×
Eduardo Brizio
Eduardo Brizio
ver +
El ex árbitro profesional conoce el comportamiento del futbolista dentro y fuera del campo de juego. Gusta de escribir de forma amena las innumerables anécdotas que su paso por el futbol profesional le ha dejado, claro, sin dejar a un lado la crítica y el comentario puntual cuando un tema polémico está en el aire. Siempre va en favor de la libertad de palabra y acción. Correo Electrónico: [email protected]

" Comentar Imprimir
02 Agosto 2010 03:09:18
Mexicano de excepción
Rafael Márquez, junto con “el pentapichichi” Hugo Sánchez, son los únicos paisanos que han logrado triunfar en el viejo continente.

Hasta ahora, para mi gusto, los únicos futbolistas mexicanos que han logrado triunfar en el viejo continente son El Pentapichichi y Bota de Oro europea, Hugo Sánchez, con el Real Madrid y Rafael Márquez, con el Barcelona.

Rafael Márquez Álvarez vio la primera luz en Zamora, Michoacán, y Efraín Flores, director técnico de los rojinegros del Atlas lo hizo debutar en la Primera División el 19 de octubre, en la jornada 11 del Torneo de Invierno 1996 ante los Pumas de la UNAM.

Fueron muchos los partidos que tuve el gusto de arbitrar, compartiendo la cancha con él; pero recuerdo, especialmente, la final de ida del Verano 1999, que disputaron en el Jalisco contra el Toluca, cuando los rojinegros eran dirigidos por Ricardo Antonio La Volpe y los choriceros por El Ojitos Meza. Fue precisamente él, Rafa Márquez, quien lograría el gol del empate a tres goles con que finalizó el encuentro.

A la vuelta, se coronaría el Toluca en serie de penaltis.

Luego de una brillante participación en la Copa América de Paraguay 1999, fue fichado por el Mónaco, llegando a ser campeón en el futbol francés.

En el 2003, el Barcelona pagó 25 millones de euros para tenerlo entre sus filas, en donde echó raíces y contribuyó con su calidad a la obtención de cuatro títulos de liga, una Copa del Rey y tres Super Copas de España. A nivel internacional se convirtió en el único mexicano en obtener la Champions League; que por cierto, la ganó en dos ocasiones. Una Súper Copa de Europa y un Mundial de Clubes.

Se dice fácil.

Un indiscutible en la Selección Mexicana, se convirtió en el capitán y participó en tres Copas del Mundo, anotando dos goles. Ganando la Copa Confederaciones en 1999.

Sus detractores afirman que cuando se enfundaba en la casaca nacional: o se lesionaba o se hacía expulsar; pero lo cierto es que se trató siempre de un jugador emblemático, con garra, calidad en su botines y pundonor en su corazón.

Este fin de semana, tras siete largos años de defender al conjunto catalán (parafraseando a Joaquín Sabina), “los dedos miserables que le han dado cuerda a su reloj”, le invitan a buscar nuevos horizontes. Se dice que su destino es la MLS.

La verdad sea dicha, todavía tiene cuerda para jugar un par de años más en un futbol que no sea tan competitivo para darle un digno cerrojazo a su brillante carrera; de cualquier forma, ahí queda una trayectoria limpia y ejemplar de este… mexicano de excepción.

Comentarios: .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)

Imprimir
COMENTARIOS



0 0 1 2 3 4 5