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19 Enero 2020 04:00:00
¿Sabe usted lo que está comiendo?
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Por: Jesús Carlos Mena Suárez


Sentarse a la mesa para desayunar, comer o cenar nunca como hoy es estar delante de una serie de alimentos que son un fraude, porque sus productores nos engañan al presentar un alimento como auténtico sin serlo.

Se nos dice aliméntese sanamente o vuelva a lo natural, pero eso ya es imposible, porque no hay alimento que esté sobre nuestra mesa que la química no haya tocado.

Una suculenta quesadilla puede no ser necesariamente de auténtico queso, porque para hacerla se utilizó grasa vegetal y no leche, por lo que usted y yo consumimos en unas enchiladas cubiertas de queso un alimento tipo queso.

Hace un tiempo recuerdo que hubo escasez de huevo y yo lo traía de Torreón, al ser propiedad de un amigo me permitían entrar a la granja y un día le pregunté al encargado por qué en el huevo de la semana pasada la yema era muy pálida, a lo que me contestó que se les había olvidado el color que se mezcla con el alimento. ¡Huevo pintado!

En la ganadería fuera de suelo, pollos, cerdos, terneros son encerrados en jaulas, inyectados de antibióticos y hormonas; las tortillas de maíz antes se cocía el nixtamal con cal, de allí al molino, pero en los años 50 aparece el maíz industrializado de la marca Minsa, seguida de Maseca y ya la tortilla no es la misma.

Recordemos uno de los casos más reciente en donde la Procuraduría Federal del Consumidor hizo saber que el atún, sí, ese alimento que consideramos muy sano y auténtico es un “hipócrita” porque sus productores le ponen soya del 1% al 62% del total del contenido.

Si volvemos la vista a los vegetales traigamos a la memoria aquellos que dicen que tienen su origen en la hidroponía, es decir, que no estuvieron en tierra, su aspecto es muy atractivo, muy bonito a la vista, pero, los nutrientes que debió tomar de la tierra para ser un alimento nutritivo no los tiene, pero sí es muy bonito y su precio elevado nos hace sentir que estamos consumiendo un alimento sano.

Las leches vegetales que prometen ser mejores que la de vaca, un estudio realizado por la Profeco reveló que no tienen tal calidad y su valor es mayor.

La leche de almendras, coco, arroz, soya o avena no tienen la cantidad de nutrientes que aparece en su etiquetado al compararse con la información de un litro de leche de vaca.

Qué le parece una suculenta hamburguesa echa en casa con una de esas grandes, redondas y gruesas porciones que nos venden en el supermercado, son mejores que las que nos venden en cualquier negocio, pensamos nosotros.

Pero, sabe una cosa, esas porciones de carne están hechas con soya y pellejos de carne de res o pollo, el laboratorio de Profeco encontró en su estudio realizado a este tipo de productos que las que ostentan ser solo de res contienen entre 90% y 96% de res.

Las que dicen ser de pollo contienen entre el 39 y 74% de esa carne, mientras las que dicen ser de res y cerdo tienen de 41% al 75% y de 11 a 38%, respectivamente.

Hoy cada alimento que está sobre nuestra mesa tiene aditivos y conservadores, entonces es una misión imposible alimentarse sanamente o volver a lo natural por que todo está falsificado.
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