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Mónica Ceballos
Mónica Ceballos
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Mónica Ceballos Angulo (6 de marzo de 1973, Guamúchil, Sinaloa) Licenciada en Ciencias de la Comunicación, con Maestría en Administración y diplomada en Periodismo por el ITESM Campus Monterrey. Se ha desempeñado en las áreas de Relaciones Públicas, Comunicación Organizacional y Periodismo especializado. Su mayor pasión es la defensa y difusión de los valores familiares y femeninos en aras de lograr que cada miembro en la sociedad sea reconocido por su esfuerzo y dedicación.

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26 Marzo 2012 03:00:26
No sufra de infoxicación
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No sé si le ha pasado, pero desde que se suscitó la ola de violencia en las calles de Saltillo, he escuchado a mucha gente decir que prefiere “no saber nada”, es decir, nada sobre algún enfrentamiento armado, según dicen porque eso provoca en ellos tanto estrés que impide que puedan realizar sus actividades cotidianas.

Para la mayoría, en lugar de ignorarlo es mejor saberlo, para evitar pasar por las calles “problema”. Y en esos momentos, contar con un teléfono celular se vuelve vital: es la única forma en que se puede comunicar con algún familiar o amigo para evitar los enfrentamientos.

Uno de los mayores riesgos que corremos cuando cualquier persona puede divulgar algo por medio de un teléfono celular y una conexión en línea, aunque no esté confirmado o sea una mentira, es que puede influir tanto en la opinión pública –sin bases– como también crear un caos donde no pasa nada.

Por ello, el uso del celular se vuelve un arma de doble filo: por un lado es la única forma de mantenernos en contacto personal y fehaciente y por otra nos expone a recibir datos de cualquier persona sin escrúpulos.

Y aun así, para muchas personas, el no estar conectados todo el día a las fuentes de información pueden ser presas de un fenómeno que se llama infoxicación, que se caracteriza por ansiedad y angustia ante la posibilidad de perder la comunicación. Para ellos se vuelve un verdadero drama el hecho de dejar el teléfono celular en casa, también se genera un problema de salud que puede tener consecuencias graves.

Los consumidores tienen el poder de elegir cuál tipo de información les sirve realmente para tomar decisiones, y cuál deben desechar porque les es perjudicial.

¡FÍJESE BIEN!

El principal detonante de la infoxicación es la sobreoferta de información de aproximadamente un millón de periódicos, 100 mil agencias de noticias, más de mil canales de televisión y millones de páginas de Internet.

El 50% de los datos a los que están expuestas las personas es de índole financiera.

Debe aprender a distinguir las empresas humanizadas de las que no lo son.

Las primeras se ocupan de resaltar valores y priorizar recursos humanos. Las segundas buscan que sus empleados estén sobre implicados para generarles adicción al trabajo y no toman en cuenta qué es lo mejor para las personas en general.

Valore realmente la información que le es útil en su vida cotidiana, ésa es la que realmente vale la pena tomar en cuenta.
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