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08 Septiembre 2019 04:05:00
La tormenta tropical ‘Fernand’
Por: Silvia Garza

La tormenta tropical “Fernand” se formó en las aguas cálidas del Golfo de México en el amanecer del pasado martes 3 de septiembre, durante tres días, descargó lluvias que en algunos puntos de Nuevo León y Tamaulipas alcanzaron los 250 mm (litros por metro cuadrado). Sus vientos alcanzaron casi 100km/hora al entrar en tierra en el centro de Tamaulipas, el fenómeno también generó un clima severamente extremo de lluvia, que provocó en demasía inundaciones y afectaciones viales en Coahuila.

A pesar de que el Servicio Meteorológico Nacional emitió 12 comunicados de prensa alertando sobre las condiciones de la tormenta y los pronósticos meteorológicos en las horas por venir y el Sistema Nacional de Protección Civil emitió boletines de alerta informando sobre las condiciones de riesgo para el norte y centro del país, y el despliegue del Plan DN-III de la Secretaría de Defensa para prevención y auxilio a la población en caso de desastre, las afectaciones fueron inevitables.

El Gobierno del Estado de Coahuila activó los 142 refugios temporales donde, en caso de evacuación, pueden recibirse a poco más de 20 mil personas y la Secretaría de Educación estatal suspendió clases ante la contingencia por lluvias, sin embargo, a pesar del seguimiento temprano de la tormenta, la emisión de alertas, la cobertura en medios y la reacción institucional para atender el fenómeno, la naturaleza actuó.

Los volúmenes de lluvia encontraron su cauce una vez más en arroyos, riberas y ríos, en algunas carreteras, como la 57 –que va de Saltillo a Piedras Negras–, se reportaron algunos deslaves y accidentes carreteros, la circulación de Saltillo a Ramos Arizpe se convirtió en una tarea casi imposible. De igual manera se vio trastocada la tranquilidad para transitar en la Región Centro de Coahuila, en municipios como Monclova y Frontera, donde algunos tramos de infraestructura vial quedaron totalmente destrozados, trayendo consigo afectaciones a los patrimonios de los habitantes de esta región, al contabilizar daños habitacionales, vehículos varados entre los hechos más registrados.

Es necesario entender, prepararnos y adaptarnos a las que serán posiblemente las nuevas condiciones meteorológicas modificadas, y a veces exacerbadas, por el cambio climático.

Nuestras decisiones, prioridades –y en ocasiones nuestra imprudencia– no hacen más que generar mayores emisiones de gases de efecto invernadero, que inciden sobre el calentamiento global, con esto seguimos retando a la naturaleza, lo que nos lleva a una mayor probabilidad de eventos extremos que tendrán un alto costo para los hogares, las comunidades, los gobiernos y los países.

El problema del cambio climático es global, es responsabilidad de todos, pero sus efectos más directos son totalmente locales. Esto lo constatan las personas que perdieron sus muebles, sufrieron daños en sus casas cuando se inundaron o incluso con la pérdida de vidas humanas. Esto lo constatan los gobiernos municipales y estatales cuando pierden parte de la infraestructura y se ven obligados a reconstruir, los servicios de emergencia, cuerpos de bomberos, de Protección Civil y del propio Ejército cuando auxilian a la población.

El más reciente informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) nos habla sobre las consecuencias de llegar a un calentamiento global superior en 1.5° celsius a lo que se tenía antes de la revolución industrial. Los mensajes del informe, que en una lectura rápida parecen alarmistas, simplemente reflejan lo que hemos comenzado a vivir con más frecuencia.

Reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero y prepararnos para los impactos previsibles del cambio climático es nuestra tarea urgente, es la tarea actual, de hoy y para siempre. Solo así, desarrollaremos una mejor capacidad para responder sin ponernos en riesgo, sin generar un costo adicional e innecesario para nuestros hogares. Y será labor de los gobiernos, del Poder Ejecutivo y de nosotros, los representantes en el Poder Legislativo, el recuperar el sentido común y legislar con miras a un México más limpio, más renovable, más adaptado y con menores riesgos.

Al momento, además de las acciones que buscan prever el impacto de este tipo de desastres naturales, deben contemplarse las acciones y medidas que deben tomarse ante la eventualidad de la fuerza e impacto que este tipo de fenómenos puede ocasionar, por ello, ante la falta de respuesta del Gobierno del Estado este jueves 5 de septiembre, presenté un Punto de Acuerdo mediante el que la Cámara de Diputados exhorta al titular del Poder Ejecutivo del Estado de Coahuila de Zaragoza para que de manera inmediata se solicitara el fondo de desastres naturales (Fonden) para atender los daños y damnificados por las severas lluvias registradas en la zona sureste y centro del Estado de Coahuila.

Con base a lo que las propias reglas del Fonden establecen, sobre los daños derivados de cualquier otro fenómeno natural perturbador no previsto, o situación meteorológica excepcional o extraordinaria, de acuerdo con el origen, periodicidad y severidad de los daños, siempre y cuando se cumpla con el procedimiento establecido en los lineamientos de operación, que a la letra dice: “cuando una entidad federativa se encuentre en desastre natural deberá solicitar, dentro de los tres días hábiles siguientes a la ocurrencia de éste, a las instancias técnicas facultadas señaladas en el Artículo quinto, fracción 20, de las reglas, que corroboren la ocurrencia del fenómeno natural perturbador, debiendo marcar copia de la misma a la Dirección General del Fonden. La solicitud deberá estar suscrita por el titular del Ejecutivo de la entidad federativa de que se trate o, en su defecto, por el servidor público facultado para tal fin”.

Muchas gracias, nos leemos la próxima semana.
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