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Columnista Político

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11 Julio 2010 03:50:13
PRI: carro incompleto; PAN: falso triunfalismo
Los resultados que dejó la última jornada electoral en el país fueron de contrastes para el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que en teoría, estaba perfilado a ganar las 12 gubernaturas que estuvieron en disputa.
Las encuestas previas a las elecciones daban ventajas concretas para el tricolor, pero los pronósticos no se pudieron aterrizar del todo al momento de las votaciones.

Si bien el PRI obtuvo la victoria en nueve de los 12 gobiernos estatales disputados y avanzó en territorios que hasta antes del domingo le resultaban intransitables electoralmente, dejó ir posiciones importantes por el número de votos que van a representar en futuros procesos electorales, como el presidencial del 2012, y por la cantidad de presupuesto que manejan.

El mantenerse en estados donde ya gobierna, como Durango, Tamaulipas, Quintana Roo, Veracruz, Hidalgo y Chihuahua y despojar a la oposición de entidades consideradas antipriístas, como Aguascalientes, Zacatecas y Tlaxcala, significan para el PRI oxígeno puro de cara al ajetreo que se avecina por los comicios presidenciales.

Sin embargo, esta vez el partido que dirige Beatriz Paredes Rangel no las tuvo todas consigo, pues fue desplazado de una entidad ícono para su militancia, como Oaxaca, donde nunca antes había perdido una elección estatal. También pasó a segunda fuerza en Puebla y Sinaloa, entidades que se convirtieron en las llantas ponchadas del carro completo que el PRI pensó llevarse en los pasados comicios.

PRIMERA LLAMADA… PRIMERA: Desde la perspectiva correspondiente al número de gobernados, con las últimas elecciones estatales al tricolor se le fue una población superior a los 11.4 millones de personas, considerando la cantidad de habitantes que existen en Oaxaca (3 millones 506 mil 821), Puebla (5 millones 383 mil 133) y Sinaloa (2 millones 608 mil 442).

Sin embargo, desde un enfoque eminentemente político, los priístas tienen razón al considerar, como lo señaló Beatriz Paredes, que su triunfo y el avance electoral que obtuvieron de los pasados comicios fue contundente, pues arrebató al panismo añejos bastiones electorales.

En Aguascalientes el Partido Acción Nacional gobierna desde 1998, cuando el ahora senador, Felipe González González, triunfó en las elecciones para suceder al priísta Otto Granados Roldán.

El 25 de agosto del 2004, tres meses antes de terminar su periodo al frente del gobierno de Aguascalientes, González dejó el cargo al ser designado por el entonces presidente de México, Vicente Fox Quesada, como sub secretario de la Secretaría de Gobernación. Para concluir ese periodo de gobierno en Aguascalientes, asumió como gobernador interino el abogado Juan José León Rubio.

Al terminar ese periodo inició el de Luis Armando Reynoso Femat, un ingeniero que hasta 1995 militó en el PRI, y tras convertirse al panismo fungió como alcalde de la capital hidrocálida. Si los resultados preliminares de la elección pasada se confirman, Reynoso cederá el cargo al actual senador priísta con licencia, Carlos Lozano de la Torre.

SEGUNDA LLAMADA… SEGUNDA: En 1998 el ex priísta Ricardo Monreal Ávila, enfundado en las siglas del Partido de la Revolución Democrática, terminó con una hegemonía histórica que el tricolor mantuvo en el Gobierno de Zacatecas.

Al no resultar favorecido por el PRI con la designación de candidato a gobernador, Monreal emigró al PRD y triunfó en las elecciones con amplia ventaja.

Seis años después el PRD repitió la dosis en los comicios por la Gubernatura zacatecana, cargo al que llegó la socióloga Amalia García Medina, militante de izquierda que antes de la fundación de su actual organismo político perteneció al Partido Comunista Mexicano (PCM) y al Partido Socialista Unificado de México (PSUM).

