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Querida Ángela
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La vida cotidiana nos presenta día a día infinidad de situaciones y en algunos casos necesitamos del consejo experto. Querida Angela es una columna que busca responder a todas sus preguntas. Escribe a: [email protected]

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12 Febrero 2009 04:00:46
Mujer deprimida por sobrepeso
QUERIDA ÁNGELA: Primero que nada déjeme felicitarla por su columna, me parece que la mayoría de las veces estamos de acuerdo. Hace mucho tiempo, cuando yo tenía 15 años, conocí a un chico muy caballeroso, lindo, guapo, atento, sincero, trabajador, responsable (él tenía 16 años). Me decía que quería andar conmigo, pero había un algo que no quería andar con él.

Después pasó el tiempo y me fui a vivir por dos años a otra ciudad, siempre me acordé de él, ya que en ese tiempo a mí me dio depresión y mi autoestima estaba por los suelos. Cuando regresé a Saltillo obviamente ya no era la misma, de hecho subí muchísimos kilos (pero los he ido bajando).

En el 2006 mi propósito de año nuevo fue buscarlo, ya que siempre me hacía sentir bien. Yo estaba deprimida por una relación tormentosa que había terminado, lo encontré y continuamos con nuestra amistad, pero él ya no quería andar conmigo, yo pienso que fue porque ya no era tan delgada como cuando le gustaba.

Empezamos a tener relaciones, me sentía soñada, obviamente no éramos nada, pero había veces que me decía que cuando estuviera seguro sería mi novio. Por un tiempo me dejaba de hablar, creo que salía con otras chicas y conmigo regresaba cuando no le daban el ancho. Siempre estoy como perro fiel a su amo. Después de un tiempo me aclaró que nada más seríamos amigos con derechos y acepté, pero las cosas se pusieron demasiado intensas. Había veces que me buscaba muy seguido y de repente no, entonces eso me daba mucho coraje y decía “no, ya no, otra vez ya no caigo”, pero mi fuerza de voluntad se doblega cuando me habla para vernos. A principios de este año me dije “hasta aquí”, porque pues no quiere nada en serio conmigo y se siente muy feo estar esperando todas las noches la llamada para que él venga a verme.

Entonces le mandé un mail diciéndole que le ofrecía mi amistad sincera y que todo estuvo bien, pero nada más, él me lo respondió diciéndome que por qué le dije todo eso, que después hablábamos.

El otro día lo vi en casa de una amiga y me porté muy cortante, o cuando lo saludo por MSN me porto indiferente.

En estos días he querido llorar, pero me aguanto, he tenido ganas de hablarle y también me aguanto. La última vez que tuvimos relaciones me dijo que quería un bebé y yo le pregunté que si le gustaría conmigo y él me dijo que sí, entonces a veces pienso que tengo una esperanza de que se den las cosas en serio, pero también pienso en que ya se hubiera dado, además yo quiero salir “bien” de mi casa y no con una panza de por medio.

Mis amigas me dicen que ya me busque otro, pero me digo, si soy bonita, simpática, responsable, trabajadora, con carrera, por qué él no me voltea a ver a mí. Yo creo que es porque tengo 10 kilos de más, pero no sé, él no me lo ha dicho que es por eso, a veces pienso que sí me quiere poquito, pero no lo quiere aceptar. ¿Le digo lo que siento por él o mejor busco otro?

MAPA

(EDITADA POR RAZONES DE ESPACIO)

QUERIDA MAPA:
Tanto tú como ese muchacho han demostrado ser muy inestables emocionalmente. Ninguno de los dos se ha decidido a encarar su situación porque quizá les parece más fácil estar así, sin complicaciones.

Deja de pensar que tu problema de sobrepeso ha sido la razón por la que él no busca algo más serio contigo, creo que más bien es porque tú te has entregado a él sin condiciones, sin pedirle ningún tipo de compromiso.

Eso puede funcionar un tiempo, pero si a ti no te satisface, será mejor que te olvides de él, ya que no ha demostrado querer nada más contigo. El error que cometiste fue estar demasiado “disponible”, pero ya es hora de que te des tu lugar. Me da gusto que te describas a ti misma de una forma tan positiva, no dejes que unos kilos de más arruinen esa imagen de ti, pero si eso te sigue molestando, inscríbete en un gimnasio o empieza una dieta que te ayude a estar físicamente contenta contigo misma. Cuando uno se gusta a sí mismo, es inevitable gustarle a los demás, por ahí debes empezar. Deja atrás lo que no te hace feliz y busca aquellas cosas que te hagan sentir plena. Muchas gracias por tus comentarios.
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