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Columnista Político

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23 Mayo 2010 04:08:17
Si no ayudan, no estorben
Familiares del ex candidato presidencial pidieron al Gobierno mexicano no estorbar en las investigaciones que de manera particular realizan, en un intento por dar con el paradero del político panista y conseguir su regreso a casa vivo y a salvo.

Lo anterior ocurrió días después que el presidente Felipe Calderón Hinojosa ordenó a su gabinete de Seguridad, integrado particularmente por las secretarías de Gobernación (Segob), Seguridad Pública (SSP), Marina (Semar), Defensa Nacional (Sedena) y la Procuraduría General de la República (PGR), esclarecer la desaparición de dicho personaje.

En una misiva que los hijos de Fernández de Cevallos dirigieron a la opinión pública, agradecieron la disposición de las autoridades federales y del Gobierno de Querétaro para esclarecer el caso, pero sin más solicitaron dejar de intervenir en las investigaciones, a fin de no enturbiar los avances que éstas registran.

Así, en medio de una situación que mantiene en jaque al sistema político mexicano, la postura que asumieron los hijos del “Jefe Diego” se puede interpretar como un “gracias por querer echarme la mano, pero me ayudas más si no me estorbas”.

Y aprovechando que la opinión pública nacional está centrada en este caso, se presentó el dictamen final respecto a la muerte de la menor Paulette Gebara Farah, quien, de acuerdo con el titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, Alberto Bazbaz Sacal, murió por causas naturales.

Tal vez las autoridades ministeriales estén en lo cierto y los padres de la niña no tengan responsabilidad penal, como muchos lo pudieron haber supuesto, pero la resolución del caso tiene que ver con la propuesta que este mismo mes presentó el presidente de la Comisión de Derechos Humanos en la Cámara de Diputados, el diputado Rubén Moreira Valdez, en el sentido de desaparecer la figura jurídica del arraigo.

De acuerdo con Bazbaz, Lisette Farah y Mauricio Gebara, padres de Paulette, están libres de culpa, pero para muchos ciudadanos el simple hecho de que los hayan mantenido bajo arraigo domiciliario en el umbral de las investigaciones del caso, significa que tuvieron responsabilidad.


PRIMERA LLAMADA… PRIMERA:
El fin de semana pasado, antes de partir a España, donde realizó una visita de Estado, Felipe Calderón Hinojosa movilizó por completo a su gabinete de Seguridad en un intento por esclarecer la desaparición de uno de los políticos más influyentes y conocidos en México, el panista Diego Fernández de Cevallos.

Aquella vez Calderón se fue del país ante una inminente crisis, y dijo a sus colaboradores, me voy, pero ahí les encargo, aunque lo cierto es que a más de una semana de los hechos, lejos de despejar dudas respecto a la ausencia del ex candidato presidencial del PAN, las sospechas y la desinformación son mayores y diversas.

Pero por tratarse de un hecho que involucra a una figura pública del país y a que el caso sería consecuencia de una política de Estado, es decir, de decisiones asumidas por el Gobierno federal en su política de combate a la inseguridad, lo relacionado con el “Jefe Diego” tiene el carácter de público y las autoridades gubernamentales están en la obligación de informar de ello a la sociedad.

SEGUNDA LLAMADA… SEGUNDA:
Las versiones respecto a la desaparición del “Jefe Diego” cada vez son más diversas, en buena medida por la desinformación oficial que han generado las propias autoridades y la ausencia informativa dispuesta por algunos de los principales medios de comunicación en el país.

Sin embargo, una de las hipótesis más sólidas que existen hasta ahora va en el sentido de que Fernández de Cevallos fue víctima del crimen organizado como una señal de poderío y venganza por decisiones asumidas por el Gobierno federal.

También está presente la posibilidad de que el plagio obedece a cuestiones económicas; a un simple robo, o a una venganza por la tarea profesional como abogado que realiza el “Jefe”; a un secuestro de Estado dada su influencia en integrantes del gabinete de Seguridad de Felipe Calderón; y aunque el Ejército Popular Revolucionario se deslindó del caso, se ha manejado la posibilidad de que esté retenido para obligar al Gobierno mexicano a la liberación de presos políticos.

TERCERA LLAMADA… PRINCIPIAMOS:
El hecho de que la familia del “Jefe Diego” haya pedido al Gobierno federal no intervenir en las investigaciones sobre la desaparición tiene varias connotaciones que merecen mencionarse.

De entrada, al hablar de negociaciones para liberar a su padre, los hijos del “Jefe Diego” deslizaron la posibilidad de que éste se encuentre aún con vida y que tienen la certeza de quiénes son los autores del plagio o de la desaparición.

Sin embargo, al pedirle al Gobierno que no estorbe y se aparte de las indagatorias, los familiares del ex diputado federal y senador dejan claro que ni siquiera ellos, con la influencia política y económica que tienen, confían en un gobierno emanado de las mismas filas del partido político al que pertenecen.

INTERMEDIO…
Hace un par de semanas el diputado federal Rubén Moreira Valdez, como presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, se pronunció por la desaparición de la figura jurídica del arraigo domiciliario, pues la medida no garantiza la eficacia del sistema de impartición de justicia y lesiona las garantías individuales de personas por la simple sospecha de que hayan incurrido en delitos.

Un caso concreto relacionado con la propuesta del también coordinador del grupo de diputados federales coahuilenses del PRI es el de Lisette Farah y Mauricio Gebara, a quienes la Procuraduría de Justicia del Estado de México arraigó como parte de las investigaciones de la muerte de la hija de ambos, Paulette.

Quizá, como dice la dependencia, la pareja no tuvo responsabilidad en la muerte de la pequeña, pero muchos mexicanos los estigmatizaron como responsables por el simple hecho de que hayan estado sujetos a una situación de arraigo, por lo que la vigencia de esta figura en el sistema jurídico mexicano debe someterse a un análisis concreto y serio, como lo propone el diputado Moreira.

CONTINUAMOS…
En una carta que hizo pública este viernes, Diego Fernández, el hijo mayor del ausente, agradeció al Gobierno federal “su diligente actuar” en los intentos que se realizan para encontrar a quien en 1994 disputó la presidencia de México al priísta Ernesto Zedillo y al perredista Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

Sin embargo, en el mismo documento los hijos del “Jefe Diego” piden a Calderón apartarse y dejarlos a cargo de las investigaciones.

“Solicitamos encarecidamente que se mantengan al margen de este proceso, para así favorecer la negociación, anteponiendo la vida e integridad de nuestro padre”, señala el escrito.

La familia Fernández de Cevallos sabe que la influencia del desaparecido en sectores estratégicos del Gobierno federal, como la Procuraduría General de la República y la Secretaría de Gobernación, finalmente traería como consecuencia la dilación y la politización del caso, con lo que las posibilidades de éxito en las negociaciones con los plagiarios prácticamente se anularían.

Por ello, los hijos del “Jefe”, a sabiendas de que su postura sería tomada por las autoridades como una descortesía y desconfianza hacia ellas, prefirieron lanzar el “si no me ayudas no me estorbes” o bien, “me ayudas más si no intervienes”.
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