×
Lulú De Koster.
Lulú De Koster.
ver +
Lulú De Koster es periodista, egresada de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAdeC (1995). Ha sido Premio Estatal de Periodismo, colaboradora en redacciones de periódicos locales, editorialista, productora y conductora en medios de comunicación electrónicos. Actualmente es integrante del Consejo de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción (Coahuila) y los comentarios aquí vertidos son a nombre de la autora.

" Comentar Imprimir
19 Febrero 2020 03:40:00
Los tantos pendientes
Escuchar Nota
El magisterio y la problemática que enfrenta su sistema pensionario, la compra de medicamentos y la dotación del servicio médico a los agremiados y sus familias (principalmente a los que menos tienen para pagar medicinas de patente o atención en clínicas privadas) no es un tema nuevo. Es un asunto complejo y de intereses grupales, que comienza a visibilizarse como un problema serio.

Líderes gremiales intentaron sin efectos reales amainar la crisis y en los últimos años promovieron acciones que iban desde la rifa de vehículos, aportes “desde hoy y para siempre”, cuotas extraordinarias, o el “coaseguro” para compartir el gasto de los derechohabientes del sistema de salud y el patrón.

Las decisiones debieron tomarse a tiempo. Conciliar ajustes a la ley, aumentar la edad laboral, o revisar de manera escrupulosa el manejo de los dineros y las aportaciones del patrón o las universidades, y claro, llegar a propuestas de mayor calado para evitar la problemática que en las últimas semanas han evidenciado los medios de comunicación en la entidad.

Pero el sindicalismo en Coahuila recibe aportaciones de patrones, trabajadores y otras entradas no tan bien transparentadas, o quizá difundidas donde pocos saben del destino de los montos que ingresan al gremio, ya que se ha dicho que son los sindicatos los que menos le abonan a la intención de revertir la opacidad que podría derivar (como lo señalan expertos) en actos irregulares o en posibles hechos de corrupción.

El sindicalismo debiera ser mayormente observado por la sociedad y las entidades, abierto y supervisado a tiempo. Pareciera que son tantas las inercias, las aparentes malas prácticas, la falta de ética e integridad de quienes están al frente de estos gremios o que son responsables del manejo de las cuotas y los ingresos, que es difícil o por lo menos llevará años incentivar acciones que dejen de afectar a la colectividad para dejar de beneficiar a unos cuantos. Esto en una estrategia sin afanes electorales o intenciones momentáneas.

Es tiempo de analizar lo que está ocurriendo, de escuchar versiones y de impulsar soluciones reales y acuerdos desde varias visiones.

No más rifas, no pagos extraordinarios, no cuotas y abonos, sino más bien y lo ideal sería ir por una revisión profunda a las legislaciones que involucran el ejercicio del recurso público al que accede el magisterio y su sindicato, en los sistemas de compras, de auditorías, etcétera, porque si bien se han hecho algunos cambios como la integración de un consejo de administración en la operación de pensiones y se dieron indicios de apertura, pocos saben lo que se ha hecho para atender de raíz lo que tiene inconformes a los derechohabientes, pensionados y jubilados de las secciones sindicales.

Más allá de la época electoral en la que estará o está inmersa Coahuila, de las versiones y las tendencias que podrían o no llevar un ingrediente partidista, habrá que ir rumbo a una solución de largo aliento, en la que cada una de las partes o involucrados, tome su papel y asuma los compromisos que requiere el magisterio y el manejo de las cuotas sindicales, las compras, designaciones de plazas en la nómina de maestros, los apoyos y beneficios para quienes son parte del gremio y de la estructura magisterial en el estado.




Imprimir
COMENTARIOS