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Macario Schettino
Macario Schettino
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Doctor en Administración, candidato a doctor en Historia. Es profesor en la división de Humanidades y Ciencias Sociales del Tecnológico de Monterrey. Ha publicado 15 libros, el más reciente: "Cien años de Confusión. México en el siglo XX", con Taurus. Su columna consiste en análisis sencillos de fenómenos económicos y financieros.

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25 Junio 2009 03:19:26
Ni crecimiento ni equidad
El martes comentaba con usted acerca de la relación que encuentran dos investigadores (Hanushek y Woessman) entre la falta de habilidades cognitivas y el estancamiento en América Latina.

Se trata de un documento de trabajo que fue publicado hace pocos días, pero que proviene de un documento mayor, publicado por el Banco de México en enero pasado. Ese mismo martes era nota en los periódicos el informe del Foro Económico Mundial sobre competitividad para nuestro país, en el que se reflejan otros elementos en los que fallamos: rigideces en el mercado laboral, problemas con la seguridad, obstáculos a la creación de empresas y un largo etcétera.

Sin embargo, también quisiera aprovechar para comentarle de un libro publicado hace pocas semanas por el Banco Mundial que recoge las versiones definitivas de ponencias presentadas en 2007 por destacados investigadores mexicanos y extranjeros acerca, precisamente, de nuestro tema. El libro se titula No growth, without equity, que me parece que puede traducirse como se titula esta colaboración: ni crecimiento ni equidad.

Prácticamente todos los textos del libro son de gran valor. El único que me parece desigual es el de Adrián Lajous acerca de Pemex, que subestima el problema que enfrentamos en este renglón, como es común entre quienes han trabajado en esa empresa. El resto de los artículos es muy ilustrativo de los problemas que enfrentamos, aunque no consideran el tema educativo, del que hablamos la semana pasada.

Los temas tratados van del marco institucional a las telecomunicaciones, pasando por un texto muy llamativo acerca de los privilegios que tienen diferentes grupos en la sociedad. Es, pues, un libro que vale la pena comentar con detalle, y por eso prefiero proponérselo para la próxima semana y dedicarle unas líneas a la información que se nos ha ido acumulando sin que podamos analizarla.

Específicamente, me interesa comentar con usted el dato del comercio exterior, que se publicó el miércoles, y que es el primero acerca del comportamiento económico del mes de mayo. Nuevamente, hay un pequeño superávit, producto de la gran contracción que estamos sufriendo, que repercute más en importaciones que en exportaciones. Sin embargo, la caída del mes de mayo es ligeramente inferior a la de abril, lo que nos permite pensar que la contracción económica en la industria, que es la gran importadora de nuestro país, será similar a la que tuvimos en ese mes.

Como ya habíamos comentado en otras ocasiones, en esos meses, abril y mayo, estaríamos tocando fondo, y parece que se confirma esta situación. La caída en ambos meses, en la industria estará alrededor de 10%, y en mayo se sumará un serio golpe en los servicios, resultado de la influenza. En consecuencia, este segundo trimestre, que casi terminamos, tendrá una contracción mayor a la del primero, pero será el punto más bajo de la crisis global que enfrentamos. En junio, este mes, el turismo ya se ha recuperado bastante, y varias ramas de la industria empezarán a tener una caída menor, que es precisamente a lo que nos referimos cuando hablamos de recuperación.

Sin embargo, este proceso no implica que vayamos a tener crecimientos importantes en los próximos meses, ni nada parecido. Y lo que sí vamos a tener, muy pronto, es presión en las divisas, porque en cuanto empiecen a mejorar las ramas industriales las importaciones crecerán más que las exportaciones, y en las cuentas del gobierno, debido a los menores ingresos petroleros. Estos temas, que ya hemos comentado en otras ocasiones, son determinantes para 2010.

Por eso hemos iniciado esta discusión acerca de las fallas estructurales de la economía, porque ellas son las que serán determinantes en los próximos años. De hecho, en los próximos meses. Nada más pasen las elecciones, estaremos discutiendo, otra vez, las reformas estructurales, y para ello es necesario que entendamos bien de qué se tratan y por qué son relevantes.

Y eso es precisamente lo que hemos visto en las últimas semanas: hay problemas que vienen desde hace décadas, y que no pueden resolverse a menos que estemos dispuestos a modificar a fondo nuestro comportamiento.

Ya hablamos del costo terrible que significa la educación, específicamente la falta de habilidades cognitivas, pero, decíamos entonces, eso no es todo.

Tenemos problemas con sindicatos corporativos, con empresas monopólicas y con diversos grupos que no permiten que el país avance. Y de todo ello hay que hablar, y lo iremos haciendo en estas páginas…
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