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Alejandro Irigoyen Ponce
Alejandro Irigoyen Ponce
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25 Agosto 2020 04:09:00
Otro semestre perdido
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Primero, una gran afirmación: en sus entrañas y desde hace muchas décadas, por no decir que siempre, México es un país enfermo, muy enfermo de pobreza y marginación; de una profunda desigualdad económica, social y cultural.

En nuestro país el entorno hostil coloca a millones y millones en condición de mera sobrevivencia, con muy escasas posibilidades de movilidad social.

Si quitamos de la ecuación la eventualidad de que se saquen la Lotería o que se dediquen a actividades ilícitas, una de esas escasas posibilidades de movilidad es la educación. Que la cultura del esfuerzo y los méritos académicos arranquen a uno u otro joven de su entorno de pobreza.

Pues la pandemia también les está quitando esa posibilidad y el arranque del ciclo escolar 2020-2021, la mentada “educación desde casa” con todos los asegunes y problemas tecnológicos, de conectividad y donde, por supuesto, estallan todas las desigualdades, es prueba de ello.

En la forma, se debe agradecer el esfuerzo, el que nadie se quiera quedar cruzado de brazos ante el impacto de la pandemia.

Se agradece que se hagan esfuerzos por la educación en línea, pero en el fondo, esta será, indudablemente de una calidad muy inferior a la que se pudiera recibir en las aulas, y por supuesto, margina a quienes hoy no tienen acceso a las herramientas necesarias.

Los últimos meses del ciclo anterior dieron prueba de que endosar una fuerte carga del esfuerzo educativo a los padres, a las posibilidades económicas de las familias, y al mismo interés y empeño de los alumnos, marginaba a miles de la posibilidad de avanzar en términos académicos.

Hay que aplaudir las formas, claro. Qué bueno que arranque este ciclo, aunque sea en línea, aunque sean clases por televisión. Pero no hay que olvidar, ni por un instante, que estos esfuerzos son cuantitativa y cualitativamente insuficientes y que nos enfilamos, en el fondo, a otro semestre perdido para la mayoría de los niños y jóvenes en este nuestro México tan desigual.


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