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Gerardo Hernández
Gerardo Hernández
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10 Agosto 2019 04:03:00
La mujer del celular
La escritora y periodista Renata Chapa analiza en la nueva edición de Espacio 4 la actitud de la mujer que grabó en su celular imágenes y diálogos durante el tiroteo en El Paso, Texas, compartidas en una página de Facebook. Después de la narración, su sentencia es concluyente:

«A tan solo unos momentos de que Patrick Crusius, un joven de 21 años, ejecutara a balazos a varias personas ubicadas en ese estacionamiento del Walmart de Cielo Vista, y teniendo los cuerpos de algunos de ellos de frente, y al asesino sin capturar -aún armado y con evidente intención de continuar los disparos-, ubicado a metros de distancia dentro del mismo centro comercial, ¿de dónde sacó valor, en esos precisos momentos, la mujer que videograbó en su celular lo arriba narrado? ¿Qué pudo haber sido más poderoso en ella para videograbar una y varias veces a los recién asesinados en lugar de velar por su propia vida y por la de otras personas ahí mismo en alto riesgo?

»¿Qué tipo de cruel y ciego empoderamiento brota con celular en mano? ¿Hasta dónde llega la necesidad de dar cuenta del dolor ajeno, de la caída del otro, de la vulnerabilidad humana ante el fanatizado morbo viral? ¿Y los familiares de las víctimas videograbadas y los derechos humanos de unos y de los otros? ¿Adquiere, entonces, más peso un “valiente” videograbador de masacres que el masacrador? Las dudas siguen, al igual que el profundo sentimiento de ofensa.

»Cierro con varias reflexiones del libro electrónico, Redes Sociales: del Daño Virtual a la Responsabilidad Legal (Kindle Edition, Bogotá, 2018, recuperado de Storytel). Su autor, Felipe Sánchez Iregui, señala puntual: “Para muchas personas, las redes se han vuelto una herramienta de validación social, aceptación, o el medio con el cual son escuchadas para no pasar inadvertidas en un mundo donde los medios de comunicación exigen, enseñan o difunden una cierta necesidad de aceptación o visualización social. (…)

»“¿Qué riesgos aparecen, entonces, bajo el contexto de la disponibilidad de datos de internet, la portabilidad de las herramientas tecnológicas y la inmediatez de los hechos? (…) El riesgo social que comporta la información en eventos de alto impacto masivo como situaciones catastróficas, actos de terrorismo, situaciones políticas, marchas masivas, crímenes de lesa humanidad, actos o decisiones judiciales de trascendencia, cuyo manejo exige tacto, prudencia y llamado a la calma, entre otros. (…) No ser un wallflower -es decir, una persona impopular, imperceptible, tímida- es un reto (enfrentado) por la presión social, muchas veces inculcada en la misma casa, colegio o entorno familiar (y laboral)”. Daños a la moral, la autodenigración, lo irracional e indigno por los “cinco minutos de fama” que buscan llenar quién sabe cuántos vacíos emocionales.

»Ricardo Raphael explica en su libro Mirreynato: la Otra Desigualdad (Ed. Planeta, México, 2016) que una de las características esenciales de los “mirreyes” de cepa es atreverse a lo endemoniadamente peligroso. Al marasalvatruchismo versión millonarios. Caiga quien caiga. Le pese a quien le pese.

»Patrick Crusius se atrevió a pasar por alto la vida; y la mujer del celular, a pasar por alto la muerte. Entornos que dan miedo al miedo mismo. Violentaciones supremas como opción a qué. Por qué. Hasta dónde. Cuántas disculpas en una cada vez más larga lista de espera». (Texto completo en espacio4.com)


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