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13 Agosto 2020 04:05:00
Peña, a la cárcel
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Había una vez un gobernador mexicano que en una conferencia de prensa anunció grandes inversiones para modernizar el penal de su estado. Se construirían celdas individuales para los internos; habría alberca, canchas de tenis, internet de alta velocidad y se mejorarían los servicios médicos y de comida. Al final de la conferencia se le acercó su secretario particular y, muy preocupado, le dijo:

-Oiga, gobernador, ¿no cree que está equivocando las prioridades de su Gobierno? A las escuelas primarias les recortó todo el presupuesto y en cambio al reclusorio le está metiendo una millonada. No hay lógica en eso, Gobernador.

-Ah, si serás bruto -le respondió el Mandatario- Mira, te lo voy a explicar: a la escuela, tú y yo jamás vamos a regresar. Pero al reclusorio. ¡seguro vamos a caer!

Todo el mundo se pregunta en estos días si Enrique Peña Nieto terminará sus días en la cárcel. ¿Se imaginan al inigualable lord Peña vestido con el uniforme de los reos y siendo la novia de un narco tatuado y fortachón en el Reclusorio Norte? Pues ni se hagan ilusiones porque eso nunca jamás en la vida sucederá. ¿Por qué? Pues porque el chulo de Toluca tiene un pacto de impunidad con el viejito chulo.

Las acusaciones que ha hecho Emilio Lozoya en contra de Enrique Peña son graves, claras y directas. Dijo que el entonces candidato le ordenó recibir 100 millones de pesos de un soborno de Odebrecht, para utilizar esa lana en la campaña presidencial del propio Peña. ¿Suena grave? Pues sí, suena gravísimo. Sobre todo porque la denuncia viene de uno de los más cercanos colaboradores y amigos del expresidente. Lozoya era de los del primer círculo de Peña, tanto así que le encargaron la minita de oro: Pemex. O sea que lo suyo, lo suyo, lo suyo era el billete.

Te preguntarás “si las acusaciones son tan graves, ¿por qué este mentecato columnista dice que papi Peña no irá a la cárcel? Ah, pues porque me acabo de enterar de que todos esos delitos que está “confesando” Lozoya, resulta que ¡ya prescribieron! Es decir, aunque se conozca a los culpables y estos llegaran a admitir su responsabilidad, la justicia no puede hacerles ni cosquillas dado que ha pasado suficiente tiempo para que esos delitos ya no puedan perseguirse. Así como lo lees: todo lo que está contando Lozoya sobre las transas en la elección de 2012. ¡ya no es delito!

¿Y entonces pa qué tanto show con Lozoya? Pues porque a AMLO no le interesa meter a la cárcel a Peña, sino aprovechar todo lo que despepite Lozoya ante el juez, para tirarle tierra al PRI y sobre todo al PAN de aquí hasta las elecciones del próximo año. El Presidente lo que busca es que no se hable de la crisis económica, que no se mencionen los millones de personas que se quedaron sin empleo y, mucho menos, que se diga una sola palabra sobre el medio millón de contagiados y más de 50 mil muertos de coronavirus. Así que no hay pan ni tampoco circo, pero con Emilio Lozoya el Gobierno tiene suficiente para su atolecracia.

El Marrito

Con la novedad de que el gran capo del crimen organizado en Guanajuato, el temible José Antonio Yépez “El Marro” resultó más bien un tierno Marrito. Y es que ayer que fue vinculado a proceso, con lo que inicia formalmente su juicio, el criminal salió con que ¡¡¡nunca le hizo nada a nadie!!! Y pidió que lo traten como a una persona. Habría que preguntarle a los cientos de personas que mató y que torturó y que extorsionó y que robó y que golpeó y que les quemó sus negocios qué opinan al respecto.

¡Nos vemos el domingo!



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