×
Ricardo Torres
Ricardo Torres
ver +

" Comentar Imprimir
10 Mayo 2019 04:00:00
Más partidos
El pasado viernes 26 de abril, el Consejo General del Instituto Electoral de Coahuila (IEC) tuvo a bien otorgar el registro a dos nuevos partidos políticos. En la sesión respectiva, el IEC dio el registro como partido político local a la asociación denominada Juntos Podemos Construir un Futuro Mejor, A.C, la cual será encabezado por Rubén Humberto Moreira Guerrero, hijo del exgobernador de Coahuila, Humberto Moreira. También obtuvo su registro el Partido de la Revolución Coahuilense, al cumplir con los requisitos necesarios.

Así pues, y más allá de que ambos partidos nuevos en el estado, encuentren como principal coincidencia una mala referencia de quienes los integraron y de los motivos por los que fueron creados, creo que también ambas agrupaciones se caracterizan por llegar en el peor momento, es decir, en un tiempo en el cual pareciera que los partidos políticos son como nunca innecesarios y hasta casi obsoletos.

Hasta hace algunos años, preguntarse por la necesidad de los partidos políticos en un estado democrático se hubiera considerado una pregunta ociosa. Y es que, en aquel tiempo, no se podía coincidir a una democracia sin partidos políticos, pensarlo así, era tanto como creer que en un estado libre se podía prescindir de elecciones periódicas para elegir a sus representantes y gobernantes, o que podría considerarse democráticamente ético evitar el voto libre y secreto.

Antes, en un cambio de poder, los partidos políticos significaban la pluralidad política, la única que podía asegurar una elección con real competencia de propuestas y valores. Sin embargo, en la actualidad la tecnología y las nuevas figuras jurídicas como las candidaturas independientes, la iniciativa popular y hasta las encuestas en las redes sociales han traído una pérdida en el equilibrio entre poderes públicos y los mercados, que está generando una significativa crisis de legitimidad de las instituciones representativas. Y entre esas instituciones están los partidos políticos.

Los partidos eran necesarios cuando luchaban por la democratización del estado, cuando era peligroso emitir un punto de vista distinto al de la clase política dominante, entonces, no quedaba otra que crear partidos de masas, que fueran capaces de inquietar al gobernante, entonces sí, esos partidos fueron necesarios para pugnar por la ampliación del derecho al voto, para modificar las relaciones de fuerzas claramente favorable a los intereses de los poderosos, lo que por nada sucede ahora.

Por desgracia, los mismos partidos políticos vinieron haciéndose prescindibles al dejar de representar a los intereses ciudadanos y enloquecer por el poder. Los partidos políticos desistieron de cumplir su función y se dedicaron a vivir de las prerrogativas que les da el estado.

En su aletargamiento ni cuenta se dieron que perdieron la concesión más importante que la ley le otorgaba y que lo era, la de ser el único canal por el cual se podía acceder a un puesto de elección popular, a través de una candidatura.

Así pues, la ciudadanía entendió, a base de decepciones, que la solución a los problemas sociales no estaba en los partidos políticos, sino en la capacidad colectiva de afrontarlos como ciudadanos.

Al final, los partidos han sido incapaces de entender muchas cosas, entre las cuales está el darse cuenta que tendrán más futuro cuanto menos partidos sean.
Imprimir
COMENTARIOS


6

  • 8 9
  • 7
1
3 4
5 6 7 8 9 60 61 62 63 64 65