0 1 2 3
×
4
Rafael Flores Ramos
Rafael Flores Ramos
ver +

" Comentar Imprimir
06 Abril 2012 03:00:47
Pérdida de casta y bravura
Escuchar Nota
Es triste ver últimamente cómo se ha perdido la casta y bravura en los encierros lidiados en las plazas mexicanas, tener que dosificarles el castigo atraves de la suerte de varas al marcar apenas un puyacito de refilón; recargan como debiera ser la suerte de varas, ya que ésta precisamente es para determinar la casta y bravura del toro, y en base a ésta estructurar la faena adecuada de acuerdo a las condiciones del toro, toda vez que últimamente en las corridas que se han lidiado se ha visto que se les tiene que torear a media altura y pegado a la querencia, dándole la ventaja al toro, y aún así no se siente la peligrosidad de un toro enrasado con fuerza como debiera ser, ya que al entrar a la suerte de varas se le tenga que dosificar la cantidad de castigo que debe recibir y no se caiga en la faena de muleta al quererlo templar bajándole la mano por lo débil.

Contrario a lo que sucedía anteriormente que ha habido toros como “VIOLETERO” de la ganadería de Parlade toreado por Ricardo Torres Bonvita, el cual recibió 21 puyazos y mató a nueve caballos, claro que no se pretende una cosa así, pero sí un toro como “CHILENO”, de San Mateo, indultado por Jorge Medina y al cual le dio 50 naturales en la plaza de Jiquilpan, Michoacán; “CEBOLLERO”, de la de Zotoluca, bravísimo toro al que toreó Luis Procuna en 1951, sobresaliendo por su bravura y buen estilo; “BONITO” de la ganadería de Ibarra, lidiado en plaza El Toreo, en los corrales se dejó acariciar y hasta montar por varias personas, haciendo después magnifica lidia, y fue indultado; “PARDITO”, de la ganadería de Piedras Negras, lidiado por “Armillita”, cortándole las orejas, el rabo y la única pata que se a concedido en la Ciudad de México; “CLAVELITO”, de la ganadería de Vicente Fernández lidiado por “Armillita”, en Barcelona en 1934, al que le cortó las orejas, el rabo, única ocasión en que se han concedido las cuatro patas y las criadillas en la historia.

Por lo que creo que los ganaderos de México en general tienen que tomar medidas drásticas en cuanto a la crianza de sus toros, respecto al problema de falta de fuerza en sus crías, o bien de bravura, toda vez que los reglamentos en general establecen que si el astado rehuye a los caballos dos veces y en terrenos distintos, se ordenara sea sustituido por uno de reserva, o sea que mínimo debe ir al caballo en dos ocasiones, sin que el picador se salga de los círculos concéntricos que determina el tercio de los medios; ahora bien: es cierto que en los últimos años las ganaderías han sufrido afectaciones de terrenos, perjudicando así la crianza del toro de lidia en cuanto al fortalecimiento del mismo y no se pierda la suerte de varas, que es necesaria para el desarrollo de la lidia.
Imprimir
COMENTARIOS


2

  • 3
4
6 7
8 9 0 1 2 3 4 5 20 21 22