×
Verónica Marroquín
Verónica Marroquín
ver +

" Comentar Imprimir
02 Diciembre 2018 04:00:00
Los maravillosos cenotes de Mérida Yucatán
Mis queridos amigos ¿cómo está terminando su año?, deseando que sigan adelante siempre con la mejor actitud hacia la vida, a pesar de las adversidades que inevitablemente vamos teniendo en la vida, pero con el favor de Dios y la fortaleza divina, vamos saliendo adelante.

Hoy les escribo desde la bella ciudad de Mérida, Yucatán, ya es la cuarta vez que la visito, y este viaje fue realmente especial y hermoso, pues vine a una boda Maya de una querida y hermosa amiga, que ya les contaré en otra oportunidad de este bello acontecimiento pues el amor es lo más bello y el motor del mundo. ¿Qué seríamos sin el amor?

Pues les cuento que una de las atracciones y delicias que obviamente ya saben muchos de ustedes es la riquísima gastronomía, esa cochinita pibil que bueno es de verdad suculenta e imposible de no comerla más de una vez, estraán de acuerdo conmigo seguramente, la sirven en todos lados, hay un restaurante en especial que se llama Chaya Maya, donde la sirven deliciosa realmente y las tortillas que las están haciendo en ese momento unas señoras sentaditas, se ve muy típico, vestidas con esas blusas de flores de colores que me encantan a mí, y obvio me compré una, faltaba más.

Y bueno como nos quedamos unos días, tuvimos la oportunidad de visitar algunos lugares, como el centro y sus alrededores, anduvimos visitando los restaurantes y sus riquísimas comidas.



Nos subimos al turibús que nos dio una vuelta por todo el Centro y la famosa avenida del Montejo, donde están unas bellas casonas, de tipo francés, enormes mansiones, unas ya se convirtieron en museos, casas de cultura, bancos, restaurantes de lujo, monumentos, etc.

El clima nos tocó muy agradable, aunque al llegar estaba lloviendo, y algo fresco dos días, realmente nos tocó muy buen clima, para los grandes calores que hay por allá. Y bueno, uno de los lugares que visitamos también en un tour fue Progreso, donde el mar estaba muy picado , imposible de meternos, pero sí no dejamos de comer en un lindo restaurante la deliciosa langosta, que cosa tan más rica de verdad. Y bueno ya que andaba por allá, aproveché y fui a visitar a unos amigos, Pepe y Carmen Blanco, pero no los encontré, me dio tristeza ya que ya tengo tiempo de no verlos, será para la próxima.

También visitamos unas pozas, para mí, aunque decían que eran cenotes pero abiertos, que hay cerrados, argumentaban, estaba lindo el lugar, el agua algo fría, pero aún así, nos metimos, me encontré a una novia del lugar con su vestido típico, blanco y flores bordadas, muy sencilla.

Nos llevaron a unas pozas pequeñas de sal, donde la venta de sal es el sustento de los lugareños, como a una hora aproximadamente de Mérida, así como un lago donde por la temporada vimos más que unos cuantos flamingos a lo lejos, a decir verdad fue un fiasco, ya que en las fotos de la agencia se veían muchos flamingos.

En fin, y bueno el domingo, después de levantarme tarde por la desvelada de la boda, decidí irme a visitar uno de los cenoes más bellos que he visto en mi vida, que cosa tan más impactante es estar dentro de esoss bellos , majestuosos, y misteriosos cenotes, el agua es verdaderamente transparente, no estaba muy fría, estaba agradable, así como el clima afuera, el agua es transparente se ve perfectamente el fondo con algunos pececitos.

Cómo llegué ya tarde, y estaba a más de una hora de la ciudad de Mérida, prácticamente me tocó en uno estar sola, sí me dio cui cuis la verdad, sentía que estaba en una película, fue una experiencia maravillosa, las estalactitas enormes, así como las raíces de ls árboles , decía no tocarlas, impresionantes de veras, pues estos cenotes sí están cerrados dis, uno con un gran agujero que también era espectacularla vista, al flotar de muertito, que belleza, ver elcielo, con ramas y bueno en el último cenotehasta dos zopilotes nos estaban esperando parados en unas ramas del árbol del cual colgaaban las raíces enormes, al nadar se siente uno libre de verdad, aunque traía en el primer cenote chaleco salvavidas ya en el segundo y tercero dije "para fuera", me estorba para nadar y disfrutar de esa sensación de sentirme como una sirena, todo el cenote para mi solita.

Era como sentir nervios, algo de miedo, pues puede haber hasta serpientes acuáticas, y alguno que otro pez raro que se cuele por las cuevas subterráneas, eso lo supe poco antes de salirme, y qué bueno, si no, creo que no me hubiera metido tal vez.

Yo aún estoy impactada y fascinada, están pasando el pueblo de Cuzamá, hay que cruzarlo para llegar a los cenotes de Santa Bárbara que son tres, y bueno en el siguiente domingo les sigo contando se los cenotes y de la boda Maya.





Imprimir
COMENTARIOS



0 1 2 3 4 5