0
×
1
Agente Sóstenes
Agente Sóstenes
ver +

" Comentar Imprimir
03 Octubre 2009 03:00:21
Minas
QUIERO EXPONERLE, MI SUPERIOR QUE algo pasa en las minas de carbón en Coahuila, allá en la Región Carbonífera, porque en tres días seguidos (miércoles, jueves y viernes) igual número de mineros murieron en accidentes de trabajo y extrañamente la delegación federal de la Secretaría de Trabajo en la entidad, que dirige Manuel de Jesús Hernández Rocha, sigue “muda” en torno a estos hechos que mantiene alarmados a las esposas e hijos de los que laboran bajo la superficie.

HAY QUE TENER PRESENTE QUE los propietarios de estos yacimientos de carbón están obligados a indemnizar a sus familias conforme a la ley y cubrirles también los gastos funerarios y por qué no, otorgarles becas para sus hijos, si se considera que los occisos entregaron sus vidas para las empresas donde laboraban.

INCLUSO, EL SUBSECRETARIO DE PROTECCIÓN Civil en el estado, Segismundo Doguin Martínez (quien no saca el trabajo pendiente de la oficina) al igual que la Fiscalía General del Estado, que encabeza Jesús Torres Charles, deben en las investigaciones de cada uno de los accidentes laborales determinar si no hubo alguna negligencia por parte de las compañías mineras en los decesos de cada uno de los trabajadores.

EL PRIMER HECHO OCURRIÓ EL miércoles 30 de septiembre en la Lavadora 2 Mimosa, ubicada en el poblado de La Florida, Coahuila. Aquí, Jesús Clemente Menchaca de la Cerda, de 26 años, murió al ser golpeado su cabeza por una prensa.

UN DÍA DESPUÉS, EL MINERO Carmelo Bocanegra Manzano, de 52 años, dejó de existir cuando un cable de gran tamaño se reventó y alcanzó a lesionar su región parietal en el interior de la mina Esmeralda, situada en el municipio de San Juan de Sabinas.

EL TERCER DECESO SE REGISTRÓ en el “pocito” denominado Francisco I. Madero, localizado en el Tajo Olmos, en Minas de Barroterán, municipio de Múzquiz. Alfredo García López, de 42 años, es la persona que falleció y vivía en la colonia San Domingo de Sabinas Coahuila.

DE ACUERDO A UN REPORTE de la Policía del Estado con jurisdicción en esta región, el percance ocurrió a las 9:47 horas de ayer, en los momentos que el occiso descendía en una canastilla a un pozo de 25 metros de profundidad, cuando a unos ochos metros, García López empezó a desvanecerse y la canastilla quedó atorada.

CABE SEÑALAR QUE SE DESPLEGÓ un rescate para recuperar el cuerpo que fue sacado cerca de las 13:00 horas; la Fiscalía General del Estado informó que se le practicaría una necropsia de ley para conocer las causas de su deceso. Armando Luján Lara, dueño del lugar descartó que haya ocurrido una explosión y no hubo personas heridas.

ASIMISMO, QUIERO REPORTARLE QUE APENAS el 7 de agosto del presente año, en el municipio de Escobedo, localizado a más de 230 kilómetros de Saltillo, los trabajadores de la mina de carbón Lulú, Rogelio Soto Torres, de 45 años, y Alfredo Ríos Martínez, de 32 años, murieron de asfixia al quedar sepultados tras un derrumbe registrado durante la madrugada. Ambos tenían su domicilio en Las Esperanzas, municipio de Múzquiz.

UN REPORTE DE LA SECRETARÍA Federal del Trabajo informó que el desprendimiento de una pared del yacimiento se debió a un aire comprimido y por efecto de la gravedad cayó sobre los carboneros, cuyos cuerpos fueron sacados por sus compañeros durante maniobras que tardaron varias horas, pues se consideró que fueron más de dos toneladas de hulla las que se desplomaron.

OTRO PUNTO INTERESANTE QUE DEBE saber es que en los últimos 21 años, en la Región Carbonífera de la entidad ocurrieron tres accidentes que dejaron un saldo de 110 madres de familia que quedaron viudas y cerca de 400 niños huérfanos; el primero se registró el 25 de enero de 1988 en Villa Las Esperanzas, después el 29 de septiembre de 2001 en La Morita; el 23 de enero de 2002 en La Espuela y el 19 de febrero de 2006 en mina de Pasta de Conchos.

SEGÚN INGENIEROS EXPERTOS EN MINERÍA, el origen de estos accidentes sangrientos fueron la negligencia de los dueños de las minas, porque no mantuvieron una revisión permanente a los indicadores de gases, principalmente del gas grisú, metano asociado al carbón que se vuelve muy explosivo y maléfico al tener contacto con el oxígeno. Sin duda cifras muy desgarradoras para las familias mineras.
Imprimir
COMENTARIOS


9

1 2
  • 3 4
  • 0
6 7
8 9 0 1 2 90 91 92 93 94 95