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Luis Carlos Plata
Luis Carlos Plata
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Luis Carlos Plata (Saltillo, 1984) es abogado (UAdeC), maestro (UPF, Barcelona) y candidato a doctor (URV, Tarragona), pero practica el periodismo desde hace 17 años, y su trabajo de investigación le ha merecido premios estatales e internacionales. Ha sido articulista de catorcenarios, revistas y periódicos del norte del país desde 2002, además de fungir como director editorial de medios de comunicación en Veracruz.

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09 Abril 2019 04:06:00
¿Qué detiene al exgobernador de Coahuila preso?
El pasado 7 de marzo, encarcelado en el Reclusorio Preventivo Varonil Sur de la Ciudad de México a la espera de resolución del amparo 111/2019-V-A que promovió contra su extradición a Estados Unidos, Jorge Torres López, exgobernador de Coahuila, tuvo tiempo para contratar un abogado de San Antonio, Texas, y comisionarle su defensa en Corpus Christi.

Se trata de que interceda por él en el caso 2:13-cr-01075 que desde noviembre de 2013 sigue la Corte para el Distrito Sur de Texas.

Como consta en el documento 34 del expediente, en poder de quien esto escribe, el secretario de la Corte división Corpus Christi admitió el 7 de marzo al abogado penal Thomas J. McHugh como representante legal de Torres López, al concederle una dispensa especial, pues él no tenía licencia para ejercer en esa jurisdicción.

El veterano penalista, con despacho en San Antonio, es experto en defensas por fraude, delitos bancarios, evasión fiscal, lavado de dinero, extorsión, corrupción pública, apropiación indebida de fondos y conspiraciones. Además ayuda a recuperar bienes confiscados y a descongelar cuentas bancarias.

Le viene como anillo al dedo, pues.

Así, con la anexión de McHugh, ya son tres abogados a su causa, pues originalmente Torres López había contratado a Carlos A. Solís y Derek B. Hilley, también de San Antonio. Los tres comparten una característica en común: son exauxiliares de fiscales federales que ahora defienden particulares. Es decir, conocen las entrañas del monstruo.

Por lo demás, presidir durante 11 meses el Ejecutivo del Estado –su último trabajo, en 2011– debió ser harto redituable para Torres López, ya que pagar un pool de abogados que cobra en dólares no está al alcance de cualquiera.

Como se recordará, se le acusa de lavar 2 millones 762 mil 066 dólares siendo él secretario de Finanzas de Coahuila, fraude bancario, y además le fueron confiscadas dos propiedades en Montgomery, Texas, en 2014, por el Departamento del Tesoro, debido a su adquisición con recursos de procedencia ilícita, mientras él permanecía prófugo de la justicia –o a salvo, según se vea– en México.

Si bien el 12 de marzo le fue denegado el amparo que pidió su esposa y expresidenta del DIF estatal, Carlota Llaguno, en el Juzgado Décimo de Distrito en Materia de Amparo Penal de la Ciudad de México por incomunicación, tortura y extradición, sobreseyendo el expediente, esta semana cumplirá un mes en el limbo: no se va, pero tampoco se quedará indefinidamente pese a que ya cumplió dos meses en prisión, desde que fue ingresado el 6 de febrero.

Desde marzo de 2018 el Gobierno de los Estados Unidos busca su extradición para que sea procesado allá y, a fin de cumplimentar el proceso formal, requirió cinco copias certificadas de su orden de arresto, emitida el 8 de febrero de 2017, a la Corte para el Distrito Sur de Texas.

El asunto se convirtió, ya en México, en el expediente 30/2018 de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el cual contiene la extradición internacional pasiva que conoció la Dirección General de Asuntos Jurídicos.

Y finalmente al Juzgado Décimo de Amparo le fue presentada copia certificada del referido documento, comprobando su existencia, y la declaración del director del Reclusorio Preventivo Varonil Sur de la Ciudad de México, quien informó que “se determinó procedente declarar la detención formal con fines de extradición”.

Cortita y al pie

Mientras tanto la jueza texana responsable del caso, Nelva Gonzáles Ramos, quien anteriormente ha declarado culpable a otros exfuncionarios mexicanos (de Tabasco y Tamaulipas) por delitos similares a los que se imputan a Torres López, se frota las manos.

La última y nos vamos

Pero en nuestro país la legalidad y la realidad caminan por vía separada. Si factores externos no intervienen y provocan que se converjan en un punto determinado, pueden recorrer el camino en paralelo sin tocarse nunca.

Por ello, ¿de dónde tiene que llegar el empujoncito para que se destrabe la situación y consecuentemente se vaya Torres López? ¿Se necesita una petición formal, una carta, un tuit, exponer el tema durante la conferencia matutina del Presidente?

A qué esperan los que esperan, si acaso algo esperan.
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