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Otto Schober
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Otto Schober. Profesor y Licenciado en Educación Primaria; Comentarista radifónico con cápsulas en Núcleo Radio Zócalo; Funcionario de la Secretaría de Educación Pública nivel Primarias en Piedras Negras, Coahuila, Mex.; Historiador de Piedras Negras, Coahuila, México

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02 Febrero 2020 04:00:00
La fundación de San Fernando de Austria
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El 29 de diciembre de 1749, por orden del virrey Juan Francisco de Güemes y Horcasitas, conde de Revillagigedo, se ordena fundar una villa en el “Valle de las Ánimas”.

Lo cierto, es que la fundación no tuvo lugar, hasta el 1 de febrero de 1753, accediendo a solicitud presentada por los vecinos de San Juan Bautista de Río Grande.

Treinta y seis se alistaron, mas, solo se presentaron 23, con ellos, el gobernador don Pedro de Rábago y Terán y el padre fray Juan Rubio de Monroy.

Cuando llegaron, la virgen naturaleza se les presentaba en toda su exuberancia, el feraz territorio dilatado en extensas planicies, suaves lomas, engalanadas, hermosas praderas, montes espesos de exquisitas maderas, sobre todo en las márgenes de los ríos, abundaban también los arbustos y plantas medicinales, la tierra de buen migajón y tan dócil, que se podía beneficiar con un palo y vieron que eran regadas por ríos, arroyos y manantiales, el valle en que se situarían es muy fértil y lo llamaron “Las Ánimas”.

Los que tuvieron la osadía de fundar la naciente villa fueron: Juan José Vásquez Borrego, Jerónimo Flores, Pedro José Zepeda, Juan Antonio Ramos, Juan José Rodríguez, José Navarro, Juan Flores, Juan Olvera, Nicolás Sánchez, Joaquín Flores,

Andrés de la Garza, Francisco de la Garza, Diego Jiménez, Mateo Rodríguez, Pedro de Charles, José Guadiana, Javier Jiménez, José Pérez, Juan Guajardo, Francisco Reducindo, Manuel Flores, y Petra Longoria. Son los 22 nombres de 23 que menciona el documento, aunque no aparece el del párroco, fray Juan Rubio de Monroy.

Todos hombres y una sola mujer, aunque es de suponer, que una vez construidas las viviendas, los fundadores traerían a sus familias.

Al llegar el Gobernador y los pobladores al manantial conocido como “de las Ánimas”, el primero procedió a repartir tierras y agua a los colonos, después, se midieron 120 varas en cuadro para la real plaza en donde estaría la población.

Se señaló el terreno para la iglesia, indicando que ésta, debería tener su fachada hacia el poniente y frente a ella, se marcó el sitio para la casa del Ayuntamiento, cárcel pública y juzgado.

Se fijaron las calles de 12 varas de anchura y a la naciente villa le impusieron el nombre de “San Fernando de Austria Valle de las Ánimas”.

El 2 de febrero, el Gobernador nombró Procurador General de Tierras y Aguas de la nueva villa a Jerónimo Flores, dejándole 18 hombres y al religioso franciscano, para que cortasen madera para construir las primeras casas.

Cumplida su labor, el Gobernador regresó al Presidio de Río Grande, no sin antes, labrar en piedra con sus manos junto con Jerónimo Flores, la cruz que se colocó en el cementerio.

El 1 de marzo del mismo año, se establecieron definitivamente los pobladores en las márgenes del Río Escondido, alojándose en trece chozas que ya estaban construidas, estableciéndose una fuerza presidial de 21 hombres, conocido como “los hombres de arco y flechas”, bajo las órdenes del Capitán Vicente Rodríguez, de los cuales nueve se apostaron en la nueva villa y doce en la vecina población de San Ildefonso.

(Resumido de las investigaciones y archivo del cronista de Zaragoza, Alberto Galindo Galindo)
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