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Columnista Político

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30 Enero 2011 05:04:26
‘Palo dado…’
En Guerrero la cosa está que arde. En vísperas de los comicios de gobernador que se realizan hoy domingo, el propio Gobierno federal se encargó de alterar el ánimo de los guerrerenses y propiciar un clima de encono que podría desencadenar en hechos de violencia.

Las elecciones estatales de este domingo en el sureño estado cobran relevancia nacional por diferentes razones.

Destaca la disputa por el control político con una de las entidades con mayor cantidad de votos y, también, por el hecho de ser uno de los estados más pobres y con menos desarrollo, de tal forma que cualquier acción gubernamental para mejorar las condiciones de vida de la población se notará y tendrá la gratitud de los beneficiados lo cual, el partido político que lo consiga, podrá capitalizar en votos.

Al ganar los comicios, el Partido de la Revolución Democrática recibiría oxígeno puro después de los descalabros electorales que ha sufrido desde que Jesús Ortega Martínez se encuentra al frente de la dirigencia nacional. Además, el PRD mantendría bajo su control uno de los pocos estados del país que gobierna.

El Partido Acción Nacional nada tiene que hacer en Guerrero. De hecho, en el barco electoral donde todos pretenden mandar, está ubicado hasta la popa con un indeleble porcentaje de intención electoral a su favor.

Para el Partido Revolucionario Institucional, el eventual triunfo en Guerrero sería la cereza en el pastel, el colofón ideal a las medidas positivas que se le han venido presentando.

Sin embargo, sea cual sea el resultado electoral, la nota idealizada sería aquella donde la tranquilidad electoral no se trastoque y el destino de Guerrero para los siguientes seis años sea el que los guerrerenses hayan determinado en las urnas.


PRIMERA LLAMADA… PRIMERA…

El priísta Manuel Añorve Baños (de 53 años) en dos ocasiones ha sido alcalde de Acapulco, es doctor en Derecho y en 1998 buscó por primera ocasión ser candidato del tricolor a la Gubernatura, pero fue superado en un proceso interno por René Juárez Cisneros.

Fue diputado federal y está relacionado con el grupo político que encabeza el senador Manlio Fabio Beltrones, y el 6 de agosto del año anterior se convirtió en abanderado del PRI para contender por la Gubernatura. También es abanderado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y del Nueva Alianza (Panal).

Ángel Aguirre Rivero (de 54 años) conoce a la perfección el gobierno de Guerrero. El 13 de marzo de 1996 entró al relevo de Rubén Figueroa Alcocer, quien fue depuesto debido al conflicto político que se derivó de la matanza de campesinos en la comunidad serrana de Aguas Blancas. Aguirre fungió como gobernador sustituto hasta el 31 de marzo de 1999, cuando finalizó el periodo constitucional de esa administración.

A mediados del año anterior Aguirre anunció que buscaría ser candidato del PRI a la Gubernatura del estado, pero al saber que Añorve, quien es su primo, sería el nominado renunció al PRI y se convirtió en abanderado de la alianza integrada por el PRD, el Partido del Trabajo y Convergencia. Es economista y ha sido diputado federal, legislador local y senador.

Marcos Efrén Parra Gómez se convirtió en candidato a gobernador por el PAN el 13 de septiembre del 2010, pero al estar en el último sitio de las preferencias electorales cuatro meses después, es decir, la semana anterior, declinó a favor de la candidatura del priísta convertido en perredista, Ángel Aguirre Rivero.

La última encuesta sobre intención del voto que se conoce respecto a los comicios en Guerrero la publicó “El Universal” el 24 de enero, y en ella Añorve tenía el 43% de las menciones, contra 50% a favor de Aguirre.

El dominio perredista en Guerrero que se reflejó en los comicios estatales de 2005, y en los federales de un año después, se empezó a diluir desde el 2008, cuando el PRI se quedó primero con el triunfo en la mayoría de los ayuntamientos y ratificó su hegemonía en los comicios de diputaciones federales de 2009.

SEGUNDA LLAMADA… SEGUNDA…

Como se decía en el preámbulo de la función, lo peor que puede pasar el día de hoy es que no sea la voluntad de los guerrerenses la que se manifieste y determine el rumbo que la entidad deberá seguir en el siguiente sexenio.

Conforme se aproximaba la fecha de los comicios, el encono y la rispidez aumentaron. Es normal en un proceso eleccionario, sobre todo cuando se entrecruzan recriminaciones y señalamientos entre partidos políticos y candidatos.

Pero no se vale que el ambiente enrarecido haya sido propiciado desde el Gobierno federal, en un intento por infligir temor entre los electores y obligarlos a permanecer en sus casas este domingo, donde el último de sus planes sea el salir a votar.

TERCERA LLAMADA… PRINCIPIAMOS…

En el PAN, en el PRD y en el Gobierno federal, que se convirtieron en un solo ente en Guerrero, saben perfectamente que entre más abstencionismo su candidato a la Gubernatura tiene más posibilidades de conseguir el triunfo.

Hasta el viernes la batalla más reciente en la guerra sucia que se libra en Guerrero tuvo que ver con las acusaciones a escondidas que desde la Procuraduría General de la República, llámese Gobierno federal, llámese también Felipe Calderón Hinojosa, hubo en contra del abanderado priísta.

A través de una filtración se dieron a conocer a nivel nacional imputaciones de un presunto testigo protegido de la PGR, conocido solamente como “Mateo”, donde se vincula a Añorve Baños con el narcotráfico.

En concreto, el supuesto informante del Gobierno federal señaló que Añorve recibía financiamiento electoral de la organización delictiva Beltrán Leyva.
Las acusaciones se ventilaron cuando la elección estaba en puerta y, más aún, cuando el acusado no podía aparecer en público y alegar a su favor con base en el impedimento legal que existe para evitar cualquier manifestación en los tres días previos a los comicios.

Hasta el momento no se sabe si los señalamientos en contra de Añorve sean ciertos y tengan sustento. Ya llegará la ocasión en que el caso se aclare, pero por lo pronto la acusación quedó en el aire, en el ánimo de los electores, formó parte de una estrategia electoral burda y, como reza el dicho: “Palo dado ni Dios lo quita”.

SE CIERRA EL TELÓN…

La aprobación ciudadana hacia el presidente Felipe Calderón va en picada, incluso en aquellos estados donde el Partido Acción Nacional tiene bastiones electorales importantes, como Guanajuato y Querétaro.

Entre diciembre de 2009 y el mismo mes de 2010, la aceptación de Calderón se redujo en 8.1% al pasar de 62.3 al 54.2%, de acuerdo con resultados de una encuesta levantada por Consulta Mitofsky.

Lo anterior quiere decir que prácticamente 49 de cada 100 mexicanos desconfían del michoacano y no están de acuerdo con la manera en que conduce al país.

En entidades del Bajío, como San Luis Potosí, Querétaro y Guanajuato, donde el Partido Acción Nacional tiene su principal bastión electoral, cada vez hay menos ciudadanos que ven con buenos ojos al Presidente, y en el caso de Coahuila la aprobación ha venido cayendo de manera sistemática, pues en la primera medición obtuvo 78.5% y en la última 63.7 por ciento.
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