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Querida Ana
Querida Ana
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06 Marzo 2019 03:39:00
Querida observada
Trabajo de mesera en un restaurante que no es elegante, pero que tiene mucha clientela. Hay un grupo de hombres que se junta todos los viernes y van al restaurante y piden muchas bebidas. Siempre me dan muy buenas propinas. Algunos coquetean conmigo y yo lo permito, sin llegar jamás a tocarme ni mucho menos, solamente sonrisas o palabras amables. Mantengo las cosas estrictamente de “negocios”. Las propinas de ese día compensan lo ligero de otros días. Ser amigable es parte de mi trabajo, pero todo es totalmente correcto.

Hace tres meses me casé y mi esposo insiste en ir al restaurante, parece que piensa que hago algo que no es correcto. La mayor parte del tiempo no me importa gran cosa, pero los viernes es cuando gano más propinas y me siento incómoda siendo amigable con esos señores y ellos me evitan como al veneno cuando se enteran de que mi esposo está observándome. Le juro que todo es inocente y correcto. ¿Habrá manera de decirle a mi esposo, sin lastimarlo, que no vaya al restaurante o que solamente me recoja a la salida? Gracias mil.

OBSERVADA

QUERIDA OBSERVADA:

Tu esposo debiera buscar qué hacer cuando tú estás trabajando. Ser amigable con la clientela es parte de tu trabajo y si él no entiende eso es una torpeza, porque la confianza está por encima de todo. Él debe confiar en ti, eres digna de ello. Llévale esta columna para que la lea. Necesita recibir el mensaje. Si no lo hiciera, llega más allá y solicita a tu jefe que hable con él y le diga que no está permitido que familiares de los empleados permanezcan en el restaurante si no van a consumir. No podrá pasar horas haciéndolo. Deseo de verdad que tu problema se solucione pronto.

ANA
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