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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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25 Septiembre 2020 04:01:00
Lealtad a ciegas
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Jaime Cárdenas, director renunciante del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, le dijo a René Delgado de Reforma: “Ellos creían que yo iba a tener una obediencia total, ciega, a lo que me dijeran”. El Presidente respondió ayer en su habitual y descalificante estilo: “Esto es más que nada un asunto politiquero”. Se lo dice, recordemos, a uno de los más tenaces defensores siempre de la causa de López Obrador. El Presidente añadió: “Pedimos lealtad a ciegas, para llevar a cabo un Gobierno austero, sobrio, para hacer justicia. Entonces, sí, es lealtad al pueblo, básicamente, no a mi persona. La lealtad a las personas se convierte, la mayoría de las veces, en abyección, en servilismo. Nosotros queremos lealtad al proyecto de nación”.

La lealtad a ciegas, sin embargo, se llama dogmatismo. Poco importa si es a una persona o a un proyecto político, especialmente cuando el proyecto se ha personificado, como ha ocurrido con Andrés Manuel.

Nadie en el Gobierno se atreve ya a cuestionar al primer Mandatario. Quienes se oponen a sus instrucciones autoritarias quedan fuera del régimen. Lo vimos esta semana con la renuncia de Alfonso Morcos a la dirección del Centro Nacional de Control de Energía, el Cenace, que quedó reducido, por instrucciones de López Obrador, a un simple órgano despachador de la Comisión Federal de Electricidad, como si el regulador pudiera ser parte del regulado. Quedó de manifiesto también en la renuncia de Javier Jiménez Espriú a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, por su oposición a la militarización de las aduanas y a la desaparición de la Subsecretaría de Comunicaciones y Desarrollo Tecnológico.

Debe haber sido muy frustrante para el embajador de México ante las Naciones Unidos, Juan Ramón de la Fuente, no comentar nada ante el divagante y extravagante discurso del presidente López Obrador a la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre puntos tan relevantes para la comunidad internacional, como que el Gobierno de México ya rifó el avión presidencial y ahora piensa venderlo, o que Mussolini se llamaba Benito en homenaje a Juárez.

La lealtad a ciegas no debe ser nunca parte de la política ni del servicio público. La razón es que los dogmas pueden estar equivocados. Nadie tiene todas las soluciones. La supina incondicionalidad de los funcionarios ante los presidentes surgidos del viejo PRI hizo mucho daño a la nación. Mark Twain explicaba en sus cuadernos: “Lo primero que quiero enseñar es la deslealtad hasta que se acostumbren a separar la palabra lealtad de una representación de la virtud”. En Un yanqui en la corte del rey Arturo, Twain añadía: “Ser leal a unos trapos, gritar por unos trapos, orar por unos trapos, morir por unos trapos, esto es lealtad a la sinrazón, es meramente animal; pertenece a la monarquía, fue inventado por la monarquía; que se lo quede la monarquía”.

López Obrador dice que exige lealtad ciega, pero no a su persona, sino a la causa, al proyecto de nación. Esto lo han afirmado todos los dictadores de la historia. Pero mientras Andrés Manuel sea quien decide cuál es la causa, cuál el proyecto que obliga a dejar de lado las leyes y las garantías individuales, la lealtad que está exigiendo será a él, al monarca, al líder supremo de un régimen que está desmantelando los contrapesos de una verdadera democracia.

Concierto

La propuesta de una consulta popular para procesar o perdonar a los expresidentes de los delitos que puedan haber cometido, adolece de “un concierto de inconstitucionalidades”, según el proyecto del ministro Luis María Aguilar. AMLO responde que “hay que esperar y tener confianza a la Suprema Corte”, pero advierte: “Les digo a los ministros que actúen con apego a la ley, no se dejen intimidar”.
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