×
Alejandro Irigoyen Ponce
Alejandro Irigoyen Ponce
ver +

" Comentar Imprimir
29 Agosto 2020 04:09:00
¿Qué Pasa Saltillo?
Escuchar Nota
Si usted es de los que verdaderamente ha sufrido esta pandemia, y no solo por el riesgo o afectación a la salud y el impacto económico, que en el mejor de los casos será colateral, sino también por el golpe anímico y emocional que implica el distanciamiento social, tal vez le interese el tema de los nuevos lujos.

Probablemente le parezca un arrebato demasiado romántico, incluso infantil, pero si algo positivo podemos encontrar con esto de la pandemia, es que poco a poco está cambiando nuestra forma de valorar lo que nos rodea.

Circula en redes, especialmente en Facebook, un post que dice: “Nos hicieron creer que el lujo era lo caro, lo raro, lo exclusivo; todo aquello que parecía inalcanzable.

“Ahora nos damos cuenta de que el lujo eran esas pequeñas cosas que no sabíamos valorar. Lujo es estar sano. Lujo es no pisar un hospital. Lujo es salir a la calle y respirar sin cubrebocas”.

El post agrega, y con bastante profundidad que, “lujo es reunirte con toda tu familia, con tus amigos; lujo son los abrazos y los besos… lujo es el privilegio de amar”, y en México, con una de las tasas más altas de letalidad del virus, que en más de cinco meses arrebató la vida de 63 mil personas, pues también, “el lujo de estar vivos”.

Si usted tiene hijos en edad escolar, de primaria y secundaria, ha de añorar el que asistieran a la escuela. Sí, los salones de clase son también un lujo.

Y aunque le parezca romántico y hasta infantil, si la pandemia nos deja un cambio de cómo percibimos nuestro entorno y apreciamos lo que realmente vale la pena, nos habrá dejado algo muy bueno. Vale la pena reflexionar sobre esto, ¿no cree?
Imprimir
COMENTARIOS