×
Brozo el Payaso Tenebroso
Brozo el Payaso Tenebroso
ver +
Si tienen metro, arrieros somos.... Cualquier cosa relacionada con la columna. Ahi me encuentran regocijado en la "güev": [email protected]

" Comentar Imprimir
28 Agosto 2014 03:00:06
¡Por la calle del ‘ya voy’ se va a la casa del ‘nunca’!
¡Chamacos atrofiados, jijos de toda mi ignorancia! Hay muchos carnales que la rolan por las calles de la capirucha y no tienen ni la más pajarera idea ni dónde andan porque no conocen a qué se deben los nombres de las calles, en el mejor de los casos, porque hay quien ni los nombres de las calles se sabe y nomás usa de referencias las cantinas, pulcatas, piqueras y demás centros de sano esparcimiento. Les preguntan: ¿Dónde está la farmacia?

Y dicen: ‘A tres cuadras de aquí, a la vuelta de la ‘Reyna de Oro’, y cosas así, pero hay muchas calles con historia, aparte de las que se llaman Miguel Hidalgo, Morelos, Zapata, Benito Juárez, o las de la lista de presisos priístas de Mexicalpan, como Ávila Camacho, López Mateos, Miguel Alemán, etc.

Por ponérselas de ejemplo, al Zócalo le decimos así porque Santa Ana tuvo la ocurrencia de hacer un monumento ahí donde hoy está la bandera, pero como buen gobernante de este terruño, aunque duró unos 12 años en el poder, no le alcanzó el tiempo o el presupuesto y nomás pudo poner la parte de abajo, o sea el zoclo, al que la perrada poco a poco le empezó a decir ‘el zócalo’.. Otra historia chida es la de la calle del ‘Niño Perdido’.

Y es que antes de que hubiera ‘Eje Central’ los tramos de esa avenida tenían su propio nombre; ‘Niño Perdido’, ‘Aquiles Serdán’, ‘San Juan de Letrán’, ‘Santa María la Redonda’ y otros no tan conocidos. Bueno, en la onda de la calle del ‘Niño Perdido’ hay dos versiones, una muy sin chiste que dice que le pusieron el nombre porque había ahí una pequeña capilla que recordaba cuando el Niño Jesús se perdió en el templo.

La otra explicación está más chida y dice que en el año de 1659 un escultor de nombre don Enrique Verona, andaba tirando la baba por la bella doña Estela de Fuensalida, que era pretendida por el platero, don Tristán de Valladares, que estaba cargado de billete pero muy vetarro.

La guapa joven, prefirió al pobretón y se casó con él y como al parecer los dos eran muy ponedores, al poco tiempo tuvieron un chilpayate y hasta ahí todo muy chipocles, pero una noche de diciembre algún gandalla le metió fuego a un pajar que estaba pegado a la casa del matrimoño y entre llamas, humareda, corredera, y gritos, el chamaco desapareció y dicen que su jefa llena de angustia y dolor corría por la calle gritando “¡mi hijo se ha perdido!”, “¡madre mía, devuélveme al niño perdido!”.

Cerca del amanecer, la madre desolada, vio la figura de un hombre que cubría un bulto con su capa, sin dudarlo se lanzó sobre el sujeto que resultó ser el pretendiente despechado, el trinche viejito resentido de don Tristán de Valladares, que huía con el pequeño hijo de la mujer antes amada y ahora odiada y a partir de ahí al rumbo le empezaron a decir ‘Niño Perdido’, en recuerdo del angustioso incidente. Otro nombre muy chido y de mucha tradición es del barrio de Peralvillo y dicen que el nombre viene directamente de Miguel de Cervantes, que en la segunda parte del ‘Quijote de la Mancha’, escribió: “Tápenme, respondió Sancho; pues no quieren que me encomiende a Dios ni que sea encomendado, ¿qué mucho que tema no ande por aquí alguna región de diablos, que den con nosotros en Peralbillo”, así como lo ven, escrito con ‘b’, que es un lugar de la Mancha, a unos 88 kilómetros de Toledo, donde la ‘Santa Hermandad de Toledo’ tenía facultad para sentenciar a muerte a saeta a los salteadores de caminos.

Hasta aquí se las dejo y poco a poco, cuando me dé la gana, les iré contando de otras calles y lugares. Por lo pronto echen ojo y después cerebro a una reflexión que me mandaron: 1.- El ladrón vulgar te roba lo que tiene a su alcance: el dinero, el reloj, la cadena, el auto, el celular, ¡quizá la vida!... 2.- El político ladrón te roba: la felicidad, la salud, la vivienda, la educación, la pensión, la recreación, el trabajo, la prosperidad... 3.- El primer ladrón te elige a ti... Pero al segundo ladrón: ¡lo eliges tú! Piénsalo muy bien para el año 2015. ¡Óoooorale!
Imprimir
COMENTARIOS



0 1 2 3 4 5