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Guillermo Fárber
Guillermo Fárber
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Guillermo Fárber (25 de septiembre de 1948, D.F.) estudió ciencias y técnicas de la información y una maestría en administración; se ha desempeñado como reportero, redactor, guionista en Televisión Independiente de México, comentarista político en Radio 13, radio Fórmula, Radio ABC, conductor de ¡Cámara con los grillos!, primer programa de periodismo puramente palamentario en la historia de la radio mexicana, editor del portal mexico.com, columnista político en publicaciones como Vértigo, Excélsior, Noroeste de Mazatlán y Culiacán, Sinaloa, Por esto!, de Yucatán, comentarista de televisión en Canal 40, coordinador de Información en el Instituto de Desarrollo de Recursos Humanos del gobierno del Estado de México, y en un sinfín de puestos relacionados con la comunicación y la mercadotecnia. Entre sus publicaciones se encuentran, Elogio d ela locura de un ave desairada, Costa-Amic, 1976; El mexicano diseñado por el enemigo, V Siglos, 1976; A imagen y semejanza (novela política), siglo XXI, 1992; Política de competencia en México: desregulación económica 1989-1993, FCE, 1993; Adiccionario del chacoteo, Sansores y Aljure, 1997; Fobaproa: bomba de tiempo (coordinador y coautor), Times, 1998; La nueva crisis de México (en colaboración), Aguilar, 2002; ¡Déjate de pendejadas!, Excélsior, 2003.

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23 Julio 2019 04:06:00
ONCOLOGÍA CUBANA
ONCOLOGÍA CUBANA

Rami: “Mi suegro es el cirujano oncólogo más afamado de cuello y cabeza en Cuba. Es considerado ‘activo de la Revolución’. Gana 50 dólares mensuales más vales para pan, vegetales, huevo y gasolina. Salva vidas y gana lo que un taxista en dos o tres viajes llevando turistas gringos a fumar puros y clavarse a unas cubanas.

Cuando algún funcionario del estado cae en sus manos con cáncer de cuello, lengua o cabeza, aprovecha para venir a visitarnos a México porque aquí es donde les hacen los estudios a sus pacientes porque allá no tienen la maquinaria y, si la tienen, no hay refacciones.

En el oncológico de La Habana, por ejemplo, tienen una máquina de radiografías de esas de tubo, pero no tienen el líquido de alto contraste radiactivo porque Cuba no puede obtener ningún material radioactivo por el bloqueo (embargo, en terminología gringa).

El genio que compró esa máquina, olvidó ese pequeño detalle. A mi suegro lo invitan cada rato a congresos y se le salen las babas de ver la tecnología y la maquinaria. Solo va de observador, porque esas máquinas simplemente no van a llegar a Cuba en años.

Él conseguió que médicos de EU, en una misión humanitaria, le instalaran un implante de rodilla a su esposa. Para eso, llevaron desde EU hasta Cuba una sala de operación móvil que subieron a un barco en Miami y mandaron a La Habana porque en los quirófanos que le ofrecieron en Cuba para hacer las cirugías, no había el voltaje necesario para operar el robot de microcirugías.

Mi suegro es un magnífico médico, reconocido en el mundo, pero no por saber el último grito de la moda en oncolología sino por haber sido médico oncológico aun en las condiciones más adversas, operando con velas, hirviendo agua en lavabos para tener con qué desinfectar… historias de terror. Para buenos médicos, avances tecnológicos de punta, los mejores tratamientos para enfermedades como el cáncer y el sida, está Israel, que también tiene un programa de exportación de médicos.

Pero ellos los cobran a 250 mil dólares anuales y no 25 mil, y los rentan no para mandarlos a comunidades alejadas a atender gente marginada, sino para encabezar los proyectos de investigación más ambiciosos. Hay un instituto, el Weizmann (conocido como Machon Weizmann es una universidad y un instituto de investigación en Rehovot, Israel; se distingue de otras universidades israelíes en el sentido de que ofrece sólo estudios de grado y de posgrado en las ciencias), que gana cientos de millones de dólares anuales exportando no solo médicos sino agrónomos, ingenieros, ciberexpertos.

El Instituto obtiene donativos a cambio de prestar a sus médicos, pero el ingreso íntegro se lo quedan los doctores y no Raúl Castro. Cuba es parte toral del agotadísimo discurso de socialistas transnochados que creen que los milagros existen y que el progreso se puede alcanzar por generación espontánea, cuando se necesitan billones en investigación, una población muy educada y aun así, mucho, mucho trabajo. En Cuba no hay nada de eso. No hay investigación, punto. La población no está educada, han pasado ya 30 o 40 generaciones de cubanos sin acceso a internet. ¿Qué tan educados pueden estar?”


PENSIONES

Henruchito: “Se basan en que la población crece y se hace una pirámide donde solo un porcentaje pequeño está en edad de retiro y abajo vienen muchos jóvenes, por lo que el viejo se sostiene por lo que él aportó más lo que varios jóvenes están también aportando. Cada viejo vive de los aportes de unos 5 o 6 jóvenes. La pirámide típica. Lo grave es que 30% de los jóvenes están en el narco y el comercio informal y no aportan a las pensiones, lo cual trunca la base de la pirámide”. O sea, es un esquema Ponzi de crecimiento perpetuo, y ya sabemos que el crecimiento infinito no es posible en un mundo finito.
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