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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

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30 Septiembre 2020 04:00:00
Se vive un gobierno de conservadores
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Sin pies, ni cabeza y sin transformación alguna por la que pasa nuestro país. La falta de interés político federal para generar empleo fortaleciendo los generadores del trabajo, es decir, a las empresas.

Un gobierno que critica a los “conservadores”, cuando en realidad tiene los mismos tintes del gobierno centralista en México, en aquellos años cuando Santa Anna estaba en el poder.

No hay trabajo, no hay dinero para gobiernos estatales, y municipales, recortes y más recortes de presupuesto incautando todo lo que se puede y confiscando el dinero de los mexicanos hasta por debajo de las piedras, como sinónimo de “se acabó la corrupción”.

A los mexicanos se les está enseñando a pensar como pobres, es decir, un gobierno paternalista en la que piensa que el dar el dinero directamente a las familias es la obligación del Gobierno Federal, pero es triste la realidad porque ni uno, ni otro, siendo muchos hogares que ni siquiera reciben lo prometido y otros dejaron de recibir ese recurso económico que solo quedó en unos cuantos meses.

Empresas que ya nunca van a volver abrir, golpea duramente a quienes se encontraban a la gente de la clase media para convertirse a la pobre porque ya se acabaron esos ahorros y los pobres aun más pobres.

Instituciones gubernamentales en especifico aquellas dependencias del gobierno federal usadas como los verdugos para acabar con los opositores de López Obrador, o cualquiera que lo contradiga, siendo la SAT y SCHP, sus herramientas más poderosas para dar el tiro de gracia a quien no esté de acuerdo.

Una constante pelea entre “Lolita”, y los pocos contribuyentes en donde la primera siempre va buscar a que todos paguen sus impuestos por lo que reciben en operaciones mercantiles, honorarios, compra-ventas de bienes e inmuebles, prestación de servicios, por ventas en general, etc., los últimos recurren a todo recoveco de la Ley Hacendaría o a triquiñuelas para evadir el pago de contribuciones.

Una casería de brujas es lo que se ha convertido estas dependencias, en lugar de estar buscando mecanismos para activar y estimular la economía del país, cuando más lo necesita ante la ya de por sí, efectos causados por la pandemia del Covid-19, en donde no solamente ha matado a más de los 75 mil mexicanos y además cierre de la economía formal.

Un incremento en el comercio informal es lo que ha orillado a la ciudadanía para poder vivir al día, y eso es algo que también está repercutiendo a las arcas de la federación que está de acuerdo con este tipo de comercio a cambio de no hacer nada.

Un gobierno centralista que desde el momento que elimina dependencias y subsecretarias, también se desarticula aquellas existentes como lo es el SAT, puesto anteriormente cuando existía alguna irregularidad fiscal, siempre eran enviados a la PROFECO para presentar la denuncia y ahora que no existe, no hay lugar para poderlo hacer.

Supuestamente, PROFECO fue creado para atender quejas sobre la inconformidad del consumo en el servicio que recibió y es de entenderse que el SAT y “Doña Dolores” o sea Lolita, está para atender las denuncias o quejas de los abusos e incumplimientos del comerciante, vendedor o contribuyente en otros giros.

La realidad es que Hacienda no cuenta con personal suficiente ni siquiera para atender a su “clientela” o sean los causantes en sus propias oficinas., dejando esa responsabilidad a nivel nacional a los Estados mediante convenios de “Coordinación” que no es otra cosa que “tú Estado cobra por mí” y por cada peso el Estado recibe míseros centavitos que no cubren el sueldo del supervisor o inspector comisionado para localizar a los evasores, esto al margen del gasto de gasolina, tiempo, etc.

Un trabajo que no les corresponde a los gobiernos estatales, pero a la falta de recursos, también debería de hacer recortes al personal para que ahora sí el gobierno centralista sienta la carencia de dinero que hay en todo el país. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México) http://www.intersip.org
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