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Joel Almaguer
Joel Almaguer
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Inició sus estudios en la Universidad Autónoma de Coahuila, donde tuvo como maestros a Gerardo Monjarás y en sus últimos años al reconocido pianista regiomontano Gerardo González. Ha desarrollado su actividad musical como pianista en danza y como acompañante de cantantes principalmente. Ha participado en musicales como pianista. Imparte diplomados en historia de la música para la UAdeC. El año pasado vivió en Francia donde tuvo oportunidad de compartir su talento musical. Música Sobre Ruedas es un proyecto que ha desarrollado para compartir música en espacios públicos. Actualmente también es miembro de la Orquesta Filarmónica del Desierto donde participa activamente en el Coro Filarmónico. [email protected]

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26 Enero 2020 03:25:00
Lo real Real
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Hace unos días recibí el comentario de alguien diciendo que prefería escuchar la música por Spotify que asistir a un concierto. Su comentario me dejó pensando sobre varias cosas. Primero que nada me detuve a pensar en la cuestión estética en nuestros días, más en concreto sobre la experiencia del arte hoy, con una generación que día tras día realiza sus actividades desde una computadora o, más concretamente, desde el celular: ya no es necesaria la experiencia real Real de las cosas cuando tenemos lo real Virtual.

Quizás algunos puedan llamarnos anticuados al preferir las experiencias sensoriales que implican todo nuestro ser, pero ¿es malo preferir lo real Virtual a lo real Real? ¿Cabe alguna diferencia en tanto experiencia para nuestro cerebro? Porque podríamos hacer un listado de experiencias que aún requieren de nuestro cuerpo entero para poder experimentarse en su totalidad, como comer o intimar con una persona.

Pero ¿un concierto o asistir al teatro? Físicamente la experiencia es diferente, podrán decir los que han asistido al teatro, pero ¿cómo transmitir ese cúmulo de sensaciones a quien jamás ha estado en un teatro o simplemente se ha conformado con consumir una obra artística, sea esta sonora o visual, y no tiene intención de ponerse la ropa para salir al mundo?

Hoy en día lo real Virtual nos invade y poco a poco estamos dejando de extrañar las experiencias reales Reales a tal grado de que ambas parecieran ser iguales. Sin embargo, así como es preferible tocar a un persona y que esta nos haga vibrar de vuelta, la música nos electrifica al escucharla en vivo. No existe una comparación, sobre todo si hablamos de un concierto de primer nivel.

Lo mismo pasa cuando caminamos entre las salas calladas y tranquilas de un museo y observamos obras de arte a centímetros de nosotros en lugar de hacer zoom en nuestros portátiles. ¿Cómo entrar en esa realidad Virtual y sentir la necesidad de tener una experiencia real Real con el objeto del arte?

Algunos de nuestros padres nos dirán que la comida rápida y la leche en tetrabrick no se compara en lo absoluto con el comer del huerto de casa y ordeñar las vacas para disfrutar de su inigualable sabor, pero estamos alejados de eso y parece no importarnos.

¿Estamos, pues, frente a personas que poco a poco dejarán los espacios sociales y no echarán de menos estar entre personas asistiendo a un ritual escénico/artístico? ¿Hablaremos de una tercera muerte del arte ahora como acto escénico extinto? Tenemos el internet para acercarnos al arte, pero no dejemos de asistir a la experiencia incomparable de dejarnos erizar la piel con la experiencia real Real que los artistas nos transmiten.


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