén Aguilar Valenzuela. Licenciado en Filosofía, Maestro en Sociología y Doctor en Ciencias Sociales. Presidente Ejecutivo de Afan y Asociados, S.C. Es profesor de Ciencias Políticas y de Comunicación en la Universidad Iberoamericana. Fue Coordinador de Comunicación Social y portavoz de la Presidencia de la República (2004 al 2006) y también de la Secretaría Particular del Presidente (2002 al 2004). Ha sido consultor de UNICEF, UNESCO, OEA, PNUD, BID, BM, UE y agencias de cooperación de Holanda, Alemania y Estados Unidos. En México del IMSS, DIF-Nacional, INI, la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno de la Ciudad de México y de la Coordinación Presidencial para la Alianza Ciudadana. Fue editor de la revista Cuadernos del Tercer Mundo. Editorialista de El Universal (México), El Financiero (México) y articulista de las revistas Estrategia y Proceso. Actualmente su columna se publica dos veces por semana en El Economista (México) y una veintena de periódicos de los estados. Escribe mensualmente en la revista Etcétera temas de comunicación política. Es autor de quince libros. Los más recientes: La comunicación presidencial en México 1988-2012 en colaboración con Yolanda Meyenberg Leycegui (2015), Los saldos del narco: el fracaso de una guerra, en colaboración con Jorge Castañeda (2012), y La Sociedad Civil en México (2012).

" Comentar Imprimir
16 Febrero 2020 03:59:00
La educación en Finlandia
Escuchar Nota
El sistema educativo de Finlandia se ha vuelto un referente a nivel mundial. Los resultados de las y los alumnos en la prueba PISA son notables y mejoran año con año.

Desde los años setenta las autoridades finlandesas se propusieron que todos los estudiantes obtuvieran los estándares más altos que en otros países solo se contemplaba, para los considerados de élite.

Elemento central del éxito ha sido el permanente cambio e innovación. Cada 10 años se modifica el programa de estudios de primaria (7 a 16 años) y secundaria (16 a 18 años).

Frente a los contenidos tradicionales, se priorizan las habilidades para aprender a comunicarse, el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y resolver problemas relacionados con hechos de la realidad.

El modelo exige la coordinación entre los profesores, parte de un todo, que se asumen como profesionales que están en constante cambio y aprendizaje.

Desde 2016, las y los niños en el primer año eligen los temas que quieren desarrollar en sus proyectos que coincide con lo que más les interesa. Los estudiantes comparten los resultados de su proyecto con sus compañeros y otras clases.

Las y los niños también acuerdan proyectos compartidos que trabajan de manera conjunta. Los maestros nunca suplen el trabajo de sus alumnos, pero sí los guían y acompañan.

En el modelo hay una combinación permanente entre los medios tradicionales y los nuevos a los que se accede por diversas tecnologías. Los proyectos se inician consultando libros y no el internet.

El pilar básico del “aprendizaje por fenómenos” son los maestros. Estos gozan de un gran prestigio social, ganado a pulso por sus resultados, y la confianza de los padres de los estudiantes.

La autonomía didáctica de los profesores es plena, pero esto no impide que sean supervisados en su desempeño y también evaluados en el resultado de los mismos.

Los profesores reciben muchas horas de formación y tienen el apoyo de tutores tecnológicos y el respaldo de la Universidad, que evalúa el conjunto del proceso y sus distintos componentes.

En Finlandia por cada plaza de estudiante de Educación se presentan nueve candidatos. Se evalúa el expediente, hay una exigente prueba de acceso, pero sobre todo una entrevista y una práctica.

Se asume que ser profesor requiere, de antemano, una aptitud excepcional, para la docencia. No cualquiera lo puede ser.

La educación de Finlandia, pero también de otros países de alto puntaje en la prueba Pisa, muestran que la buena enseñanza exige maestros de alta calidad.

Así, no cualquiera que se inscriba en la normal tiene las características, para ser un buen profesor. Hay que ser rigurosos en el sistema de ingreso.

En México con el actual Gobierno se han dado pasos atrás en el proceso de cambios al sistema educativo que implicaba, entre otras cosas, contar cada vez con mejores maestros. Eso quedó atrás. (Con información de Elisa Silió, El País, 24.11.19)

Imprimir
COMENTARIOS