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Brozo el Payaso Tenebroso
Brozo el Payaso Tenebroso
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Si tienen metro, arrieros somos.... Cualquier cosa relacionada con la columna. Ahi me encuentran regocijado en la "güev": [email protected]

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18 Marzo 2014 04:10:19
¡No sufre quien caga la manta, sino quien la lava!
¡Chamacos perforados, jijos de mi última expropiación! Como es 18 de marzo, por pura onda patriótica debería yo hablar de la Expropiación Petrolera del 18 de marzo de 1938 o del Tata Lázaro Cárdenas y su “visión histórica”, pero la neta me da un poco de güevita porque de eso va a hablar todo el mundo, unos tomando la fecha como pretexto para echar loas y alabanzas a los logros de los gobiernos del PRI, a los avances que promovió la Revolución Mexicana y sus cachorros y herederos y a la Reforma Energética del Henry Monster Peña Nieto... Otros alabarán la “gesta heroica” y compararán la cercanía al pueblo de ese gobierno y la lejanía de los últimos 6 (tanto priistas como panistas) y echarán pestes en contra de la reforma energética... Pero al menos aquí hay un tema que ha unificado la opinión de los chilangos, lo de la renovación de la tarjeta de circulación con chip.

Los carnales del “Reforma” en un artículo comparaban lo que pasa aquí en el DeFectuoso con lo que pasa en otros lugares del terruño y del mundanal mundo, y decían que: “... En Puebla y el Edomex, por ejemplo, la tarjeta de circulación es permanente y sólo se renueva en caso de pérdida o cambio de propietario, al igual que en España y Francia. En tanto, aunque en Nuevo León el documento se renueva cada año, el trámite no tiene costo. En Washington, Brasil y Francia no es necesario acudir a ninguna oficina para costear u obtener la tarjeta, sino que puede hacerse por Internet y la autoridad envía el documento al domicilio del propietario.

En la Ciudad de México, en contraste, es obligatorio realizar el trámite en las oficinas de la Setravi...”. Bueno, pues un carnal muy valedor mío fue a realizar el ritual el viernes que ya se les fue y me platicó, paso por paso, su suplicio, un viacrucis chilango colectivo antes de Semana Santa...

El compa en cuestión llegó a hacer su trámite a las 7:15 de la mañana y se formó en la cola que daba hasta Medellín, parece albur, pero me cai que no, nomás miren el mapa. La fila empezaba en la entrada por Insurgentes, daba vuelta por Álvaro Obregón y llegaba hasta donde ya les dije. A las 9:30 de la mañana salieron a poner un cono que era señal de que hasta ahí iban a atender ese día. Bueno, pues en esas 7 horas y 15 minutos parado... (o sea de pie, porque más de 7 horas parado nomás yo), el baboso en cuestión, o sea mi amigo, tuvo chance de echar un oclayo a lo que estaba pasando y sin otra cosa que hacer pudo sacar matemáticas burocráticas.

Finalmente entró a la oficina a las 2:30 p.m. (pasado meridiano, no poca madre como algunos tendrán la tentación de interpretarlo), y ya en vivo checó que había 19 módulos de atención de los cuales, al menos en la hora y media que pudo ver, llegaron a funcionar como máximo, 8, o sea menos de la mitad, pero como ya era la hora de la comida hubo momentos en que nomás había cuatro burócratas atendiendo al público. Y a fin de cuentas pudo salir muy orgulloso con su tarjeta en la mano a las 16:15 horas, así que se sopló en total, ¡9 horas! para hacer una pinche renovación en la que no había ningún dato nuevo, mismo auto, mismo propietario, mismo domicilio, mismo número de motor, etc.
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