Amalia García estuvo confrontada desde el inicio de su gobierno con Monreal, quien decidió dejar las filas del PRD y se convirtió en senador de la República por el Partido del Trabajo. Con estas últimas siglas, su hermano David disputó la Gubernatura en las últimas elecciones, para finalmente quedar en la tercera posición.

La historia del PRD en el Gobierno de Zacatecas terminará con el arribo al cargo del priísta Miguel Alonso Reyes, quien con anterioridad militó en el sol azteca.

En 1999 la disputa por la candidatura del PRI al Gobierno de Tlaxcala llevó a ese partido a la ruptura. Alfonso Sánchez Anaya se consideraba el candidato natural del tricolor para el cargo, pero la designación finalmente recayó en Joaquín Cisneros Fernández.

Acogido por el entonces presidente nacional del PRD, Sánchez Anaya participó como abanderado de la alianza PRD-PT y triunfó en la contienda, con lo cual se convirtió en el primer gobernador no priísta en la entidad.

Al término de su mandato, Sánchez Anaya intentó ser relevado en el cargo por su esposa, la senadora María del Carmen Ramírez García, quien consiguió la nominación perredista en los comicios del 2004, pero fue relegada al tercer sitio de las votaciones.

La contienda se la llevó el ex priísta Héctor Israel Ortiz Ortiz, postulado por el PAN. En el segundo sitio de las preferencias quedó el abanderado del tricolor, Mariano González Zarur, quien en los comicios del pasado domingo volvió a competir y se quedó con el triunfo, de acuerdo con los resultados preliminares de los comicios.

TERCERA LLAMADA… PRINCIPIAMOS: Si bien el PRI no consiguió el carro completo, tampoco tiene cabida el falso triunfalismo adoptado por el dirigente nacional del PAN, César Nava Vázquez, quien la noche misma de los comicios aseguró que con los resultados su partido se encaminaba al tercer triunfo presidencial consecutivo.

“Estoy absolutamente cierto y convencido de que estamos en la ruta hacia la Presidencia de la República, estamos de regreso en 2010, vamos a ganar en 2011 y vamos a ganar en 2012… Estoy cierto de que el presidente Felipe Calderón le entregará la Presidencia de la República, la banda presidencial en San Lázaro, de nuevo, a un panista, o a una panista elegida por los militantes del PAN en unidad y fortalecidos por estas victorias”.

Lo dicho por el dirigente panista resulta poco entendible si se considera que desde el 2006, cuando Calderón arrebató el triunfo en la elección presidencial a Andrés Manuel López Obrador, el albiazul no había ganado absolutamente nada.

Lo hizo hasta los últimos comicios, cuando, como ya se sabe, de las 14 principales posiciones dispuestas para la contienda, ganó tres y perdió dos que tenía en su poder.

El triunfalismo panista es inválido desde el punto de vista que se le quiera ver: política, económica y matemáticamente y aun cuando la dirigencia panista no termina de asimilar la realidad que tiene enfrente, ya piensa en ganar los comicios del próximo año para gobernador de Coahuila, de la mano del Partido de la Revolución Democrática.

Sólo por citar un dato: ni juntando los votos obtenidos en las últimas elecciones les alcanzaría al PAN y al PRD para representar riesgos al tricolor.

Por ejemplo, en los últimos comicios para gobernador, en el 2005, juntos PAN y PRD obtuvieron el 37.3% de los votos, contra el 57.06% que alcanzó el PRI.

SE CIERRA EL TELÓN… Otra vez el Gobierno federal aprovechó la distracción ciudadana para asestar, con premeditación y alevosía, un nuevo golpe a la economía nacional.

A partir de este sábado se hizo efectivo el séptimo incremento al precio de las gasolinas y el octavo ocurrido desde diciembre del año pasado, cuando el gobierno de Felipe Calderón determinó liberar el precio de los combustibles.

El nuevo aumento, que deja a la gasolina Magna en 8.36 pesos por litro, a la Premium en 9.90 y al diesel en 8.72, se presenta justo después de las elecciones y cuando el país trata de sobreponerse a una tragedia por la devastación que las lluvias han ocasionado en la región noreste.
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