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20 Octubre 2018 04:04:00
La ley de Herodes
Por: Gerardo Abraham Aguado Gómez


No son pocas las ocasiones en las que nos enteramos de que hay abuso de autoridad en las administraciones públicas municipales: desde citatorios informales a sesiones de Cabildo, nombramientos de cargos relevantes que no son puestos a disposición de los regidores, hasta la instalación de nuevos ayuntamientos de manera extemporánea, violando –en teoría– la reglamentación municipal, y digo en teoría porque en muchos municipios, principalmente los de menor electorado, no existe reglamentación municipal que regule el quehacer público y entonces dan pie a los abusos. Incluso diversos estudios en materia de federalismo y municipalización han dado a conocer el problema de la falta de reglamentos en la mayor parte de los municipios de México.

Enel pasado se ha intentado exhortar por parte del Congreso del Estado a los 38 municipios de Coahuila a que cumplan con la creación y emisión de sus reglamentos, al menos en lo general, sin obtener resultados.

Los ayuntamientos poseendentro de su competencia la posibilidad de crear reglamentos municipales, pero no lo hacen, dejando así un vacío legal que no solo perjudica la actividad pública, sino que ocasiona incluso violaciones a los derechos de los ciudadanos. La instancia de gobierno más cercana a los ciudadanos es justamente la municipal, es por ello que no es tema menor está situación y menos con el creciente interés de los ciudadanos por participar activamente en la vida pública. Hoy más que nunca se ocupa del fortalecimiento de la autonomía municipal.

¿Pero, entonces, quiénes castigan estos abusos y omisiones? Deberían ser los contralores municipales, que hasta el día de hoy son propuestos por los alcaldes y se supeditan a estos, lo que convierte el problema en un círculo vicioso en el que unos y otros se protegen.

Motivado por esta situación y la apatía e indiferencia de algunos municipios así como las crecientes denuncias de integrantes opositores del Cabildo es que hace unos meses presenté en el Congreso local un punto de acuerdo para que la Comisión de Asuntos Municipales y Zonas Metropolitanas del Congreso estableciera un mecanismo de colaboración interinstitucional entre el Poder Legislativo, Ejecutivo, los 38 municipios e incluso organismos como el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (Inafed) para confeccionar –según las necesidades de cada uno– reglamentos municipales a la medida.

Pero cubrir este importante requisito a pesar de que es fundamental, por sí solo no solucionará el problema de abuso de autoridad, por lo que parte de la solución deberá ser también estudiar, analizar y razonar el futuro de los contralores municipales, quienes son los encargados de sancionar este tipo de faltas, de poco servirá el esfuerzo de crear reglamentación municipal si no tenemos el talento para definir un método de selección que dote de autonomía al contralor, a un contralor sin partido, posiblemente seleccionado dentro de una terna abierta que reciba solo aquellos perfiles preparados y con experiencia en fiscalización, aprobados por las dos terceras partes de los diputados del Congreso o votados por mayoría.
Hasta el día de hoy creo que no le hemos dado la importancia debida a la armonía municipal, a la reglamentación por un lado, y por otro a quién vele y cuide porque esta reglamentación se cumpla a cabalidad. La dinámica dentro de la actividad pública lo demanda, necesitamos instancias sólidas y menos gobiernos como el de aquella mítica película mexicana del director Luis Estrada La ley de Herodes.

@GerardoAguado

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