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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

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05 Mayo 2020 04:07:00
Nada más vagando por las calles
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En Coahuila ya no resalta la armónica combinación de colores de los hilos trenzados de un sarape, fueron opacados por el rojo vivo de la sangre de cientos de personas que intentaban cruzar al "otro lado".

Cada vez se escucha más fuerte la voz de desesperación y hambre de los que están estancados en Acuña o Piedras Negras porque no les alcanzó el dinero y se tuvieron que despertar de su "Sueño Americano".

El olor de hambre ya no se huele sino a venas llenas de sangre y agua del Río Bravo, el nuevo camino de Coahuila que por colindar geográficamente con la Unión Americana pasó a formar parte de esa línea indeleble, donde se estancan esperanzas, se despiertan sueños, se transforman buenos sentimientos y se sumergen cientos de vidas, hasta ahogarlas en el Río Bravo o asfixiarlas en vagones de ferrocarril fronterizo.

Ante el esfuerzo de los Estados Unidos para frenar el ingreso de ilegales al país, se instalaron cercos, de muros de contención y rígidos dispositivos de vigilancia en los estados donde no existe el límite del Río Bravo para frenar el ingreso de indocumentados, por lo que voltearon hacia Coahuila las miradas de cientos de miles de almas llenas de esperanzas que ven al indefenso estado como vía de acceso rápido al país vecino, y claro ante la ausencia de las autoridades federales migratoria que de un puñado de cinco prefieren hacerse de la vista gorda.

En 1990 Estados Unidos reforzó, con inversiones económicas y humanas más fuertes y continuas y mediante políticas migratorias más rígidas, para detener el flujo migratorio, como la Operación Bloqueo en 1993, el Plan Portero, Operación Guardián en 1994, Operación Salvaguarda en 1995, Operación Río Grande, 1997 y materia de leyes migratorias están Ley de Protección al Ciudadano y al Contribuyente de Arizona en 2004, Ley que niega el acceso a algunos programas de asistencia a los indocumentados como salud, educación, entre otros; La Iniciativa para Controlar la Frontera de Arizona en el 2004 que sirve para apoyar las actividades de tráfico fronterizo ilegal de personas; Ley HR 4437en el 2005 en la que habla sobre el delito de ayudar al inmigrante ilegal a permanecer en los EU; la HB 2460 en el 2007 donde se prohíbe aceptar identificaciones consulares como documento oficial en el estado de Arizona, la lista es larga pero su dura política migratoria les ha costado sangre a muchos paisanos.

Su incremento en el tránsito de indocumentados por Coahuila, es porque las autoridades norteamericanas han implementado una serie de operativos a lo largo de la frontera y han dejado un poquito sin fortalecer la frontera de Texas con Coahuila, porque anteriormente las otras fronteras del país eran las más usadas en el paso de indocumentados.

El fenómeno de la migración ilegal es tan compleja y difícil de acabar con ella ya que en los estados fronterizos que han sido cerrados con muros metálicos y sofisticados sistemas de detección, porque no tiene al Río Bravo que frene el tráfico de indocumentados, llevaron a los inmigrantes a buscar nuevos caminos, aún bajo el agua, para alcanzar el sueño americano, sorprendiendo a estados como Coahuila donde cada vez aumenta el número de desaparecidos en medio de las cauces del Río Bravo que se sumergen porque llevan con ellos el peso de sus sueños, anhelos y decepción de su país de origen por no tener una oportunidad para trabajar dignamente y una paga suficiente para mantener a su familia.

Ante cientos de abusos contra los inmigrantes que tratan de cruzar al otro lado por este estado, autoridades coahuilenses señalan a sus homólogos texanos la preocupación que se tiene respecto a la incidencia en áreas fronterizas de Estados unidos de casos que afectan a los derechos humanos de personas que tratan de pasar la frontera ilegalmente.

Ahora lucen los municipios del país que colindan con la frontera de Estados Unidos, sobre todo el de Coahuila, un gran número de personas indocumentadas vagando por las principales calles y avenidas de cada ciudad fronteriza, con viviendas de cartón, bolsas y condiciones insalubres no solo para ellos mismos sino también para la propia población. Son indocumentados incluso para nuestro propio país que prefieren las mismas autoridades hacer como que no existen, por no saber qué hacer con ellos ni cómo regresarlos a su país de origen, y más aun cuando se ante pone los Derechos Humanos por encima de la soberanía de cualquier Carta Magna. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018) http://www.intersip.org



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